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Pro Populo Beneficio


Un apreciado amigo me sugirió que publicase nuevamente el presente artículo pues al pasar de los meses, no ha perdido vigencia y entra de lleno en la actualidad. Lo hago convencido que los panameños estamos con esto de la ampliación del Canal, al umbral de uno de los más grandes engaños y estafas que jamás se hayan visto por parte de unos cuantos dispuestos a hacerle daño a muchos, con tal de satisfacer su avaricia. Basta conocer lo conversado en el Palacio de las Garzas, por el presidente con su leal "oposición" hace un par de días...
"Cuando durante los albores de la República, Nicanor Villalaz diseñó el Escudo Nacional, el Istmo de Panamá languidecía sacudido solamente por las luchas internas que destruían poblaciones y familias. Era, pues, perfectamente natural que se buscara internacionalizar filosóficamente el destino de la nueva nación. De esa manera Pro Mundi Beneficio, para el beneficio del mundo, vendría a ser como la carta de introducción del nuevo Estado a la sociedad mundial de la cual estaba tan aislado. Los panameños, con muy poca experiencia en ser miembros de ese nuevo orden mundial, aceptamos sin chistar y hasta con entusiasmo lo que se nos proponía: Pro Mundi Beneficio.
Desde entonces, la sociedad panameña ha pasado por una radicalización: no vamos a tomar café al Le Petit Paris ni comemos en El Rendezvous. Han pasado dos guerras mundiales, un sin número de golpes de estado, una dictadura del narcotráfico que todavía deja sus secuelas de violencia y dolor en todos los ámbitos. Pero en el lapso que se inició con la independencia, los panameños hemos aprendido mucho.
La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) ha llevado a cabo -desde que se institucionalizó como tal-, una campaña solapada para establecer a la ampliación del canal como una verdad incontrovertible. Los que adversamos tal temeraria aseveración somos ignorantes de la verdad marítima futura o sencillamente somos ignorantes. Los planes secretos de la ACP (porque todavía no han dicho exactamente qué es lo que se trae entre manos aunque bastante se puede leer entre líneas), traerían desde la reubicación de miles de campesinos de sus tierras, la posible salinización del lago Gatún (con el uso de las tinas), y la macrohipoteca de la República con una orden de desalojo firmada con antelación.
Todo se basa en la hipótesis que el futuro marítimo del Canal está en manos de los barcos Postpanamax (aquellos barcos con una manga (ancho) de más de 110 pies) que ahora mismo no pueden pasar por las esclusas. Siguen los administradores del Canal en la línea de los armadores que tienen un interés en este asunto y quienes dicen que pronto no será competitivo no tener una facilidad para que los barcos Postpanamax puedan pasar. Estos administradores nos dicen que, en el futuro próximo, el 30% de la flota mercante mundial será Postpanamax. O sea que despreciamos el 70% (y hay quien dice que la construcción de los Panamax continúa con el mismo vigor) para dedicarnos a los de mayor calado. Todo esto con un costo que llegaría -según cálculos bien informados- a un costo de 12 mil millones de dólares. O sea que de un plumazo estaríamos duplicando la deuda pública y un poquito más. Y si el servicio de la deuda pública ocupa ahora un 30% del presupuesto nacional, entonces, ¿qué porcentaje ocuparíamos del presupuesto, el 60%? Todo por el Pro Mundi Beneficio.
Recientemente el propio general retirado Rubén Darío Paredes, en un cuestionario abierto al presidente entrante indicaba: "Existe la impresión en la mayoría de nosotros los panameños, que debemos construir el tercer juego de esclusas. Este estado de inconsciencia e hipnotismo de la población, se incuba e induce a través de un sofisticado y costoso bombardeo contaminante y planeado con abrumadora propaganda, que ha venido desatando por cinco años la ACP para sedar hasta atontar y poder conducir a la ciudadanía, hacía el redil de sus intereses y conveniencias. Sin embargo, decimos sólo la "impresión" y no certidumbre, porque las encuestas y sondeos cotidianos, nos demuestran que el 95% de la población incluyendo a profesionales y letrados, desconocen sobre el alto riesgo o descalabro financiero a que nos exponen actualmente los administradores del Canal, nuestro activo físico más valioso e importante para la economía del país. Si le agregamos a esta situación el secretismo calculado y negación de información a la que ha logrado someternos la ACP y gobernantes, para ocultarnos lo que allá se esta planeando a espaldas de nosotros, los dueños y "soberanos", sobre la ampliación o modernización de nuestro Canal, entonces se agiganta la preocupación de muchos, ¡incluyéndome!, al concluir de que la ciudadanía aún no ha sido orientada ni educada, ¡mas bien lo contrario!, para hacer frente al referéndum y decidir sobre el destino de la vía y sus serias consecuencias, con responsabilidad patriótica y plena convicción, sobre este tema de Nación y no partidista, ni mucho menos clasista, muy sensitivo y de tanta trascendencia en nuestra historia como pueblo y nación..."
Yo propongo que tenemos que ver el Canal en términos de Pro Populo Beneficio. El Canal es y debe ser de todos los panameños y no de los neozonians administradores de la Autoridad del Canal de Panamá, que actúan en beneficio de los armadores navieros y determinados intereses financieros."

101 años de Panamá América

 
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