default

¿Por qué Panamá es pobre?


Carlos Alberto Montaner, conocido periodista, radicado en Madrid, cuyos artículos son leídos por más de seis millones de personas todas las semanas, escribió en su último libro "La libertad y sus enemigos", un largo capítulo dedicado a nuestro país.
El distinguido escritor dice: "Panamá es pobre" a pesar de que su desarrollo humano no ha cambiado sustancialmente en los últimos años". Su ingreso per cápita -señala- alcanza los US$6,700.00. Las expectativas de vida de los panameños es de alrededor de 70 años. El casi 90% de la población sabe leer y escribir. La mortalidad infantil es muy baja y el desempleo es menor del 15%. Estos datos que le fueron suministrados al Sr. Montaner por las Naciones Unidas, indican que el bienestar de nuestros compatriotas está por encima del promedio de todos los habitantes del mundo.
Frente a esa realidad, se hace la pregunta "¿por qué Panamá es pobre?". Nos situamos, según esta información estadística, por debajo de Barbados, una de las naciones con mejor calidad de vida y por encima de Haití, que tiene un honroso privilegio de ser una de los países más pobres del continente.
En su libro Montaner sostiene que no existe la menor justificación étnica o material para que Panamá no esté entre las naciones más prosperas, justas y felices del planeta.
Es difícil sacar del contexto algunas ideas aisladas de una filosofía que en su conjunto hacen un análisis profundo de la realidad política, económica y social de muchas naciones, pero trataremos de hacerlo con las menores distorsiones posibles.
En su libro Montaner nos pregunta a los panameños, con el obvio propósito de que al darle respuestas a las mismas, si ellas son positivas, se minimice la pobreza en nuestro país. Se refiere, por supuesto, a la educación; a la carencia de estímulos; al éxito; a la falta de fiscalización por parte de la sociedad civil; a la pobre selección a los mejores candidatos a puestos de elección; a la falta de credibilidad en el sistema judicial; a la deshonestidad administrativa; a la irresponsable actitud de algunos sindicatos; a la falta de una ley adecuada sobre las quiebras en muchos de nuestros países, son algunas, por supuesto, de las incógnitas que se hace el autor de "por qué Panamá es pobre". Sostiene que es fundamental tener "un clima que favorezca la creación de empresas, pues resulta que es evidente, que aquí, en el operativismo productivo, donde es posible generar riquezas.
Concluye el autor manifestando que "la cantidad de riqueza que una sociedad es capaz de crear está en función de 4 factores que se conjugan de manera inextricable: primero, el tipo de psicología individual que prevalece; segundo, los valores subyacentes en la comunidad que el individuo actúa; tercero, la clase de Estado en el que el desempeña su trabajo; y cuarto, el modelo económico dentro del que realiza sus transacciones".
Sobre este tema afirma que "todas las naciones exitosas, sin excepciones, se mueven dentro de estos parámetros de comportamiento, lo que acaso explica por qué las sociedad que las habitan son mejores creadores de riquezas que otros pueblos menos afortunados". Termina diciendo que "el problema consiste en que no somos capaces de crear riquezas con la misma intensidad que las naciones punteras del planeta". Llego a la conclusión personal que la solución al problema de la excesiva riqueza y la extrema pobreza se puede resolver paulatinamente con un cambio de actitud, dándole un enfoque distinto al que hoy tiene la sociedad en la persecución de sus objetivos.
Fortalecer los movimientos sociales y las redes que se movilizan en procura de los derechos y en ejercicio de la ciudadanía. Esto implica articularse, construir agendas comunes y actuar de manera conjunta en los escenarios nacional e internacional como factor de democratización a todos los niveles. Implica también construir instrumentos y mecanismos que los fortalezcan en sus organizaciones y capacidad propositiva.
Nos proponemos un trabajo de educación ciudadana entendida como educación política, que permita la auto-valoración, la inclusión y el fortalecimiento de la organización de hombres y mujeres, la superación de la historia de dominación en la que a la mayoría de los latinoamericanos le fue asignada la condición de ciudadanos de segunda categoría.
Entre las entidades que la avalan están: Asociación Latinoamericana de Organizaciones de Promoción (ALOP), Centroamérica por el diálogo, Comité Latinoamericano para la Defensa de los derechos de la mujer; Consejo de Educación de Adultos de América Latina (CEAAL); Coordinadora Regional de Investigaciones Económicas y Sociales (CRIES); Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH); Grupo Sur; Organización Regional Interamericana de Trabajadores (ORIT); Plataforma Interamericana de Derechos Humanos, democracia y desarrollo (PIDHDD).
Si le interesa conocer más, difundir y firmar esta declaración búsquela en www.ceaal.org.
raulleisr@hotmail.com

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América