Por la vía del humanismo
Los ideólogos del neoliberalismo insisten en venderle a los pueblos de Latinoamérica la idea de que las soluciones a sus problemas radican en el aumento de la libertad de mercado.
La divinización del mercado y la colocación de la lógica del lucro como valor supremo de nuestras sociedades lo justifican todo ; desde la quiebra económica del productor nacional por no ser lo suficientemente competitivo a nivel internacional hasta la privatización del servicio de agua y alcantarillados, debido a que el Estado se debe desentender de estas tareas.
¿Estamos los Latinoamericanos condenados a ser víctimas del capitalismo salvaje porque no nos queda otro remedio.
¿Debemos vivir de acuerdo a la total libertad de mercado y desechar el papel del Estado como ente rector de la economía debido a que el mismo ha demostrado ser ineficaz ?
Afortunadamente, existen en el mundo corrientes de pensamiento que no aceptan el liberalismo económico como la medicina que alivia todos los males.
Diversas personalidades, desde el Papa Juan Pablo II hasta el recién electo Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se han manifestado a favor de gobiernos humanistas y en contra del capitalismo salvaje. La satisfacción de las necesidades sociales debe volver a ser la misión fundamental de nuestros gobiernos y no la de ser simplemente mercaderes que se encuentran en liquidación rematando sus activos.
Creemos firmemente que la profundización de políticas liberales e inhumanas en nuestros países traerá como resultado una explosión social de funestas consecuencias para todos.
La única solución es detener este proceso (el de liberalizar los sistemas económicos) e implementar los valores propios del humanismo (bienestar común, seguridad, justicia, paz social, etc.) en las políticas socioeconómicas.
Recordemos que Estados Unidos no es el único ni el mejor modelo económico a seguir, la Comunidad Económica Europea ha logrado un significativo desarrollo económico a la vez que no descuida al sector social. Estamos todavía a tiempo de tomar la vía del humanismo.
La divinización del mercado y la colocación de la lógica del lucro como valor supremo de nuestras sociedades lo justifican todo ; desde la quiebra económica del productor nacional por no ser lo suficientemente competitivo a nivel internacional hasta la privatización del servicio de agua y alcantarillados, debido a que el Estado se debe desentender de estas tareas.
¿Estamos los Latinoamericanos condenados a ser víctimas del capitalismo salvaje porque no nos queda otro remedio.
¿Debemos vivir de acuerdo a la total libertad de mercado y desechar el papel del Estado como ente rector de la economía debido a que el mismo ha demostrado ser ineficaz ?
Afortunadamente, existen en el mundo corrientes de pensamiento que no aceptan el liberalismo económico como la medicina que alivia todos los males.
Diversas personalidades, desde el Papa Juan Pablo II hasta el recién electo Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se han manifestado a favor de gobiernos humanistas y en contra del capitalismo salvaje. La satisfacción de las necesidades sociales debe volver a ser la misión fundamental de nuestros gobiernos y no la de ser simplemente mercaderes que se encuentran en liquidación rematando sus activos.
Creemos firmemente que la profundización de políticas liberales e inhumanas en nuestros países traerá como resultado una explosión social de funestas consecuencias para todos.
La única solución es detener este proceso (el de liberalizar los sistemas económicos) e implementar los valores propios del humanismo (bienestar común, seguridad, justicia, paz social, etc.) en las políticas socioeconómicas.
Recordemos que Estados Unidos no es el único ni el mejor modelo económico a seguir, la Comunidad Económica Europea ha logrado un significativo desarrollo económico a la vez que no descuida al sector social. Estamos todavía a tiempo de tomar la vía del humanismo.