Presencia de Dídimo Ríos en el Instituto Nacional
El día 6 de noviembre, mes de las efemérides patrias, cumplió su última jornada entre nosotros el profesor don Dídimo Ríos, quien, en el período 60-65, ocupó la Rectoría del "Nido de Aguilas", institución educativa a la cual amó entrañablemente y la consideró como su segunda casa, a decir de él mismo.
Hacemos mención de la coincidencia entre el fallecimiento del profesor Ríos y la celebración de las fiestas de noviembre, porque, además de su trayectoria como ciudadano, educador y diplomático, tuvo destacada participación en lo que constituye uno de los jalones más decisivos en la lucha por la total independencia de nuestro país: el 9 de Enero de 1964.
En la tarde de aquel día, un grupo de estudiantes del Instituto Nacional, con mucho respeto y fervor patriótico, se acercó a la oficina del Rector Ríos para solicitarle el Pabellón Nacional del colegio, con el propósito de llevar a cabo una manifestación a la Escuela Superior de Balboa, a lo cual accedió emocionado don Dídimo Ríos. La acción a dicho centro de estudios era exigir que se izara nuestra enseña tricolor, en acatamiento a la orden del Gobernador de la entonces Zona del Canal que se enarbolara la bandera panameña en todos los sitios de ese territorio en que era izada la bandera de los Estados Unidos.
Como es de todos conocido, muchos norteamericanos rehusaban cumplir con ese mandato. Enardecidos los institutores por dicha actitud, marcharon hacia la Escuela Superior de Balboa para que se cumpliera la orden mencionada. Conocemos el desenlace; nuestro máximo símbolo fue desgarrado y ultrajado por los jóvenes "zonians" y otras personas que se encontraban en aquel lugar, con la aquiescencia del director norteamericano de ese colegio, además, los estudiantes también fueron vejados. Estos hechos provocaron la ira de los aguiluchos, hubo forcejeo y éstos tuvieron que replegarse abandonando aquel sitio, amenazados y perseguidos por estudiantes, padres de familia, policías y residentes en las casas cercanas, todos norteamericanos. Estos últimos salían de sus residencias, vestidos con cualquier ropa y armados de palos, machetes, revólveres y escopetas. (Esto nos lo relató un testigo de lo ocurrido aquel 9 de Enero).
Una vez que retornaron al Alma Mater los institutores, en cuyos rostros no sólo se reflejaba el dolor, sino también la impotencia por lo sucedido, entregaron al Rector Ríos la enseña humillada. Posteriormente, éste, en compañía de los jóvenes estudiantes que protagonizaron una jornada de honor, pusieron esa bandera en manos del presidente de la República de ese entonces don Roberto F. Chiari.
No pretendíamos escribir, en forma exhaustiva, sobre un acontecimiento histórico que es del conocimiento de todo buen panameño. Nuestra intención manifiesta es recordar a Dídimo Ríos por sus vínculos con los sucesos del 9 de Enero de 1964. Esta es sólo una remembranza, ya que el Rector Dídimo Ríos tiene, por derecho propio, a permanecer siempre en el recuerdo de los institutores, ayer, hoy y siempre, y de los panameños.
Y una reflexión más: cuando el 31 de diciembre de 1999 el Canal de Panamá sea transferido totalmente a nuestro país, entre los presentes estará Dídimo Ríos, no físicamente como él lo hubiera querido, sino en espíritu, con tanto mérito como muchos del pasado y del presente. No lo verán, porque el espíritu no puede verse con los ojos de la carne, o porque otros no entienden de estas cosas de la supervivencia del ser humano más allá del silencio de los cementerios, de las criptas, de las montañas, del mar... Pero Dídimo Ríos dirá allí "presente", en ese momento, conmovido y alegre a la vez, con aquella bandera en sus manos, que el 9 de Enero de 1964 recibió de sus alumnos del Instituto Nacional, después de ser menospreciada por quienes no soñaron que un día se haría realidad nuestra definitiva y total soberanía. Eso sí... que se entienda bien, total liberación... y no traspaso a pretendidos amos...
Hacemos mención de la coincidencia entre el fallecimiento del profesor Ríos y la celebración de las fiestas de noviembre, porque, además de su trayectoria como ciudadano, educador y diplomático, tuvo destacada participación en lo que constituye uno de los jalones más decisivos en la lucha por la total independencia de nuestro país: el 9 de Enero de 1964.
En la tarde de aquel día, un grupo de estudiantes del Instituto Nacional, con mucho respeto y fervor patriótico, se acercó a la oficina del Rector Ríos para solicitarle el Pabellón Nacional del colegio, con el propósito de llevar a cabo una manifestación a la Escuela Superior de Balboa, a lo cual accedió emocionado don Dídimo Ríos. La acción a dicho centro de estudios era exigir que se izara nuestra enseña tricolor, en acatamiento a la orden del Gobernador de la entonces Zona del Canal que se enarbolara la bandera panameña en todos los sitios de ese territorio en que era izada la bandera de los Estados Unidos.
Como es de todos conocido, muchos norteamericanos rehusaban cumplir con ese mandato. Enardecidos los institutores por dicha actitud, marcharon hacia la Escuela Superior de Balboa para que se cumpliera la orden mencionada. Conocemos el desenlace; nuestro máximo símbolo fue desgarrado y ultrajado por los jóvenes "zonians" y otras personas que se encontraban en aquel lugar, con la aquiescencia del director norteamericano de ese colegio, además, los estudiantes también fueron vejados. Estos hechos provocaron la ira de los aguiluchos, hubo forcejeo y éstos tuvieron que replegarse abandonando aquel sitio, amenazados y perseguidos por estudiantes, padres de familia, policías y residentes en las casas cercanas, todos norteamericanos. Estos últimos salían de sus residencias, vestidos con cualquier ropa y armados de palos, machetes, revólveres y escopetas. (Esto nos lo relató un testigo de lo ocurrido aquel 9 de Enero).
Una vez que retornaron al Alma Mater los institutores, en cuyos rostros no sólo se reflejaba el dolor, sino también la impotencia por lo sucedido, entregaron al Rector Ríos la enseña humillada. Posteriormente, éste, en compañía de los jóvenes estudiantes que protagonizaron una jornada de honor, pusieron esa bandera en manos del presidente de la República de ese entonces don Roberto F. Chiari.
No pretendíamos escribir, en forma exhaustiva, sobre un acontecimiento histórico que es del conocimiento de todo buen panameño. Nuestra intención manifiesta es recordar a Dídimo Ríos por sus vínculos con los sucesos del 9 de Enero de 1964. Esta es sólo una remembranza, ya que el Rector Dídimo Ríos tiene, por derecho propio, a permanecer siempre en el recuerdo de los institutores, ayer, hoy y siempre, y de los panameños.
Y una reflexión más: cuando el 31 de diciembre de 1999 el Canal de Panamá sea transferido totalmente a nuestro país, entre los presentes estará Dídimo Ríos, no físicamente como él lo hubiera querido, sino en espíritu, con tanto mérito como muchos del pasado y del presente. No lo verán, porque el espíritu no puede verse con los ojos de la carne, o porque otros no entienden de estas cosas de la supervivencia del ser humano más allá del silencio de los cementerios, de las criptas, de las montañas, del mar... Pero Dídimo Ríos dirá allí "presente", en ese momento, conmovido y alegre a la vez, con aquella bandera en sus manos, que el 9 de Enero de 1964 recibió de sus alumnos del Instituto Nacional, después de ser menospreciada por quienes no soñaron que un día se haría realidad nuestra definitiva y total soberanía. Eso sí... que se entienda bien, total liberación... y no traspaso a pretendidos amos...