default

¿Problemas del país o de la ciudad?


Hay un grupo de problemas que comparte todo el país: la educación, la salud, la construcción de caminos, la falta de vivienda, la dotación de agua potable, y otros más. No obstante, hay otro grupo de problemas que son exclusivos y particulares de la ciudad de Panamá, o en todo caso, de lo que comúnmente denominamos el área metropolitana, que tiene como ciudades terminales del Canal a Panamá y Colón.
Si bien, los problemas que atañen a todo el país, pueden y deben ser abordados con políticas generales que reconozcan un solo problema, dentro de la multiplicidad de matices en que estos se puedan dar, aquéllos que se refieren al área metropolitana, son exclusivos de ella, y exigen una forma de enfocarlos, con una perspectiva propia, especial y particular.
Podemos mencionar a los siguientes problemas propios del área metropolitana. El primero sería la obvia explosión inmobiliaria. Y si este no es exclusivo de la ciudad de Panamá, pues existen otros sitios que experimentan igualmente el fenómeno, como el distrito de Boquete; sí pareciera requerir de una consideración especial lo que sucede y sucederá en el área metropolitana, a propósito de dicha explosión inmobiliaria.
De este problema inmobiliario, se generan colateralmente otros, que hay que prevenir y/o solucionar: el hecho de que estemos llegando al límite de demanda energética es uno serio que se nos viene encima, las provisiones necesarias de agua potable y la construcción de suficientes plantas potabilizadoras y de líneas de conducción, para abastecer la creciente demanda, es otro que no nos dejará esperar.
La ciudad de Panamá tampoco comparte con el resto del país todo lo relacionado con el transporte colectivo. Este problema de la ciudad de Panamá, tiene características propias que deben ser abordadas con diferenciación de lo que sucede en otras partes del país, así como el problema del transporte en la ciudad de Panamá, representa un reto muy diferente al que represente en las otras provincias del país.
Otro megaproyecto que obviamente va a cambiar radicalmente el paisaje de la ciudad capital es la ampliación del Canal. Y esta ampliación, implica, además de los problemas mencionados en relación con la explosión inmobiliaria, otros que tienen que ver con su propia naturaleza y que los planificadores de la Autoridad del Canal de Panamá, deben tener ya en la mira.
Para darle una perspectiva correcta a estos problemas y hallarle e implementar las soluciones adecuadas, el enfoque no puede ser tan sólo de instituciones ministeriales o descentralizadas con jurisdicción en todo el país. La solución de los mismos, exige, en cambio, la coordinación y la participación con la alcaldía y las instituciones y grupos de la sociedad civil organizados a nivel de la ciudad y del área metropolitana.
Así, como podemos fácilmente observar, los problemas de la ciudad no se circunscriben a recoger relativamente bien la basura.
1999: Edgardo Tabasco es ultimado de seis tiros en la cabeza.
2000: Atado y con varios balazos es localizado Henry Herrera.
2003: Ricardo Lewis es asesinado cerca del hotel Riande Aeropuerto.
2004: Asesinan a Alexander Fares y hieren a otros tres extranjeros.
  • Realizar un recorrido desde la entrada hasta la salida tanto del Corredor Norte cuesta B/.2.40; pero si un conductor desea desviarse hacia otros sectores, por el Corredor Norte las tarifas son mayores que en el Corredor Sur.

  • El Corredor Norte a cargo de la empresa PYCSA PANAMA S.A. comprende desde Albrook hasta Tinajitas.

  • El Corredor Sur, a cargo de la empresa ICA Panamá, S.A. se inicia en el sector de Paitilla y termina en Tocumen al intersectar la avenida Domingo Díaz. La longitud total es de 20 kilómetros. Su velocidad de diseño es de 110 kms/hr.


Panamá América intentó conocer detalles de los planes futuros para esta obra, pero resultó imposible.
Sin embargo, cabe señalar que en el año 2000 el ministro de Obras Públicas de ese entonces Moisés Castillo indicó que el Corredor Norte no había tenido la cantidad de tránsitos que ellos esperaban. "Creo que andan cerca de 30 mil, pero esperaban para esta época ya cerca de 40 mil’’.
El ex ministro Castillo sostuvo en ese momento que PYCSA aseguraba que no le alcanza ni para pagar los intereses del capital invertido.
Se realizó una modificación del contrato, donde la empresa tiene 48 meses para construir la segunda fase del Corredor Norte y 40 meses para construir la autopista.
Los plazos fueron concedidos a través de una ley, aprobada a mediados del año 1999, por la administración de Ernesto Pérez Balladares. No era; sin embargo, la primera vez que se le concedía una prórroga.
Con la construcción de la segunda fase del Corredor Norte (Tinajitas-Tocumen) PYCSA proyecta un aumento del número de conductores.
La segunda fase del Corredor Norte -de Tinajitas al aeropuerto Internacional de Tocumen- tiene un tramo de 14.5 kilómetros de extensión.
En más de cinco años, la empresa sólo ha construido dos o tres kilómetros, no más de un 15% de avance, que equivale a unos 500 metros por año- cuando debió haber terminado el proyecto en seis u ocho meses.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América