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Primero está la salud


La primera graduación de enfermeras panameñas fue en 1912, crearon un gremio en 1925 y lograron su jubilación, que aún hoy disputan, en 1954. Esto refleja que se trata de una profesión y un gremio maduro y por consiguiente, con importante aporte al desarrollo del país.
La Enfermería ha evolucionado mucho, desde ser ejercida por mujeres de la calle, monjas, enfermeras egresadas de hospitales, hasta las de hoy formadas en universidades. De básicas, a con post grados y hasta con doctorados. Es una profesión que lidia con uno de los peores estados por el que atravesamos, de dolor, angustia, desesperanza y la muerte. Durante esta travesía están expuestas, a la impotencia, la frustración, la agresión y las enfermedades. Muchas enfermeras han muerto al contaminarse con fluidos de pacientes y otras han tenido que pensionarse jóvenes por enfermedades adquiridas en el trabajo. Estudios señalan que estas trabajadoras están expuestas a una serie de agentes químicos y riesgos biológicos y biomecánicos, además de factores psicotensionales, como estrés, insomnio y fatiga. La Organización mundial de la Salud señala que en un año se ponen 12,000 millones de inyecciones (profilácticas y curativas) y que quienes las aplican contraen con mayor frecuencia enfermedades como, Hepatitis B y C y VIH-SIDA.
Se percibe un rechazo a hacer diferencias, pero es una realidad que oficios y profesiones tienen diferentes grados de riesgos y degradación de la salud física y mental de los individuos.
Luz María Noli, respetada periodista se equivocó cuando quiso comparar a un camarografo con el personal de Enfermería, ya que éste puede optar por no filmar en situación de peligro, pero el personal de atención directa de salud, no puede dejar de atender a un paciente con una enfermedad contaminante o de diagnostico desconocido, el peso de una cámara es incomparable al del dolor diario de ver una paciente deslizarse hacia la muerte. Cuando se debilita a una profesión tan ligada al bienestar de las personas, nos estamos haciendo daños todos, es comparable cuando destruimos nuestro entorno.
Las Enfermeras y Auxiliares de Enfermería desde hace 15 años vienen sufriendo embates de todo tipo, no se les aumenta el salario inicial, mientras facilitaban las extensas huelgas médicas al estar en los hospitales, eran criticadas a su vez por no sumarse, sus estructuras administrativas y docentes que habían funcionado muy bien durante dos décadas 70 y 80 fueron trastocadas y disminuidas por autoridades médicas en su afán político o administrativo de debilitar su independencia, no se crearon plazas de trabajo, los concursos se suspendieron y las vacantes eran convertidas en otros cargos.
El Escalafón de Enfermería aprobado en 1972, fue poderoso estímulo para que jóvenes panameñas humildes estudiaran enfermería, al no nombrarlas se les obligó a marchar a otros países, algunos tan distantes al nuestro en todo sentido como Kosovo. ¿Qué hace una Enfermera panameña en Kosovo cuando se le necesita en el Hospital del Niño o en un Centro de Salud de la Sierra chiricana?. Se estima que actualmente se necesitan cerca de 900 enfermeras y 500 auxiliares en el Sistema de Salud del Estado.
El nivel profesional de nuestras Enfermeras ha sido bien reconocido y los logros de su gremio admirados en otras latitudes. Hay quejas actualmente por sus servicios, pero todo mundo sabe, que en toda profesión con insuficiente personal y alta demanda, se produce agotamiento y escaso tiempo para cuidados. En salud hay paradigmas conocidos, no puedes dar buena atención en Cuartos de Urgencia, Intensivos, hemodiálisis, pediatría, quirófanos, etc., si no hay suficiente personal, además de insumos y condiciones apropiadas. Siempre decimos que si no hay salud no hay nada más. Atendamos a las enfermeras.

101 años de Panamá América

 
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