Por hospitales menos caros
Los médicos deben cobrar y ser bien pagados. Para eso estudiaron una de las disciplinas que más esfuerzo y sacrificio requiere. Los hospitales, por ende, igual. Pero en uno y otro caso, cuidado. La profesión médica se ha globalizado en mayor grado y la competitividad con respecto a su ejercicio en otros países debe cuidarse con tanto o mayor celo que en otros rubros de la economía.
Los médicos y dueños de hospitales de la India lo han entendido y, gracias a ello, con visión estratégica de país, se han convertido en una potencia y alternativa de servicios internacionales de salud. Las sofisticadas operaciones y tratamientos que antes se hacían exclusivamente en Estados Unidos, ahora pueden hacerse en aquél país, con comparables niveles de calidad y confiabilidad, a menor costo.
Desde que el Sha de Irán agonizara hace treinta y cinco años en suelo panameño, sin poder ser atendido por una grave enfermedad, ni contar con la asistencia de su médico personal norteamericano por reparos de nacionalidad e idoneidad, Panamá ha visto mejorar sustancialmente sus servicios de salud y en sus hospitales. Nuevas generaciones de médicos panameños egresados en las mejores universidades del mundo pueden prestar ahora ese servicio. Pero no cuentan aun con oferta local de infraestructura tecnológica de punta, mientras sus costos se han elevado a niveles preocupantes, a la par del importe de las pólizas de seguro de salud.
Si nuestros médicos y hospitales no elevan su oferta tecnológica y moderan sus precios, los pacientes se desplazarán a otros países. Así lo están haciendo muchos, acudiendo a Colombia y Venezuela en procura de sencillas operaciones que, de otro modo, debieran hacerse aquí a comparables niveles de calidad.
Una buena iniciativa en el sentido indicado es el establecimiento de "alianzas" de hospitales panameños con centros avanzados de Estados Unidos. De ese modo ofrecen respaldo y apoyo. Lo ideal, empero, fuera que un médico de Houston pudiera moverse a Panamá, en caso de crisis, a asistir a colegas panameños y viceversa.
Una alternativa viable para moderar los costos, a más de la competencia de otros mercados, sería elevar la calidad y cantidad de los servicios públicos de salud, sin pretender desplazar a la medicina privada.
Los médicos y dueños de hospitales de la India lo han entendido y, gracias a ello, con visión estratégica de país, se han convertido en una potencia y alternativa de servicios internacionales de salud. Las sofisticadas operaciones y tratamientos que antes se hacían exclusivamente en Estados Unidos, ahora pueden hacerse en aquél país, con comparables niveles de calidad y confiabilidad, a menor costo.
Desde que el Sha de Irán agonizara hace treinta y cinco años en suelo panameño, sin poder ser atendido por una grave enfermedad, ni contar con la asistencia de su médico personal norteamericano por reparos de nacionalidad e idoneidad, Panamá ha visto mejorar sustancialmente sus servicios de salud y en sus hospitales. Nuevas generaciones de médicos panameños egresados en las mejores universidades del mundo pueden prestar ahora ese servicio. Pero no cuentan aun con oferta local de infraestructura tecnológica de punta, mientras sus costos se han elevado a niveles preocupantes, a la par del importe de las pólizas de seguro de salud.
Si nuestros médicos y hospitales no elevan su oferta tecnológica y moderan sus precios, los pacientes se desplazarán a otros países. Así lo están haciendo muchos, acudiendo a Colombia y Venezuela en procura de sencillas operaciones que, de otro modo, debieran hacerse aquí a comparables niveles de calidad.
Una buena iniciativa en el sentido indicado es el establecimiento de "alianzas" de hospitales panameños con centros avanzados de Estados Unidos. De ese modo ofrecen respaldo y apoyo. Lo ideal, empero, fuera que un médico de Houston pudiera moverse a Panamá, en caso de crisis, a asistir a colegas panameños y viceversa.
Una alternativa viable para moderar los costos, a más de la competencia de otros mercados, sería elevar la calidad y cantidad de los servicios públicos de salud, sin pretender desplazar a la medicina privada.