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Popurrí 2000


1° Definitivamente en Panamá las leyes son muy peculiares, llegado el punto de que hasta el nombre de embutidos reciben. Un ejemplo de ello es la ley "chorizo". El gobierno pasado, con el objeto de mantener alguna cuota de poder en la futura administración, creó instituciones y a sus directivos o administradores les asignó una continuidad en el cargo, más allá del período presidencial. La "ley chorizo" pretende, casualmente todo lo contrario, reducir la duración en el cargo de dichos funcionarios hasta concluida la administración que los designó. Lo que en el fondo se trata es obtener el espacio político necesario para nombrar a sus huestes.
En el caso del director de la ARI, a quien la Presidenta de la República y otros más llegaron al extremo de pedirle públicamente el cargo, por presuntos resentimientos políticos y no en atención a la labor desempeñada, éste decidió renunciar, algo muy raro en nuestros tiempos. El Dr. Ardito Barletta a quien en ocasiones criticamos, allí deja su obra como testimonio de su gestión para beneficio de los panameños, según algunos afirman. El tiempo lo dirá. Ahora veremos qué va a hacer el gobierno de turno que tanta prisa tenía en sacar al actual administrador. Estaremos vigilantes, pues este gobierno se ha caracterizado por su doble discurso. Ya lo vimos en la Sala 5ª . No son tíos dignos de confianza.
Y ya que andamos por el mundo de los embutidos se dice, en son de broma, que la Sra. Presidenta fue al Jardín de Paz a ver la tumba de Arnulfo, y escuchó que decía: "Mireya, tráeme un jamón, tráeme jamones." La Sra. Presidenta que no se lo creía, vuelve al día siguiente, y lo mismo, de la tumba de Arnulfo sale una voz: "Mireya, tráeme jamones." Entonces la Presidenta va y se lo dice a sus ministros y legisladores, y como ninguno se lo creía, deciden ir todos al Jardín de Paz, a ver si era verdad. Entran allí, y cuando están todos enfrente de la tumba de Arnulfo se oye una voz que dijo: "Mireya, te dije jamones, no chorizos."
2°-Definitivamente que la situación económica de Panamá da la impresión de ser privilegiada pues mientras otros países del Tercer Mundo, como es el caso de Ecuador, anuncian que no pueden con el pago del servicio de la deuda externa y existe el clamor mundial que se condone por injusta, Panamá anuncia va a pagar una parte sustanciosa de su deuda externa. Las IFIs son las únicas que resultarán beneficiadas con esta medida, pues recibirán una inyección en sus arcas de más de dos mil millones de dólares, hoy día muy poco visto en el tercer mundo, y para Panamá, un país que tiene casi la mitad de su población viviendo en la pobreza, resulta irracional. Esperamos que la iniciativa de esta medida no esté inspirada en la bribonada del cobro de comisiones por parte de los agentes protagonistas.
3° El actual gobierno siguiendo con la política de privatizaciones del pasado gobierno ha anunciado que venderá el 49% restante de las acciones de Cable and Wireless. Estas son las incoherencias de la clase política que le hacen daño, pues no puede ser que se hayan pasado toda una vida alegando en contra de las privatizaciones y ahora en gobierno, lo primero que desean hacer es continuar con la venta de los activos del Estado. Se opusieron furibundamente a la privatización del INTEL, que no expresaron, y ahora quieren, incluso, hacer lo que no se atrevió hacer el gobierno pasado: la liquidación total del INTEL, con el cuento de sirenas de que con ese dinero harán obras de desarrollo social. Lo mismo nos dijo el gobierno pasado cuando vendió el 49% de las acciones del INTEL y los fondos finalmente ahora parece irán a parar a las IFIs. Es preciso que el gobierno especifique claramente, en la autorización que ha de aprobar el legislativo para la venta del resto de las acciones del INTEL, qué proyectos de desarrollo e inversión se harán con los fondos provenientes de la venta de esas acciones, pues no creemos nada de lo que dicen. Sabemos muy bien que pueden desdecirse y cambiar la ley a su antojo, como lo han hecho en ocasiones anteriores, pero al menos tendremos abundantes pruebas para saber con la clase de farsantes que estamos tratando.
La fábula con la que nos vendieron la idea de la privatización del INTEL fue que se lograría, además de mejorar el servicio, su abaratamiento y obviamente, no se ha dado ninguna de esas dos expectativas. Entonces, mejor es que la ciudadanía se ponga en estado de alerta y vele por lo suyo. Estas decisiones deben ir a plebiscito puesto a que el gobierno no debe enajenar el patrimonio del pueblo sin su autorización expresa y sobretodo, si desean tener solidez, si desean actuar sin fraude ni engaño, ya que su discurso político antes de las elecciones era totalmente distinto.

101 años de Panamá América

 
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