Primeros días del 2005
Comenzamos el 2005 y ya estamos cada vez más lejos del cambio de año. Para mí bien temprano el primero del año fue sorpresivo con la noticia del paso a otra vida del amigo periodista deportivo el Prof. Rafael Toala Pérez, quien falleció a dos horas después de haber entrado en nuevo año. Como el nadador que llegó a su meta.
No quisiera hacer un panegírico o un elogio fúnebre, sino más bien recordarlo como un amigo de vieja data y quien por estar relacionado con el deporte de balompié a fines de los años 60, me recomendó para ser tesorero de la Federación de Fútbol en la directiva que presidió Don Jenaro Sarmiento.
Rafael, por muchos años, escribió casi especializado sobre este deporte en la decana la "Estrella de Panamá", compartiendo las planas deportivas con Yen Yen Pérez y Rogelio Díaz, y teniendo como colega a Don Luis Carlos Noli. Con el seudónimo de Iván Cancha, cubría en esos tiempos del linotipo y del cable el fútbol internacional y consecuentemente con su papá, Don Secundino que fue animador del fútbol en el barrio de El Chorrillo, asistió a varios campeonatos mundiales en México, Argentina y España. De todos esos campeonatos nos trajo ilustraciones escritas y gráficas muy detalladas.
En esa misma línea del deporte, fue, sino el iniciador, uno de los promotores de la versión del balompié, llamada Fulbito. Práctica del deporte por personas de edad y por aquellos que quieren hacer ejercicios físicos afines al balompié sin los estrictos requisitos del "foot ball" oficial. Por la temporada en que celebran la liga de fulbito, que tenía lugar en el campo de la General Mills, el Prof. Rafael transmitía el evento con el Dr. José Jorge Bonamico por las ondas de Radio Hogar. Resultaban entretenidos los diálogos entre los relatores de los juegos en que participaban gerentes, oficinistas y empleados. Fue una época agradable para recordar el original y repetitivo "Gol, gol, gol, gol, gol"....innumerables veces repetido que después se hizo costumbre con otros narradores.
Mantuvo una actitud independiente en su visión política y como miembro del Sindicato de Periodistas. Históricamente estuvo muy ligado con el ex sacerdote Dr. Carlos Pérez Herrera, figura relevante en la historia de nuestra actividad social a favor de las clases humildes y en la sociología inserta en la realidad nacional.
Muchos recordaremos su sentido del humor y su fina ironía con que siempre mantenía su conversación. Ejerció como profesor de Ciencias en el José Pablo Sánchez de La Chorrera, luego estuvo en el José Dolores Moscote, en el José A. Remón Cantera, en donde lo alcanzó la edad de jubilación.
Me contaba que en sus años mozos participó en la Juventud Socialista, en la cual fue muy activo, y más tarde estuvo en la lucha de los profesores y maestros del año 79 cuando la monstruosa manifestación popular de los maestros en reclamo por el cumplimiento de aumentos no cumplidos en los ingresos de los profesionales de la educación.
En los últimos años de su vida se incorporó con toda su familia al movimiento neo catecumenal de la parroquia de Nuestra de Guadalupe donde por muchos años militó con mucho fervor, aun cuando últimamente su participación había disminuido.
De raíces ecuatorianas costeñas, de la provincia de Manabí, guardaba un aprecio a aquellas regiones y a sus habitantes a quienes visitó en varias ocasiones y era de gran preocupación ver y enterarse de los vaivenes de la política de ese país suramericano.
Esta fue una de las primeras impresiones desafortunadas de este nuevo año 2005, y es que cada año que comienza nos tiene preparadas sorpresas de este tipo. Todo lo cual lo dejamos en las manos de Dios.
En este tiempo postnavideño y de Epifanía, nos alentamos y animamos con las lecturas que recomendamos a todos de la I Carta de Juan, sobre todo el Cap. 4, en donde se nos dice "Dios es amor", de lo cual hablaremos en la próxima colaboración.
No quisiera hacer un panegírico o un elogio fúnebre, sino más bien recordarlo como un amigo de vieja data y quien por estar relacionado con el deporte de balompié a fines de los años 60, me recomendó para ser tesorero de la Federación de Fútbol en la directiva que presidió Don Jenaro Sarmiento.
Rafael, por muchos años, escribió casi especializado sobre este deporte en la decana la "Estrella de Panamá", compartiendo las planas deportivas con Yen Yen Pérez y Rogelio Díaz, y teniendo como colega a Don Luis Carlos Noli. Con el seudónimo de Iván Cancha, cubría en esos tiempos del linotipo y del cable el fútbol internacional y consecuentemente con su papá, Don Secundino que fue animador del fútbol en el barrio de El Chorrillo, asistió a varios campeonatos mundiales en México, Argentina y España. De todos esos campeonatos nos trajo ilustraciones escritas y gráficas muy detalladas.
En esa misma línea del deporte, fue, sino el iniciador, uno de los promotores de la versión del balompié, llamada Fulbito. Práctica del deporte por personas de edad y por aquellos que quieren hacer ejercicios físicos afines al balompié sin los estrictos requisitos del "foot ball" oficial. Por la temporada en que celebran la liga de fulbito, que tenía lugar en el campo de la General Mills, el Prof. Rafael transmitía el evento con el Dr. José Jorge Bonamico por las ondas de Radio Hogar. Resultaban entretenidos los diálogos entre los relatores de los juegos en que participaban gerentes, oficinistas y empleados. Fue una época agradable para recordar el original y repetitivo "Gol, gol, gol, gol, gol"....innumerables veces repetido que después se hizo costumbre con otros narradores.
Mantuvo una actitud independiente en su visión política y como miembro del Sindicato de Periodistas. Históricamente estuvo muy ligado con el ex sacerdote Dr. Carlos Pérez Herrera, figura relevante en la historia de nuestra actividad social a favor de las clases humildes y en la sociología inserta en la realidad nacional.
Muchos recordaremos su sentido del humor y su fina ironía con que siempre mantenía su conversación. Ejerció como profesor de Ciencias en el José Pablo Sánchez de La Chorrera, luego estuvo en el José Dolores Moscote, en el José A. Remón Cantera, en donde lo alcanzó la edad de jubilación.
Me contaba que en sus años mozos participó en la Juventud Socialista, en la cual fue muy activo, y más tarde estuvo en la lucha de los profesores y maestros del año 79 cuando la monstruosa manifestación popular de los maestros en reclamo por el cumplimiento de aumentos no cumplidos en los ingresos de los profesionales de la educación.
En los últimos años de su vida se incorporó con toda su familia al movimiento neo catecumenal de la parroquia de Nuestra de Guadalupe donde por muchos años militó con mucho fervor, aun cuando últimamente su participación había disminuido.
De raíces ecuatorianas costeñas, de la provincia de Manabí, guardaba un aprecio a aquellas regiones y a sus habitantes a quienes visitó en varias ocasiones y era de gran preocupación ver y enterarse de los vaivenes de la política de ese país suramericano.
Esta fue una de las primeras impresiones desafortunadas de este nuevo año 2005, y es que cada año que comienza nos tiene preparadas sorpresas de este tipo. Todo lo cual lo dejamos en las manos de Dios.
En este tiempo postnavideño y de Epifanía, nos alentamos y animamos con las lecturas que recomendamos a todos de la I Carta de Juan, sobre todo el Cap. 4, en donde se nos dice "Dios es amor", de lo cual hablaremos en la próxima colaboración.