Preparación para una verdadera Navidad
La palabra Adviento viene del latín Adventus, que significa "venida". Para nuestro caminar, Adviento es la Venida de Jesucristo. Este tiempo que marca el inicio del calendario litúrgico tiene una triple finalidad:
1. Recordar el pasado: Es contemplar el misterio de Jesús nacido en Belén y marcado por un camino de humildad y de pobreza.
2. Vivir el presente: Caminar con Jesús en este tiempo presente, viviendo con actitud vigilante y caminando en justicia y amor.
3. Preparando el futuro: Es preparar la Parusía o segunda venida del Señor en su gloria. Vendrá como juez trayendo la salvación para todos y dándonos vida sin sufrimiento futuro.
Para nosotros los cristianos, el tiempo de Adviento es de revisión, donde nos cuestionamos lo que hemos hecho con nuestra vida y qué debemos mejorar. Para ello te invito a hacer la experiencia de revisar los acontecimientos vividos a la luz de la Palabra de Dios:
1. Primera Domingo de Adviento: "Velen y estén preparados, que no saben cuándo llegará el momento". Para este domingo la invitación es a reflexionar sobre la situación familiar, buscando el perdón entre los miembros del hogar, dejando los conflictos o roses humanos y pensando en vivir la armonía familiar. Además, debemos extender esto a los demás grupos de personas con las cuales nos relacionamos (escuela, trabajo, vecinos, etc.).
2. Segundo Domingo de Adviento: El profeta Juan el Bautista nos dice: "Preparen el camino, Jesús llega". Es una semana para que los miembros de las diferentes comunidades experimentemos un proceso de reconciliación con Dios; en otras palabras, poner las cosas en orden bajo el sacramento de la reconciliación, pues éste nos devuelve a nuestra vida la amistad con Dios que hemos perdido por nuestra forma de vivir alejados de Él.
3. Tercer Domingo de Adviento: "El testimonio que María, la Madre del Señor, vive sirviendo y ayudando al prójimo". Es una semana para reflexionar sobre la figura de la Virgen María. Sobre todo, meditamos el plan de Dios sobre ella, que nos recuerda nuestro plan con Dios. Es la semana en que inician las posadas, trayendo a nuestras mentes la figura de Dios hecho carne, marcado por la pobreza que debemos vivir cada uno de nosotros. Es el tiempo de compartir con los más necesitados, sobre todo ahora que muchos hermanos necesitan de nuestra generosidad por la crisis que hemos vivido en nuestro país debido a la inclemencias del tiempo.
4. Cuarta semana de Adviento: "Anuncio del Nacimiento de Jesús". Tiempo donde vivimos la gran fiesta, la alegría de ser cristianos y donde aceptamos a Jesús que nace en nuestro corazón para seguir el proceso nuestro.