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Por el fomento de la industria


El sector industrial y las autoridades del gobierno han estado trabajando desde hace meses en un proyecto de ley para el fomento y desarrollo de esa actividad económica como fórmula que nos permita la generación de empleo y de divisas que tanto necesitamos. Su articulado está basado en los lineamientos contenidos en el documento de política industrial elaborado en el año 2001.
De acuerdo con el artículo 60 de nuestra Constitución, es una obligación del Estado panameño “elaborar políticas económicas encaminadas a promover el pleno empleo y asegurar a todo trabajador las condiciones necesarias para una existencia decorosa”. Por ello a nadie debe sorprender el interés especial demostrado por incentivar la inversión y por el mejoramiento de la competitividad en la industria, que se caracteriza por ser una fuente de trabajo decente para muchos panameños y panameñas, con altos salarios promedio, estabilidad laboral y garantía de prestaciones sociales.
En Panamá el sector industrial ha quedado rezagado con relación a otros sectores económicos debido principalmente al desarrollo desproporcionado del sector servicios, y a la falta de una política que permita transferir este dinamismo a la producción de bienes. Así se ha desperdiciado una abundante disponibilidad de materia prima agropecuaria y forestal como también de recurso humano marginado del crecimiento económico.
Pero frente a los nuevos esquemas de comercio y liberalización de mercados que caracteriza el mundo moderno, tenemos que fijar nuestra mirada en la industria si pretendemos resolver el problema de desempleo que padecemos. De esta manera no solamente lograremos que nuestros productos compitan con los extranjeros en el mercado local, sino que se exporten a otros países disminuyendo de esa forma las importaciones y aumentando las exportaciones para un balance comercial más conveniente.
La tarea no es fácil. Hay que promover la reconversión del sector hacia el uso de nueva tecnología, la investigación de procesos industriales nuevos o mejorados, capacitación del recurso humano, implementación de sistemas de aseguramiento de la calidad, el desarrollo de programas de gestión medioambiental, la búsqueda de nuevos mercados y el incentivo a la exportación. Sin embargo, sólo a través de un impulso renovador en la industria nacional podremos superar la actual situación de parálisis económica, desempleo y pobreza que se ha convertido en enfermedad crónica de nuestro sistema.

101 años de Panamá América

 
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