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"Predicar con el ejemplo"


El miércoles 10 de diciembre, en horas de la noche, regresé de un viaje a Mérida, México, durante el cual asistí a un taller sobre "Medición de corrupción", celebrado en vísperas de la firma de la Convención contra la Corrupción de las Naciones Unidas. El jueves, cuando me incorporé a mis labores, me informaron que el Legislador José I. Blandón Figueroa había publicado en El Panamá América un artículo de opinión titulado "¿Doble estándar?", en el que hacía alusión a mí persona y otras organizaciones y representantes de la sociedad civil que solicitamos el levantamiento de la inmunidad de los legisladores para que el Ministerio Público pudiese investigarlos por el escándalo CEMIS, y que en esta ocasión frente el caso PECC no le habíamos solicitado al ex mandatario Ernesto Pérez Balladares que se despojara de la inmunidad que le otorga el PARLACEN por su condición de ex Presidente de la República.
Insinuó el legislador Blandón que tal vez nuestro silencio se debía a que el ex presidente Pérez Balladares no es miembro del actual gobierno o porque uno de los implicados es jefe de campaña del candidato a la presidencia del partido PRD. Además, manifestó que para él, el caso PECC no es un caso cualquiera, y "que esta coyuntura es propicia para medir el real compromiso de quienes dicen estar por luchar frontalmente contra la corrupción. El silencio de algunos es significativo, pues grita a los cuatro vientos cuán profunda es su convicción de transparencia... o ¿debería decir cuán superficial?" El legislador Blandón afirma que las pruebas que se han encontrado en este caso contra el ex presidente Pérez Balladares "constituyen grave indicio de corrupción aquí y en cualquier parte del mundo. ¿Por qué, entonces, callan los Catones panameños?"
Me tomo la molestia de contestar a las interrogantes del legislador Blandón, porque él por nombre propio me interpeló públicamente sobre nuestro supuesto "silencio". En primer lugar, yo no me he negado a dar ninguna entrevista sobre este tema; a mi regreso de viaje tenía varias llamadas en mi celular de varios periodistas y debo asumir que se debían a este caso. De hecho, el Presidente de TI-Panamá, Fernando Berguido declaró a un canal de televisión que no estaba de acuerdo con ningún tipo de inmunidad y que debíamos considerar como país si permanecíamos en el PARLACEN, porque son las más desventajas que los beneficios derivados de ser miembros. Nuestra institución se pronunciará a través de un boletín sobre este tema, pero lo cierto es que tampoco vamos a servirle de "tontos útiles" a ningún político. Para nadie es secreto que ellos (Blandón y Pérez Balladares) tenían una disputa legal anterior. A Transparencia Internacional (TI) lo que le importa es el fondo del problema y no tomar partido por uno u otro afectado.
El año pasado una cantidad importante de panameños tomados de la mano en cadena humana en la Ave. Balboa, le solicitó a los legisladores que se levantaran la inmunidad y sólo 39 accedieron; el resto, entre los que se encuentra el legislador Blandón, se negó aduciendo todo tipo de excusas. Además de ello, a través de votación secreta, en una oscura madrugada, votaron para archivar la solicitud de levantamiento de inmunidad hecha por el Sr. Procurador. Entonces, ¿quién tiene el doble estándar?
Nosotros siempre hemos pedido que la inmunidad sea eliminada, la de los legisladores y la de cualquiera que se beneficie de ella, porque reconocemos que ésta se ha convertido en un obstáculo para la justicia. Recordemos porqué la Corte Suprema de Justicia decidió cerrar el caso CEMIS/Selección de magistrados a la Corte. Al legislador Blandón le sugerimos que predique con el ejemplo. Si el legislador Blandón realmente no la debe, y ya que desea reelegirse, debería decirle a sus electores cómo voto durante la votación secreta para decidir si se archivaba la solicitud del Procurador de levantamiento de la inmunidad. Por el contrario, pone en práctica su vieja costumbre de tratar de empañar la imagen de los que trabajamos desde la sociedad civil para combatir el flagelo de la corrupción sin banderías políticas, como si el dañar nuestra bien ganada imagen pudiese mejorar la suya que viene bien deteriorada.
No dudo que el caso PECC es grave, y aspiramos que termine en condena. Que no corran con la misma suerte de los implicados en el caso CEMIS, que han quedado impunes. Pero querer hacer creer que el caso PECC es más grave que el caso CEMIS/Selección de los magistrados a la Corte es pecar de falta de objetividad. El caso CEMIS surgió producto de una confesión pública de un hecho ilícito, y eso, en cualquier parte del mundo, hubiese motivado la condena de alguien, salvo en Panamá. El efecto de tales confesiones impactó a los Organos del Estado. Este caso es el más grave de los que hasta ahora hemos visto, y sin embargo, el legislador Blandón no quiso colaborar en encontrar a los responsables; por el contrario, igual que ahora se dedicó a atacarnos. En aquella ocasión dijo que yo tenía intereses políticos y por ende no era imparcial, y lo cierto es que aunque me han hecho ofertas varios partidos para ser legisladora, no acepté ninguna. No tengo disciplina partidista y debo ser objetiva en mi labor. Generalmente cuando se es miembro de un partido político se pierde independencia.
Durante el gobierno de Pérez Balladares publicamos un boletín denunciado el conflicto de interés del Director del INTEL que negoció su propia indemnización, por ello fuimos demandados por calumnia e injuria, cargo del que lógicamente fuimos sobreseídos. Que no se diga, sin base, que sólo nos pronunciamos por los actos cometidos por este gobierno. Es más notoria mi participación reciente y en estos momentos porque asumí la dirección de TI-Panamá el 1 de septiembre de 1999, al igual que el actual gobierno. Nuestra institución promueve la prevención de la corrupción, y no nos especializamos en ser relacionistas públicos de nadie. Quienes pretendan encontrar en nosotros aliados para resolver sus conflictos personales, pierden su tiempo. TI-Panamá desde 1996 promueve la aplicación de estrategias para combatir la corrupción. No aprovechamos las coyunturas para hacer campaña política a favor ni en contra de nadie; somos cuidadosos de mantener nuestra independencia de todos los partidos políticos.
*Directora Ejecutiva de la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana, Capítulo panameño de Transparencia Internacional.

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