Por lo ms delgado. Mano dura y suavsima. 'bfCul concertación?
POR LO MÁS delgado. Así como ni los niños de pecho se tragaron el cuento de que una fiscal del tercer rango en el Ministerio Público decidió, "ella solita", investigar a magistrados de la Corte Suprema, sin que lo supieran sus superiores: la procuradora y "su gurú"; tampoco nadie se cree que la ministra de Gobierno, después de que todo Panamá lo comentaba y lo sabía, "ayer", de pronto, quedó petrificada por el asombro, al enterarse de que en la Joya, La Joyita, El Renacer, y quién sabe en cuántos otros centros penitenciarios, y quién sabe desde cuándo, existen celdas palaciegas, redecoradas al gusto de sus ocupantes que, por supuesto, no son humildes y desarrapados hijos del pueblo.
Es positivo que la flamante ministra, recuperada de "su inocente asombro" haya procedido, con la aprobación de su jefe, pues ambos han debido firma los decretos, a la destitución de los responsables instrumentales de esas corruptelas; pero eso no es suficiente. Si como está documentado, la ministra de marras, antes de ser ascendida a su actual cargo, era la responsable del Sistema Penitenciario y, si también es comprobable -basta con revisar las fechas-, que cuando ella tenía esas atribuciones, ya existían las celdas de lujo; entonces, si toda termina con las destituciones anunciadas, nuevamente se comprobará que "la soga siempre revienta por lo más delgado". Y la ministra seguirá en su puesto, con el apoyo de su jefe, desde luego.
Mano dura y mano suavísima. Paradójicos, para usar un término suave, aunque con propiedad debiéramos calificarlos como una auténtica sinvergüencería, son los criterios con los que, en "la patria nueva", se juzgan y castigan las faltas y los delitos por los que se responsabiliza a funcionarios públicos. A unos, si con su conducta incomodan a los mandamases de turno, les caen con todo; a otros, según quienes sean, o a que entidad pertenecen, después de buscar todas las maneras de justificarlos y encubrirlos, simplemente se los amonesta o se les aplican sanciones que constituyen una burla.
Al profesor Juan Daniels, rector del Instituto Nacional, por el solo hecho de imputársele una supuesta falta administrativa, sumariamente, sin un debido proceso y sin que se le haya comprobado culpabilidad, el "pisicólogo ministro", se le fue encima y lo sancionó con treinta días de suspensión de su cargo, sin derecho a sueldo; y de hecho lo removió de su puesto, en el que, por Ley, tiene estabilidad.
Por otra parte, cuando el jefe del denominado Servicio de Protección Institucional, SPI, procedió a ordenar, reviviendo los tiempos de la dictadura, que molieran a palos a inocentes manifestantes, "por perturbar la paz en los alrededores de los sacrosantos recintos palaciegos"; de lo que no se necesitan pruebas, pues allí están todos los testimonios gráficos recogidos con profusión por todos los medios de comunicación; causándoles graves lesiones a varios de ellos, el rasero es distinto. En el primer caso, si llegara a comprobarse, estaríamos frente a una falta administrativa; en el segundo, se cometió el delito de lesiones, tipificado y sancionado por el Código Penal, que, además, tiene el agravante de hacer sido cometido con premeditación, alevosía y ventaja.
Pero como vivimos en los tiempos de "la patria nueva", en el caso del Rector Daniels, se le juzgó y condenó, "con mano dura", para dar rienda suelta a la mente represora del "pisicólogo"; en el caso del jefe del SPI, la mano se volvió toda suavidad, porque no hay que "inquietar a los "estamentos" de seguridad".
¿Cuál concertación? Nunca pude comprender porqué algunos dirigentes políticos y otros "representantes de la sociedad civil" (autorepresentantes porque se escogen ellos mismos) tardaron tanto en darse cuenta de que la "cacareada concertación nacional" es otra patraña del régimen de turno que, con la obsecuente complicidad del PNUD y sus "sabios expertos", los utiliza y manipula a su antojo. Al final de las cuentas, todo ha terminado, después de muchos meses de debates, cuyo costo sería más que interesante establecer, en nada que valga para algo.
Desde el inicio estuvo claro que, mientras por meses, algunos de buena fe y otros como "agentes de distracción" discutían de manera interminable el pasado, presente y futuro de la nación panameña, el régimen de turno compraba espacios y tiempos políticos para seguir haciendo de las suyas. Y si se quieren pruebas, ahí está la reacción oficial ante la propuesta de crear un mecanismo financiero para impedir que el gobierno del PRD siga haciendo demagogia con los recursos que produce la operación del Canal. Y si quieren más pruebas, ahí están todas las maromas con las que se pretende, como siempre fue el propósito del Organo Ejecutivo, "integrar un sistema de salud", recostado económicamente a la Caja del Seguro Social.
Y si todavía hicieran falta más pruebas, pregúntense ustedes, ¿porqué en la famosa concertación, nunca se discutieron temas como la crisis política institucional que genera la persistencia de un sistema electoral pervertido o el galopante aumento de la deuda pública o la sistemática destrucción del medio ambiente que patrocinan nuestras autoridades o, con seriedad, la crisis del sistema educativo panameño?
Al final, como queda dicho, el gobierno, que le cogió el apunte a los que de buena fe creyeron en sus aparentes propósitos de enmienda, ganó todo el tiempo que necesitaba para seguir haciendo lo que le viene en ganas. Y allí quedará otro informe, insustancial por sus consecuencias, para engrosar los archivos de los espejismos políticos y la inoperancia.
"Tenemos entendido que ese proyecto estaba programado para que se hicieran las licitaciones antes de fin de año", agrega Boza.
Considera que el proyecto está ligado a la construcción del nuevo Hotel Taboga.
De lo que está seguro es que de darse el proyecto de agua estarían en capacidad de realizar cualquier actividad turística en el futuro.
"El agua que llegaría a Taboga sería más de lo que nosotros necesitamos", confía.
En tanto, la presidenta de la Asociación Cívica de Taboga no deja de mostrar su molestia, pues sabe que en la isla hay algunos pozos disponibles que se pueden rehabilitar.
Además, hay algunas tuberías que van de los pozos a las residencias que están rotas y el agua se desperdicia.
"Van a traer una tubería de Veracruz, pero estoy oyendo ese cuento hace exactamente 20 años", critica.
"Yo vi el estudio, hace 20 años iban a hacer ese proyecto que en aquel entonces costaba B/. 1 millón y ya va por B/. 2 millones y todavía no han puesto ni la primera tubería".
En la isla se consumen diariamente un promedio de 40 mil galones de agua y los pozos no se dan abasto.
Por eso sacan el agua del mar, pero las centrífugas donde desalinan el agua no trabajan perfectamente.
El Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) no se ha olvidado de Taboga, es lo que parece dejar claro Juan José Amado III, director de la entidad.
El funcionario señala que aprobaron la construcción de una línea submarina desde Veracruz hasta Taboga.
Para ello se esperó que el Ministerio de Economía y Finanzas aprobara la solicitud para hacer pública la licitación del proyecto.
Amado III indica que están en la fase de la valorización para poder cubrir los costos de inversión del proyecto.
Explica que el Ente Regulador aprobó la metodología ya acordada por el IDAAN y se han hecho los anuncios para el foro público, en el que las personas interesadas puedan emitir sus opiniones.
Ese foro está programado para los primeros días de este mes.
"Una vez eso concluya, procedemos con la licitación pública", sostiene.
Dice que la isla tiene fuentes subterráneas de agua que son pozos, pero es una isla que la captación del régimen pluvial por área es limitada.
El proyecto tiene una inversión de aproximadamente B/.3 millones y medio.
Los taboganos viven del turismo y la pesca.
Es positivo que la flamante ministra, recuperada de "su inocente asombro" haya procedido, con la aprobación de su jefe, pues ambos han debido firma los decretos, a la destitución de los responsables instrumentales de esas corruptelas; pero eso no es suficiente. Si como está documentado, la ministra de marras, antes de ser ascendida a su actual cargo, era la responsable del Sistema Penitenciario y, si también es comprobable -basta con revisar las fechas-, que cuando ella tenía esas atribuciones, ya existían las celdas de lujo; entonces, si toda termina con las destituciones anunciadas, nuevamente se comprobará que "la soga siempre revienta por lo más delgado". Y la ministra seguirá en su puesto, con el apoyo de su jefe, desde luego.
Mano dura y mano suavísima. Paradójicos, para usar un término suave, aunque con propiedad debiéramos calificarlos como una auténtica sinvergüencería, son los criterios con los que, en "la patria nueva", se juzgan y castigan las faltas y los delitos por los que se responsabiliza a funcionarios públicos. A unos, si con su conducta incomodan a los mandamases de turno, les caen con todo; a otros, según quienes sean, o a que entidad pertenecen, después de buscar todas las maneras de justificarlos y encubrirlos, simplemente se los amonesta o se les aplican sanciones que constituyen una burla.
Al profesor Juan Daniels, rector del Instituto Nacional, por el solo hecho de imputársele una supuesta falta administrativa, sumariamente, sin un debido proceso y sin que se le haya comprobado culpabilidad, el "pisicólogo ministro", se le fue encima y lo sancionó con treinta días de suspensión de su cargo, sin derecho a sueldo; y de hecho lo removió de su puesto, en el que, por Ley, tiene estabilidad.
Por otra parte, cuando el jefe del denominado Servicio de Protección Institucional, SPI, procedió a ordenar, reviviendo los tiempos de la dictadura, que molieran a palos a inocentes manifestantes, "por perturbar la paz en los alrededores de los sacrosantos recintos palaciegos"; de lo que no se necesitan pruebas, pues allí están todos los testimonios gráficos recogidos con profusión por todos los medios de comunicación; causándoles graves lesiones a varios de ellos, el rasero es distinto. En el primer caso, si llegara a comprobarse, estaríamos frente a una falta administrativa; en el segundo, se cometió el delito de lesiones, tipificado y sancionado por el Código Penal, que, además, tiene el agravante de hacer sido cometido con premeditación, alevosía y ventaja.
Pero como vivimos en los tiempos de "la patria nueva", en el caso del Rector Daniels, se le juzgó y condenó, "con mano dura", para dar rienda suelta a la mente represora del "pisicólogo"; en el caso del jefe del SPI, la mano se volvió toda suavidad, porque no hay que "inquietar a los "estamentos" de seguridad".
¿Cuál concertación? Nunca pude comprender porqué algunos dirigentes políticos y otros "representantes de la sociedad civil" (autorepresentantes porque se escogen ellos mismos) tardaron tanto en darse cuenta de que la "cacareada concertación nacional" es otra patraña del régimen de turno que, con la obsecuente complicidad del PNUD y sus "sabios expertos", los utiliza y manipula a su antojo. Al final de las cuentas, todo ha terminado, después de muchos meses de debates, cuyo costo sería más que interesante establecer, en nada que valga para algo.
Desde el inicio estuvo claro que, mientras por meses, algunos de buena fe y otros como "agentes de distracción" discutían de manera interminable el pasado, presente y futuro de la nación panameña, el régimen de turno compraba espacios y tiempos políticos para seguir haciendo de las suyas. Y si se quieren pruebas, ahí está la reacción oficial ante la propuesta de crear un mecanismo financiero para impedir que el gobierno del PRD siga haciendo demagogia con los recursos que produce la operación del Canal. Y si quieren más pruebas, ahí están todas las maromas con las que se pretende, como siempre fue el propósito del Organo Ejecutivo, "integrar un sistema de salud", recostado económicamente a la Caja del Seguro Social.
Y si todavía hicieran falta más pruebas, pregúntense ustedes, ¿porqué en la famosa concertación, nunca se discutieron temas como la crisis política institucional que genera la persistencia de un sistema electoral pervertido o el galopante aumento de la deuda pública o la sistemática destrucción del medio ambiente que patrocinan nuestras autoridades o, con seriedad, la crisis del sistema educativo panameño?
Al final, como queda dicho, el gobierno, que le cogió el apunte a los que de buena fe creyeron en sus aparentes propósitos de enmienda, ganó todo el tiempo que necesitaba para seguir haciendo lo que le viene en ganas. Y allí quedará otro informe, insustancial por sus consecuencias, para engrosar los archivos de los espejismos políticos y la inoperancia.
"Tenemos entendido que ese proyecto estaba programado para que se hicieran las licitaciones antes de fin de año", agrega Boza.
Considera que el proyecto está ligado a la construcción del nuevo Hotel Taboga.
De lo que está seguro es que de darse el proyecto de agua estarían en capacidad de realizar cualquier actividad turística en el futuro.
"El agua que llegaría a Taboga sería más de lo que nosotros necesitamos", confía.
En tanto, la presidenta de la Asociación Cívica de Taboga no deja de mostrar su molestia, pues sabe que en la isla hay algunos pozos disponibles que se pueden rehabilitar.
Además, hay algunas tuberías que van de los pozos a las residencias que están rotas y el agua se desperdicia.
"Van a traer una tubería de Veracruz, pero estoy oyendo ese cuento hace exactamente 20 años", critica.
"Yo vi el estudio, hace 20 años iban a hacer ese proyecto que en aquel entonces costaba B/. 1 millón y ya va por B/. 2 millones y todavía no han puesto ni la primera tubería".
En la isla se consumen diariamente un promedio de 40 mil galones de agua y los pozos no se dan abasto.
Por eso sacan el agua del mar, pero las centrífugas donde desalinan el agua no trabajan perfectamente.
El Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) no se ha olvidado de Taboga, es lo que parece dejar claro Juan José Amado III, director de la entidad.
El funcionario señala que aprobaron la construcción de una línea submarina desde Veracruz hasta Taboga.
Para ello se esperó que el Ministerio de Economía y Finanzas aprobara la solicitud para hacer pública la licitación del proyecto.
Amado III indica que están en la fase de la valorización para poder cubrir los costos de inversión del proyecto.
Explica que el Ente Regulador aprobó la metodología ya acordada por el IDAAN y se han hecho los anuncios para el foro público, en el que las personas interesadas puedan emitir sus opiniones.
Ese foro está programado para los primeros días de este mes.
"Una vez eso concluya, procedemos con la licitación pública", sostiene.
Dice que la isla tiene fuentes subterráneas de agua que son pozos, pero es una isla que la captación del régimen pluvial por área es limitada.
El proyecto tiene una inversión de aproximadamente B/.3 millones y medio.
Los taboganos viven del turismo y la pesca.
Según el último censo de la Contraloría General de la República, la isla de Taboga tiene aproximadamente 1,400 habitantes, distribuidos en 368 viviendas.
El pueblo de Taboga fue fundado alrededor de 1549, con una población de esclavos libertos por el Rey de España.