Presidente no americano para los americanos
Obama será el primer presidente estadounidense nacido en el único estado no americano de Estados Unidos (Hawái).
Incluso, es probable que él supere los 60 millones de votos, cifra a la cual nunca ha llegado ningún occidental. Su partido demócrata tendrá, además, un amplio dominio en las dos cámaras del congreso.
Los republicanos habrían obtenido menos del tercio de los electores en el colegio que nomina a la Casa Blanca, y pueden acabar con unos 170 miembros en la Casa de los Representantes contra más de 250 de los demócratas.
Por otro lado, las dos grandes minorías, los afros y los latinos, fueron las que le dieron una substancial mayoría a Obama y ahora querrán sacar provecho de ello para avanzar.
El hecho que por primera haya una potencia global con un gobernante negro (y, a su vez, electo gracias al voto latino) le va a dar un gran peso a ambas minorías, alentando a que estos grupos pidan más poder en Norteamérica y Europa.
En cierta manera África y América Latina querrán, a través de sus descendientes en el norte, ir presionando al ‘primer mundo’ en su favor. Empero, Barack Obama no es un militante étnico y él, más bien, usará su poder para presionar a las etnias marginadas para que se acoplen mejor al establishment.