Privatizando las elecciones
Las ejemplares elecciones del domingo pasado, que llevaron al poder a la oposición, en la figura del radical Fernando de la Rúa, poniendo fin a 10 años de absoluta hegemonía peronista encabezada por el presidente Carlos Menem, fueron organizadas en su totalidad por una empresa privada, la gigante española de la informática INDRA.
La compañía española cuenta con un programa patentado denominado "Sistema Integrado de Recuentos Electorales", que en particular ha llevado a cabo con pleno éxito complejos recuentos españoles en España desde 1977. Anteriormente, en la propia Argentina, la empresa había hecho igual trabajo en las elecciones provinciales de 1997.
INDRA se ocupó esta vez, tras ganar una licitación, de todos los detalles de organización, logística, comunicaciones, votación, captura, recuentos y difusión de los resultados electorales, empleando rigurosos sistemas de fiabilidad, seguridad, audibilidad y rapidez, de un universo electoral de más de 23 millones de votantes y 83 mil mesas de votación.
Para tan inmensa tarea, en un vasto territorio que alcanza hasta la Patagonia, partiendo desde el Altiplano, y hasta la imponente Cordillera de Los Andes desde el Atlántico Austral, INDRA desplegó 1,200 terminales de cargas y 1,300 centros intermedios de datos, con 40 centros de ingreso y un centro de control en Buenos Aires, a cargo de 4 mil profesionales informáticos.
El contrato fue concedido a INDRA por 23 millones de dólares. La empresa había obtenido un resonante éxito con la difusión en tiempo récord y sin ninguna irregularidad de las elecciones españolas en 1996. Pero en el último torneo argentino incluyó la modalidad de consulta "en vivo on line" a través de la red Internet, que brindó resultados parciales públicos segundo a segundo, hasta concluir a menos de dos horas del cierre de urnas.
La empresa ha tenido experiencia previa en América Latina, realizando los recuentos de las últimas elecciones en Nicaragua y Venezuela. La misma compañía tiene pendientes proyectos de asesoría para Colombia, Panamá y Marruecos.
En lo que a nosotros respecta, la privatización del torneo electoral es una alternativa que ha de tomarse en cuenta, tras los resultados ambivalentes arrojados por el torneo del pasado mayo, donde se dieron retrasos en la divulgación de los resultados de la votación presidencial y numerosas irregularidades en el escrutinio de los demás cargos de elección popular, lo cual es inadmisible en un país de tan escasa población y extensión territorial.
La compañía española cuenta con un programa patentado denominado "Sistema Integrado de Recuentos Electorales", que en particular ha llevado a cabo con pleno éxito complejos recuentos españoles en España desde 1977. Anteriormente, en la propia Argentina, la empresa había hecho igual trabajo en las elecciones provinciales de 1997.
INDRA se ocupó esta vez, tras ganar una licitación, de todos los detalles de organización, logística, comunicaciones, votación, captura, recuentos y difusión de los resultados electorales, empleando rigurosos sistemas de fiabilidad, seguridad, audibilidad y rapidez, de un universo electoral de más de 23 millones de votantes y 83 mil mesas de votación.
Para tan inmensa tarea, en un vasto territorio que alcanza hasta la Patagonia, partiendo desde el Altiplano, y hasta la imponente Cordillera de Los Andes desde el Atlántico Austral, INDRA desplegó 1,200 terminales de cargas y 1,300 centros intermedios de datos, con 40 centros de ingreso y un centro de control en Buenos Aires, a cargo de 4 mil profesionales informáticos.
El contrato fue concedido a INDRA por 23 millones de dólares. La empresa había obtenido un resonante éxito con la difusión en tiempo récord y sin ninguna irregularidad de las elecciones españolas en 1996. Pero en el último torneo argentino incluyó la modalidad de consulta "en vivo on line" a través de la red Internet, que brindó resultados parciales públicos segundo a segundo, hasta concluir a menos de dos horas del cierre de urnas.
La empresa ha tenido experiencia previa en América Latina, realizando los recuentos de las últimas elecciones en Nicaragua y Venezuela. La misma compañía tiene pendientes proyectos de asesoría para Colombia, Panamá y Marruecos.
En lo que a nosotros respecta, la privatización del torneo electoral es una alternativa que ha de tomarse en cuenta, tras los resultados ambivalentes arrojados por el torneo del pasado mayo, donde se dieron retrasos en la divulgación de los resultados de la votación presidencial y numerosas irregularidades en el escrutinio de los demás cargos de elección popular, lo cual es inadmisible en un país de tan escasa población y extensión territorial.