Presiones indebidas
El contralor general de la República, Carlos Vallarino, en declaraciones ofrecidas ayer a la emisora KW Continente, denunció públicamente que viene recibiendo presiones por parte de influyentes miembros del Partido Revolucionario Democrático, para que refrende, en los pocos días que le quedan al gobierno de la “Patria Nueva”, cientos de contratos y concesiones que deben estar sometidos al rigor de la revisión legal que corresponde a la labor fiscalizadora de la Contraloría.
La manifestación del Contralor General revela la existencia de una distorsión grave en relación con los roles que deben desempeñar las entidades gubernamentales.
Se dice que el ex contralor Kuzniecky fue objeto de las mismas presiones, las que lograron finalmente sacarlo de la Contraloría hacia el Ministerio de Asuntos del Canal y la Secretaría de Energía.
Sólo cuando la Asamblea Nacional se decida a ejercer el papel que le está reservado en la Constitución y a designar un Contralor General que sea independiente del Órgano Ejecutivo, podremos comenzar a evitar que las presiones de los allegados al Poder Ejecutivo tengan posibilidad de ejercerse con asomo de éxito.