Por qué no debemos callar
He leído el comentario de Hernán Felipe Errázuriz, abogado chileno y ex canciller publicado en la sección Usted Decide de Panamá América el 18 del corriente mes.
En un mundo donde no pueden ni deben morir las ideologías -porque de lo contrario viviríamos en el tiránico planeta de Orwell- este señor sale en defensa de la gripe mexicana y del gobierno de esa querida nación, esgrimiendo la peregrina tesis de que “la solidaridad latinoamericana es un cuento, un verso y una fábula”.
Afirma sin conocimiento de su ignorancia que “la escalada de aislamiento a México por la mortal peste es una vergüenza…”. Lo vergonzoso es ignorar que la tal peste no es más mortal que una gripe común y la primer medida a tomar ante una epidemia o pandemia de origen desconocido, es el aislamiento sanitario; y la segunda, el lavado de manos; al que agrego el aseo mental, para evitar ser solidario con la desinformación y con la especulación de los libres mercaderes de vacunas y medicinas.
El señor Errázuriz se desmiente a sí mismo. Como otros contribuyentes de AIPENET, este abogado defensor de Pinochet ha sido y es el más solidario contribuyente de la dictadura chilena como ex canciller y como portavoz actual del individualismo egoísta del que hace gala.