Preparémonos para el 2000
¿Hacia dónde se dirigen las empresas en las postrimerías del siglo XX? Lógico... al siglo XXI. Pero, no les parece igualmente lógico que el término "Dirigirse" ya no es tan simplista como tomar un medio de transporte y llegar al destino trazado? Definitivamente, No. El abordaje hacia el nuevo siglo exige de un equipaje diferente, lleno de innovaciones, algo así como menos maletas y más contenido. La necesidad de innovar, de ser creativos marcará la diferencia entre sobresalir o sucumbir. Para el hombre, el ser creativo no es ni ha sido una difícil tarea, por lo que es predecible que lograrlo en un futuro, tampoco lo será.
Claro ejemplo lo demostramos cuando, a principio de los años setenta, con el advenimiento de los microprocesadores, era común oír que el hombre pronto sería reemplazado por las computadoras, reto que el hombre aceptó con agallas e hizo que su participación en la modernización de los sistemas fuera vital. Ante los amenazantes chips de computadores, las PC, las impresoras láser y de burbujas el hombre hizo gala de su creatividad y creó los "software"s" como una clara advertencia que su participación no podía ser soslayada.
Este instinto de sobrevivencia es el que decidirá la participación exitosa del hombre en el futuro inmediato de exigencias, globalización, reinjerencia, universalización etc., que se nos viene encima. Pero, cómo puede Ud., ser creativo? Sencillo, involúcrese, participe, hágase notar.
Comience por lo que hace a diario; en su trabajo, por ejemplo. Salga de la rutina de los reportes fríos y aburridos que al final del día terminan en la trituradora o en el cesto de la basura. Acepte el hecho de que es Ud. un profesional, de otra manera no estuviera sentado donde está. Ud. conoce muy bien lo que hace, y tiene el olfato de un tigre para descubrir cuando algo está bien o mal en lo que compete a sus funciones.
Entonces, si algo está funcionando mal, o algo debe funcionar mejor, resáltelo, tome un marcador y alerte a su supervisor inmediato, pero asegúrese de exponer su punto de vista a manera de ruido. Si alguien ladra, despreocúpese, es que usted está cabalgando.
La gran masa de la clase trabajadora, por desgracia, pasa totalmente inadvertida. En la mayoría de los casos por el temor a participar o a equivocarse al participar. Si este es su caso, usted necesita practicar la eficiencia.
Ser eficiente le dará la seguridad necesaria para participar, pero lo más importante lo inhibirá del temor a equivocarse. Y es que, la persona eficiente sabe que la eficiencia es la suma de las experiencias ganadas, precisamente por el coraje de superar los errores y aprender de ellos.
Pero, ¿cómo ser eficiente? El camino a la eficiencia es la Educación, pero ya no basta los fríos grados académicos obtenidos en universidades, se requiere de una educación continúa, acorde con los constantes cambios que nacen del cada vez más exigente mundo globalizado que nos ha tocado vivir. Una educación continua nos permitirá, igualmente, mantenernos en el mercado de demandas por que seremos competitivos.
La barrera de la edad no será un impedimento para aspirar a un cargo si Ud. posee la instrucción necesaria y actualizada. Muchos ejecutivos de larga experiencia y edad se han negado a la educación continua porque pensaron que todo lo sabían o que ya no había nada que pudiesen enseñarles. Lamentablemente, están rápidamente siendo reemplazados por gente con ideas nuevas, no necesariamente gente joven sino gente con ideas nuevas.
Si no está convencido de este fenómeno de la educación continua, abra el periódico hoy, y encontrará más anuncios de seminarios y simposiums que noticias pueda usted leer.
El siglo al que entramos se nos muestra sumamente competitivo y acelerado, a tal punto que se calcula que los próximos 50 años serán el equivalente a 100 años de este siglo. Esto indica que lo que usted desarrollaba en 8 horas deberá hacerlo en 4 y mejor. Entonces, desde ya, aprenda a ser flexible. Muchos ya lo están haciendo y aunque le resulte difícil creerlo, ellos están triunfando. Todo radica en simplificar, ser práctico. ¿Ha intentado hacer un memorándum en su oficina? Es más el tiempo que se pierde pensando en la palabra que adorne el contenido que el contenido mismo. Vaya al grano, usted debe prepararse para una carrera de 100 metros planos y los obstáculos no lo ayudarán. Evite ser repetitivo, llene el contenido siendo directo y claro. Cada minuto de tiempo perdido en el presente, es una probabilidad más de fracaso en el porvenir.
El siglo XXI no será un reto difícil si Ud. profundiza en estos tres principios básicos de la Administración moderna: Ser creativo, ser eficiente y ser flexible.
Claro ejemplo lo demostramos cuando, a principio de los años setenta, con el advenimiento de los microprocesadores, era común oír que el hombre pronto sería reemplazado por las computadoras, reto que el hombre aceptó con agallas e hizo que su participación en la modernización de los sistemas fuera vital. Ante los amenazantes chips de computadores, las PC, las impresoras láser y de burbujas el hombre hizo gala de su creatividad y creó los "software"s" como una clara advertencia que su participación no podía ser soslayada.
Este instinto de sobrevivencia es el que decidirá la participación exitosa del hombre en el futuro inmediato de exigencias, globalización, reinjerencia, universalización etc., que se nos viene encima. Pero, cómo puede Ud., ser creativo? Sencillo, involúcrese, participe, hágase notar.
Comience por lo que hace a diario; en su trabajo, por ejemplo. Salga de la rutina de los reportes fríos y aburridos que al final del día terminan en la trituradora o en el cesto de la basura. Acepte el hecho de que es Ud. un profesional, de otra manera no estuviera sentado donde está. Ud. conoce muy bien lo que hace, y tiene el olfato de un tigre para descubrir cuando algo está bien o mal en lo que compete a sus funciones.
Entonces, si algo está funcionando mal, o algo debe funcionar mejor, resáltelo, tome un marcador y alerte a su supervisor inmediato, pero asegúrese de exponer su punto de vista a manera de ruido. Si alguien ladra, despreocúpese, es que usted está cabalgando.
La gran masa de la clase trabajadora, por desgracia, pasa totalmente inadvertida. En la mayoría de los casos por el temor a participar o a equivocarse al participar. Si este es su caso, usted necesita practicar la eficiencia.
Ser eficiente le dará la seguridad necesaria para participar, pero lo más importante lo inhibirá del temor a equivocarse. Y es que, la persona eficiente sabe que la eficiencia es la suma de las experiencias ganadas, precisamente por el coraje de superar los errores y aprender de ellos.
Pero, ¿cómo ser eficiente? El camino a la eficiencia es la Educación, pero ya no basta los fríos grados académicos obtenidos en universidades, se requiere de una educación continúa, acorde con los constantes cambios que nacen del cada vez más exigente mundo globalizado que nos ha tocado vivir. Una educación continua nos permitirá, igualmente, mantenernos en el mercado de demandas por que seremos competitivos.
La barrera de la edad no será un impedimento para aspirar a un cargo si Ud. posee la instrucción necesaria y actualizada. Muchos ejecutivos de larga experiencia y edad se han negado a la educación continua porque pensaron que todo lo sabían o que ya no había nada que pudiesen enseñarles. Lamentablemente, están rápidamente siendo reemplazados por gente con ideas nuevas, no necesariamente gente joven sino gente con ideas nuevas.
Si no está convencido de este fenómeno de la educación continua, abra el periódico hoy, y encontrará más anuncios de seminarios y simposiums que noticias pueda usted leer.
El siglo al que entramos se nos muestra sumamente competitivo y acelerado, a tal punto que se calcula que los próximos 50 años serán el equivalente a 100 años de este siglo. Esto indica que lo que usted desarrollaba en 8 horas deberá hacerlo en 4 y mejor. Entonces, desde ya, aprenda a ser flexible. Muchos ya lo están haciendo y aunque le resulte difícil creerlo, ellos están triunfando. Todo radica en simplificar, ser práctico. ¿Ha intentado hacer un memorándum en su oficina? Es más el tiempo que se pierde pensando en la palabra que adorne el contenido que el contenido mismo. Vaya al grano, usted debe prepararse para una carrera de 100 metros planos y los obstáculos no lo ayudarán. Evite ser repetitivo, llene el contenido siendo directo y claro. Cada minuto de tiempo perdido en el presente, es una probabilidad más de fracaso en el porvenir.
El siglo XXI no será un reto difícil si Ud. profundiza en estos tres principios básicos de la Administración moderna: Ser creativo, ser eficiente y ser flexible.