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¿Por qué las golpean?


Es inaudito que mujeres vivan aterradas ante la posibilidad de que las ataquen en el lugar donde deberían sentirse más seguras: su propio hogar. En ocasiones se suele compadecer más al agresor que a la víctima. Sobre todo cuando el hombre proyecta una imagen de perfecto ciudadano y es cuando las personas se resisten a creer que golpee a su cónyuge. La sutileza del que maltrata es aún más refinada si cabe en las capas altas de nuestra sociedad. Reza la publicidad que se observa en los medios: "Detrás de una familia feliz también se puede esconder el maltrato. Denúncialo".
La mayoría de las mujeres guardan silencio por la dependencia económica y la dependencia emocional, y la idea irracional de que él cambiará. Algunas esposas intentan salir huyendo, pero sus maridos investigan su paradero y las hacen regresar a la fuerza con promesas artificiosas. Otras no se separan por las amenazas que reciben de muerte por parte de su agresor si los acusan.
La violencia doméstica forma parte de una espiral de violencia creciente. El marido que pega una vez, lo volverá a hacer. Explico: tras cada "episodio violento", le sigue una fase de "luna de miel", en la cual el agresor pide perdón y asegura que no volverá a ocurrir. La tensión se va acumulando en la llamada "fase de escalada" hasta generar nuevamente otro episodio agresivo. El agresor es consciente del daño que provoca y es responsable de su conducta y da pocas muestras de remordimiento, o ninguna. Es por ello, que la mujer corre más riesgo de morir en manos de su pareja. En pocas ocasiones el agresor sufre de alguna enfermedad mental. En todo caso, no hay justificación alguna para tales abusos. Más bien, son adictos a la violencia. Se valen de ella para librarse de la ira y la depresión; para asumir el control y resolver conflictos, y para reducir la tensión. Estas personas no piensan que en nombre del amor no se trata de dañar o que duela. El amor implica protección, confianza, respeto por los gustos del otro, comunicación, caricias, ayudas al crecimiento emocional y espiritual. Consiste en compartir la vida con alegría, dialogar sobre las diferencias y preferencias, y respetar la integridad física, moral y espiritual de la persona amada.
Golpear a la cónyuge es un grave pecado a los ojos de Dios, quien señala en la Biblia que "los esposos deben estar amando a sus esposas como a sus propios cuerpos. El que ama a su esposa, a sí mismo se ama, porque nadie jamás ha odiado a su propia carne; antes bien, la alimenta y la acaricia, como también Cristo hace con la congregación" (Efesios 5:28, 29). Nadie que afirme ser cristiano puede maltratar a su esposa y decir que la ama. ¿Qué valor tendrían las buenas obras que hiciera? Además, ningún golpeador reúne los requisitos para recibir privilegios especiales en una congregación cristiana o católica. En efecto, en una familia donde se profesa la fe católica no hay lugar para el despotismo, la tiranía ni la intimidación. Las mujeres que aguantan una relación abusiva indefinidamente acaban perdiendo su salud física y mental, se enferman, y toda la familia acaba enfermando. Éstas, en situaciones abusivas pierden su auto-estima, no saben protegerse ni se dan cuenta del peligro que corren. Esto es fácil constatarlo en testimonios de mujeres con un nivel educativo bajo.
No hay duda que muchas parejas intercambian comentarios hirientes o despreciativos durante una discusión. En cambio, el abuso emocional es mucho más que eso, es algo que se da de manera continuada con el objetivo de despreciar y controlar a su víctima. En el abuso físico también se produce un abuso emocional, pues los golpes implican una humillación y rebajan a la persona, y suelen ir acompañados de insultos u otro tipo de abuso emocional. Los efectos del abuso emocional son mucho más destructivos que el abuso físico y es el principal responsable de los trastornos psicológicos que se producen durante el abuso físico.
La mujer es maltratada en una u otra forma no sólo en el hogar, pero las hay ultrajadas en los medios, en la publicidad, y en el ámbito laboral. Personalmente sólo puedo animar a quienes sufren este tipo de abusos a que pidan ayuda a cualquier persona o institución dispuesta a ayudarle, y que con esta ayuda puedan sentirse personas que es lo que son y realicen sus deseos, propias metas y proyectos.
gemiliani@mail.cableonda.net
Lizandro Arias, administrador de la región metropolita de la ANAM, indicó que no se tuvo otra alternativa que continuar con las investigaciones, pues habían más empresas que inspeccionar en Ciudad Radial para hallar al culpable.
Durante toda una semana se investigaron a más de 8 empresas que operan en el lugar, entre ellas la a dos compañías antes mencionadas, la cadena de supermercados Xtra, Don Don Company, la Planta de Tratamiento de Aguas Servidas, Redeprosa, y la Empacadora Avícola Melo, las cuales se presentarán en la ANAM a deslindar responsabilidades.
Es importante señalar que todas las empresas citadas operan entre la calle primera y la calle quinta del área de Ciudad Radial, donde fue que ocurrió la obstrucción de las tubería que intentan sanear funcionarios del Instituto de Acueductos y Alcantarillados (IDAAN).
Joyce Castroverde, técnica encargada de la investigación, manifestó que en el recorrido se encontró un local clandestino, de dueños asiáticos, ubicado al frente de supermercados Xtra, que no tenía nombre ni permisos para operar.
La empresa se dedicaba a la venta o reventa de huevos, y los presentes se rehusaron a abrir las puertas a los inspectores, y se tuvo que pedir la colaboración de las autoridades locales para ingresar.
En el lugar no se encontró ningún indicio de que la empresa se dedicara a matar gallinas, pero si se pudo conocer que habían cáscaras de huevos y cajones de plástico que, presuntamente, se utilizaban para empacar los huevos.
Miguel Ángel González, jefe de inspección del IDAAN en su visita al área afirmó que en el sector de Juan Díaz se tiene conocimiento de que hay varios mataderos clandestinos de gallinas, que podrían ser los posibles culpables del problema.
"En el año 1992 se suscitó una inundación en 4 casas de la Barriada La Ponderosa, en el corregimiento de Juan Díaz y cuando se realizó la inspección de la red se encontró el mismo problema, que eran producidos por dos mataderos clandestinos de comerciantes chinos, uno de ellos en la Villa de las Acacias y otro en Pedregal, lo que podría ser también un factor detonante en esta ocasión", puntualizó González.
Ésta tesis no se descarta, ya que El Panamá América conversó con varios vecinos del área que no descartan la posibilidad de que el derrame haya sido ocasionado por los presuntos mataderos clandestinos de aves que se han dicho que operan en el sector.

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