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Presupuestos para una reforma económica


Una vez acometidas las reformas del Estado, que era necesario implementar antes de llegar a supuestos como la crisis argentina o la uruguaya, y tener un ambiente para la inversión con garantías jurídicas y gubernamentales 180 grados distinto a como se recibió el poder, si bien la bonanza económica es el resultado en parte de lo que ha hecho el Estado, el mismo no puede contentarse con administrar dicha bonanza durante los próximos cinco años.

Vivimos en un escenario internacional muy complicado por la crisis de la bolsa de valores norteamericana, producto a su vez de la crisis inmobiliaria e hipotecaria de ese país; que se ha contagiado por ahora, fundamentalmente a Europa y Asia, no así a los denominados países y mercados emergentes. No obstante, si esta crisis se traduce en una recesión, como algunos economistas temen, el contagio es inevitable.

Panamá goza de un momento excepcional de su historia. A diferencia de otros países, se enfrenta a las posibilidades de desarrollo de estas crisis globales, teniendo un pico de inversión económica nacional e internacional, como no había experimentado en los últimos 40 años. Ello, podría hacer que la pretendida recesión internacional, con su secuela de desempleo y pobreza, afortunadamente, pase desapercibida para los panameños, si seguimos manteniendo y afianzando las condiciones económicas que pronostican un continuo crecimiento económico y una disminución significativa en los niveles de desempleo.

No obstante, la inflación llegó para quedarse; y en otro artículo de opinión analizábamos lo que debemos hacer en materia energética y en otros más, lo que debemos hacer para paliar el alto costo de la vida, en todos los niveles, sobre todo, de la cadena alimenticia, pero también en el tema del transporte, de la gasolina y demás derivados del petróleo y de la generación de energía eléctrica.

No obstante, a nuestro juicio, estas medidas no son suficientes para acometer con éxito los desafíos de la crisis en años de bonanza, y mucho menos, en años llamémosle normales. En años de bonanza es cuando debemos prepararnos para los años de las vacas flacas, y para hacerlo, debemos invertir en recurso humano, en educación, en salud y en capacitación laboral.

101 años de Panamá América

 
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