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¿Por qué le retiré mi apoyo a Martín?


Como lo explicó en detalle en el libro "Las Montañas sí se mueven", el acuerdo del PP con Martín se fue desvaneciendo antes de ser presidente. Anunciando nombramientos, afianzábamos la conciencia: no seríamos los prometidos verdugos de la corrupción. Inseguro, el hijo de Omar fue nombrando incondicionales -a él; no al compromiso de "cero corrupción". No aspiré a lo que pensaban podía echar hacia delante: la Procuraduría General -Cochez no era controlable-, opté por la embajada de Panamá en la OEA, opción disipada a mi regreso del referéndum de Chávez en Venezuela, a quien critiqué a destajo por su escandaloso fraude. Nadie se atrevió a decirme que ese antagonismo con el tirano venezolano acabó con mi "confiabilidad" para ese cargo. Me ofrecieron Chile, pero decliné.

Al asumir Torrijos, el PP tuvo que conformarse con la AMP, Migración e INADEH, y los viceministerios del MIDA y el MOP. Al poco tiempo, el recto y capaz Ramón Lima renunció a Migración, serruchado por su subdirector del PRD, de graves antecedentes como profesor en la Universidad de Panamá.

Al estrenarse el gobierno, fui llamado a exponer ante los ministros de Salud y de Presidencia lo que conocía sobre la Fundación Mar del Sur, escandalosos manejos que denuncié ese año. Presidida por el ministro de Salud, Fernando Gracia, la fundación recibió más de 40 millones de Taiwán, y otros de Corea del Sur. Se liquidó semanas antes de instalarse el nuevo gobierno; no se rindieran cuentas; sus existencias se "remataron" de ganga entre los directivos.

Con tan alta invitación pensé que el ataque a la corrupción iba de frente. Jamás me volvieron a citar. Informado de que PRDs no querían que se siguiera la investigación, pedí audiencia con Ubaldino Real: negó todo. Sugerí a Martín nombrar a experto en banca para desentrañar los desmanes en la Caja de Ahorros. Con las primeras salidas de "bichos y culebras" empezaron los obstáculos: revolver la olla salpicaría a muchos... …viejos y nuevos. Vencido su contrato de tres meses, no lo renovaron. Recibí documentos con datos del banco donde depositaban lo robado en el FIS, con igual suerte: nada. Pude entender que en éste había socios del anterior gobierno; todo quedaba en familia: Había que preservar la tapadera.

Apoyé la ampliación del Canal porque se trataba de un proyecto de Estado. Desde aquel 22 de octubre de 2006 mis crónicas han sido, no pocas veces, denuncias que he hecho sobre la corrupción y escasa transparencia de un gobierno vendido y falaz, con alta nota en corrupción. ¿Existía alguna razón para seguir apoyándolo?

gcochez@cableonda.net

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