"Por eso es que...."
NO ES raro escuchar en programas radiales a comentaristas opinando sobre situaciones locales en las que se encuentran envueltos figuras o declaraciones de nuestra Iglesia Católica, primero diciendo que ellos son católicos aunque no santos, pero que no están de acuerdo con este u otro hecho o esta declaración, terminando siempre con la "coda": "Por eso es que mucha gente deja la Iglesia".
Las deserciones son un hecho no discutible. Ocurren en todos los conglomerados sean religiosos, políticos, grupos cívicos y deportivos en incluso en uniones conyugales.
Cuando afirman "por eso", corren el peligro de equivocarse totalmente. Existe el adagio latino "Non post hoc, ergo propter hoc". No porque una cosa suceda después de otra, es causada por la anterior. Las causas porque las personas abandonan los grupos a los que pertenecían son distintos y muchas veces, nunca nos enteraremos a ciencia cierta el verdadero motivo.
Hace pocos días visitó al Señor Arzobispo, el nuevo y controversial presidente de la Asamblea Nacional. La reunión fue a puerta cerrada y el motivo de la reunión lo expresó el mismo visitante, diciendo que fue a buscar serenidad antes de tomar una decisión. Posteriormente hubo una rueda de prensa, donde se tomaron fotos y se escucharon las declaraciones tanto del visitante como del visitado.
Según entiendo, el Señor Arzobispo se limitó a decir que "Panamá es un país soberano", con lo cual solo está repitiendo lo que expresa nuestra Constitución en su artículo primero que dice: "La Nación panameña está organizada en Estado soberano e independiente...".
Una comentarista furiosa decía que ¿por qué el Obispo se mete en política? ¿por qué no le dio consejos espirituales, ya que eso es lo que deben hacer los curas? Me hago a la idea de que la radioparlante asumía que el visitante había ido a confesarse, lo cual nunca se sabrá, y que por tanto debían haberlo reprendido etc. Y eso era mucho asumir. Peor lo que concluyó que "por eso" muchos abandonan las filas católicas.
Veo que es muy frecuente afirmar ese "por eso es que muchos abandonan".
Entiendo que es bastante precipitado e infantil el atribuir tan fácilmente decisiones serias a que se dijo esto o aquello. Hay deserciones pero también hay conversiones.
Cuando hablamos de muchas deserciones, también afirmamos de muchos que vuelven, querer ver solo el lado de las deserciones es estar parcializado, o más bien reflejar su proyección. Afirmaba el amigo Fermín, de ilustre memoria, "La mejor manera de quedar mal con todo el mundo, es tratar de quedar bien con todo el mundo". Ni San Pablo que habló de "hacerse todo a todos", logró complacer a sus interlocutores.
Así que el "por eso" es más complejo que un desacuerdo con algo que se dijo o por algo que sucedió. Hay multitud de casos, y todos unos distintos de los otros, y la mayor parte de índole muy personal. Respecto a los cambios o deserciones de unos y otros grupos, decía una religiosa, que trabajaba con grupos, que " gente es muy promiscua", le da lo mismo estar en grupo o en otro.
Francamente esto nos lleva a recordar el evangelio de San Lucas 7, 31-35, de la semana pasada, cuando Jesús, casi triste y desanimado, afirma: "Con quién puedo comparar esta generaciòn perversa?" Su escenario eran los eternos enemigos, los escribas y fariseos. "¿A quién se parecen? Se parecen a esos niños que sentados en la plaza, se quejan unos de otros; Les tocamos la flauta y ustedes no bailaron, les entonamos canciones tristes y no lloraron. Lo mismo pasó con Juan Bautista, que no comía ni bebía vino, y ustedes dijeron: Está endemoniado. Luego viene el Hijo del Hombre (Jesucristo) que come u bebe y ustedes dicen: Es un glotón y un borracho, amigo de publicanos y de personas malas. Pero la Sabiduría de Dios fue la que dispuso estas cosas y los suyos la reconocieron" Luego no es tan exacto el afirmar que "por eso", ya que hay otras muchas otras y ocultas motivaciones por las cuales la gente toma sus decisiones, así creo. Y no por las que suponemos.
Nada como los tiempos en que llegaban los barcos al puertos y "bingo", se hacía el día, vendía toda la carne que tenía, dijo Garrido.
Las deserciones son un hecho no discutible. Ocurren en todos los conglomerados sean religiosos, políticos, grupos cívicos y deportivos en incluso en uniones conyugales.
Cuando afirman "por eso", corren el peligro de equivocarse totalmente. Existe el adagio latino "Non post hoc, ergo propter hoc". No porque una cosa suceda después de otra, es causada por la anterior. Las causas porque las personas abandonan los grupos a los que pertenecían son distintos y muchas veces, nunca nos enteraremos a ciencia cierta el verdadero motivo.
Hace pocos días visitó al Señor Arzobispo, el nuevo y controversial presidente de la Asamblea Nacional. La reunión fue a puerta cerrada y el motivo de la reunión lo expresó el mismo visitante, diciendo que fue a buscar serenidad antes de tomar una decisión. Posteriormente hubo una rueda de prensa, donde se tomaron fotos y se escucharon las declaraciones tanto del visitante como del visitado.
Según entiendo, el Señor Arzobispo se limitó a decir que "Panamá es un país soberano", con lo cual solo está repitiendo lo que expresa nuestra Constitución en su artículo primero que dice: "La Nación panameña está organizada en Estado soberano e independiente...".
Una comentarista furiosa decía que ¿por qué el Obispo se mete en política? ¿por qué no le dio consejos espirituales, ya que eso es lo que deben hacer los curas? Me hago a la idea de que la radioparlante asumía que el visitante había ido a confesarse, lo cual nunca se sabrá, y que por tanto debían haberlo reprendido etc. Y eso era mucho asumir. Peor lo que concluyó que "por eso" muchos abandonan las filas católicas.
Veo que es muy frecuente afirmar ese "por eso es que muchos abandonan".
Entiendo que es bastante precipitado e infantil el atribuir tan fácilmente decisiones serias a que se dijo esto o aquello. Hay deserciones pero también hay conversiones.
Cuando hablamos de muchas deserciones, también afirmamos de muchos que vuelven, querer ver solo el lado de las deserciones es estar parcializado, o más bien reflejar su proyección. Afirmaba el amigo Fermín, de ilustre memoria, "La mejor manera de quedar mal con todo el mundo, es tratar de quedar bien con todo el mundo". Ni San Pablo que habló de "hacerse todo a todos", logró complacer a sus interlocutores.
Así que el "por eso" es más complejo que un desacuerdo con algo que se dijo o por algo que sucedió. Hay multitud de casos, y todos unos distintos de los otros, y la mayor parte de índole muy personal. Respecto a los cambios o deserciones de unos y otros grupos, decía una religiosa, que trabajaba con grupos, que " gente es muy promiscua", le da lo mismo estar en grupo o en otro.
Francamente esto nos lleva a recordar el evangelio de San Lucas 7, 31-35, de la semana pasada, cuando Jesús, casi triste y desanimado, afirma: "Con quién puedo comparar esta generaciòn perversa?" Su escenario eran los eternos enemigos, los escribas y fariseos. "¿A quién se parecen? Se parecen a esos niños que sentados en la plaza, se quejan unos de otros; Les tocamos la flauta y ustedes no bailaron, les entonamos canciones tristes y no lloraron. Lo mismo pasó con Juan Bautista, que no comía ni bebía vino, y ustedes dijeron: Está endemoniado. Luego viene el Hijo del Hombre (Jesucristo) que come u bebe y ustedes dicen: Es un glotón y un borracho, amigo de publicanos y de personas malas. Pero la Sabiduría de Dios fue la que dispuso estas cosas y los suyos la reconocieron" Luego no es tan exacto el afirmar que "por eso", ya que hay otras muchas otras y ocultas motivaciones por las cuales la gente toma sus decisiones, así creo. Y no por las que suponemos.
Nada como los tiempos en que llegaban los barcos al puertos y "bingo", se hacía el día, vendía toda la carne que tenía, dijo Garrido.
El mercado Público actualmente tien 93 años de ser creado y más de tres veces de ser cambiado.
Actualmente se encuentra entre dos avenidas importantes, la Avenida B y Balboa.
La calidad de su gente todavía es conservada.