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Porqué escribo


Escribo porque siento que mi corazón me habla y mi mente me va dictando lo que tenemos ahora, mientras las alas unidas a mi pasado se desatan para revelar lo que tuvimos ayer.

Mi regocijo está presente al felicitar al Colegio Octavio Méndez Pereira, porque fue fumigado, y estuvo listo para recibir a sus alumnos. También siento regocijo cuando leo: “Hemos de ir resucitando, ya desde ahora de todas esas zonas de nuestro ser que están demasiado muertas, porque lo que nos van a resucitar es nuestra vida y no otra”. (Rosendo Torres, sacerdote jesuita, Panamá América, 30/03/08).

En casa me molestan porque digo que votaría por Martinelli, que quiere ser presidente de Panamá. ¿Qué ha hecho él?, me preguntan, y contesto que en el Gobierno no le han dado la oportunidad, pero su diario existir sin esa prebenda mejora el nivel de vida de varias comunidades del interior, sobre todo a los estudiantes. “Pura propaganda”, me dicen; yo añado “pura bondad”.

No propagaría la actuación del alcalde Juan C. Navarro para el salto que quiere dar para llegar a la Presidencia  de la República, porque en su plan de trabajo, por casi diez años, el alcalde ha fallado en lo que más propagó: seguridad ciudadana. Lamentablemente, una ñapita rozó su propia vida, pero se llevó a la de su chofer. Además, durante su administración como alcalde ha sobresalido un desorden urbanístico como, la casi pérdida del barrio Bella Vista y el Hotel Central en el Casco Viejo. La falta de solución al problema de la basura me hace sentir que Juan Carlos dejó pasar diez años sin solución efectiva en muchos barrios, y esto es casi como mantener la Bandera Nacional a media asta. No critico a Juan Carlos por querer llegar a la Presidencia de la República. Ese anhelo no viene sólo. La responsabilidad es tan grande que sólo me atrevo a resaltar unas cuantas con la esperanza que el Alcalde esté dispuesto a resolver: Nuevo sistema de transporte público, un programa social sustentado por un superávit fiscal, el nombramiento de ministros y empleados que no sean botellas y que cumplan con su trabajo; y lo más difícil, ampliar la calidad de la salud del pueblo y su educación.

Lucy de Jaén
Banquera jubilada

Londres latino
Sólo un tercio de los más de 500,000 latinos londinenses podrán votar en las elecciones locales en Londres. Mientras nacionales de 80 países automáticamente tienen derecho al voto, pueden haber latinoamericanos trabajando quinquenios en Inglaterra sin que puedan escoger a su alcalde.

Ellos son la mayor minoría que se queda sin derecho a sufragar en Londres.

El pasado martes, MINKA NEWS realizó el primer debate en la historia entre candidatos de todos los partidos ingleses y la comunidad iberoamericana.

La sala se llenó, estuvo CNN y vinieron tres de los 25 asambleístas de Londres más otros tres líderes nacionales. Los latinos piden su derecho al voto y que se dé una amnistía a casi un millón de indocumentados, que se sancione a quienes asesinaron al brasilero Jean Charles de Menezes (calumniado como “terrorista”), que se enseñe castellano y portugués en las escuelas, que se les reconozca como una etnia y que no se destruya al principal mercado latino del Reino Unido (el “Pueblito” de Seven Sisters).

Isaac Bigio
Analista internacional

101 años de Panamá América

 
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