Por culpa de los delincuentes
Por los continuos asaltos y atracos a los bancos y otros despachos financieros, estas dependencias se han visto obligadas a tomar medidas de seguridad en sus establecimientos, entre ellas, los registros físicos a sus clientes con detector de metales peligrosos para evitar este tipo de incidentes delictivos.
Tal acción de seguridad es considerada por las personas decentes, incómoda, engorrosa y humillante. No obstante, medidas de seguridad como ésa, se ejecutan con el único propósito de cubrir la seguridad física del personal que allí labora, de sus clientes, así como los intereses de los bancos.
Especialmente para las damas, es una situación humillante y engorrosa cuando se les registra sus bolsos o carteras, porque esa acción las hace sentir como figuras sospechosas.
Sobre esas medidas de seguridad, nadie es más culpable que el propio delincuente, quien ha creado un ambiente de zozobra en la sociedad con sus fechorías. Muchas familias están obligadas a encerrarse tras verjas de hierro como si fueran cárceles. Por ello, se espera que el nuevo gobierno haga realidad sus promesas de acabar con esos atracos y asaltos con mecanismos, carácter y mano dura y así hacerle frente a la peligrosa lacra que amenaza a la sociedad.
Le corresponde a la nueva administración de gobierno hacer honor a su promesa de cambiar el rumbo y el destino de la nación.