default

Primeras bajas en el Gobierno


E l presidente Ricardo Martinelli atraviesa la primera crisis en su gestión política al frente del gobierno, al producirse esta semana la primera baja importante dentro de su administración. Se percibe que la polémica creada por la renuncia de Sandra Escorcia, hasta hace poco al frente del sensitivo sector del transporte público, eje de las grandes frustraciones nacionales y pilar de casi todas las promesas de campaña electoral del presidente, se convertiría tarde o temprano en un asunto de sumo cuidado, especialmente para los encargados de afianzar la confianza del electorado en que las soluciones sugeridas por el gobierno de Martinelli son posibles, una de las tareas fundamentales del actual ministro de la presidencia, Jimmy Papadimitriu, encargado de cerrar filas frente a este difícil objetivo de mejorar el transporte público.

No obstante, una vez dado a conocer en los medios que se había enturbiado el tema de la asignación de cupos de taxis en Panamá Oeste, surgieron los primeros titubeos y las contradicciones entre lo que decía o callaba el gobierno, lo que explicaban representantes del sector y la percepción de los medios. Hoy el resultado es la renuncia de la directora de la ATTT, quien, pese a que adujo que la misma fue presentada por motivos personales, las manifestaciones posteriores han evidenciado un problema de estilos de gestión, criterios de atención y diferencias en la manera de ejercer el poder. En función de la coyuntura, y mientras esté en acefalía el cargo, dos ministros de estado (Papadrimitriu y Mulino) toman el mando y la vocera presidencial, Judy Meana, sale a los medios a colocar a los actores en su sitio. Por su parte, el presidente Martinelli trata de actuar con normalidad restando importancia a su primera baja gubernamental, intentando esquivar el coste político de esta inicial crisis de gestión administrativa.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América