¿Por qué correr?
En la agenda de prioridades de inversión social del gobierno de Martinelli no se perfilaba la compra de los corredores con semejante monto. El tema es preocupante por la cantidad que se pretende invertir en las vías rápidas y terrenos conexos; asciende a mil quinientos millones de dólares.
El detalle se expone así;
Venta de terreno en Colón B/ 150,000,000.00
Venta de hectáreas de relleno en Ciudad de Panamá B/ 1,500/m2 B/ 420,000,000.00
Expansión y mejoras del Corredor Sur B/ 160,000,000.00
Costo de relleno de 40 hectáreas en Ciudad de Panamá B/ 160,000,000.00
Corredor Norte; Ramal Trancas/Domingo Díaz B/ 20,000,000.00
Corredor Norte: Ramal Las Lajas/24 Dic. B/ 110,000,000.00
Autopista Madden-Colón (Fase I) B/ 267,000,000.00
Autopista Madden - Colón (Fase II) B/ 218,000,000.00
Efectivo B/ 555,000,000.00
Deuda en Bonos B/ 145,000,000.00
Total B/ 1,565,000,000.00
Se trata de una inversión que obliga a modificar la ley 51, a usar los ahorros del Fondo Fiduciario, y coincidentalmente, el gobierno emitió 120 millones de dólares provenientes del FF, en bonos del Estado.
El costo de inversión de ICA fue de 222 millones, aunado a esto, logró usufructuar las tierras de Paitilla, y aún mantiene un litigio por 12 millones de dólares con la CSS. ¿Por qué se pretende pagar más del doble del costo de la inversión a esta empresa por un proyecto saturado, asumir sus deudas y pagar la ampliación a cuestas del Estado? ¿Qué motiva al gobierno pagar el triple del valor de rescate anunciado en la auditoría?
¿Es acaso ésta inversión global una urgencia social como para modificar la ley de la CSS o sacrificar parte del FF?
¿Por qué ser generosos si en 16 años PYCSA no culminó la obra y además, hacerlos socios? ¿Quién garantiza el rendimiento de inversión? ¿No será que estamos frente a un gran negocio que se inclina solo para unos cuantos sin contemplar el interés común?