Proceso El planeamiento escolar
Los maestros hemos aprendido, durante años, a presentar todas las actividades diarias, semanales y mensuales que debemos desarrollar con nuestros niños. También se planea, de manera responsable y atinada, para enseñar a nuestros jóvenes de la Básica General y de la Universidad.
Y es que, estimados lectores, la planificación garantiza un 50 % del éxito que lograremos en nuestra tarea de enseñanza y aprendizaje.
Se diseñan los objetivos en función de lo que el alumno debe lograr, se escogen los contenidos programáticos que van a ser tratados, las actividades que se emplearán para lograr el aprendizaje esperado, las estrategias metodológicas que se usarán y la bibliografía que va a ser consultada.
Con los años, y con la anuencia de uno u otro supervisor negligente y desidioso, se ha ido postergando la revisión de los planes y un docente irresponsable evade el planeamiento porque no se le revisa, y al no hacerlo, no se le hacen las observaciones pertinentes que le permitan si está errado enmendar su error y si lo hace bien crecer cada vez más enriqueciendo sus experiencias.
Es mucho lo que se habla acerca de la indisciplina de los estudiantes y se esgrimen muchos argumentos sobre las causas de la misma. Con toda seguridad, cunde la indisciplina cuando el docente improvisa y lo hace frecuentemente.
La tarea de planear es ineludible, evadirla es un acto irresponsable que debe ser motivo de amonestación y hasta de sanciones.
Opino que el Supervisor inmediato que tiene un docente, de cualquier nivel, es el director de la escuela y que sobre él recae la responsabilidad de exigir, revisar y corregir el planeamiento del educador. Es una tarea que se hace diariamente y cuyos beneficios son inmensurables.
Ahora bien, no se planea de manera específica para cumplir con un requisito establecido; el planeamiento orienta y permite la distribución adecuada del tiempo. En forma efectiva, contempla el nivel de dificultad en la enseñanza, permite la secuencia lógica de los conocimientos.
Son tantos los beneficios del planeamiento que quienes tenemos muchos años de experiencia en la docencia no podemos prescindir de él.
Porque me preocupa, en gran medida, la educación en Panamá, el incremento de la calidad de la misma y la perfección profesional del maestro, insto a todos los colegas a continuar si lo ha hecho siempre, o a iniciar consistente y diariamente el planeamiento educativo para que puedan disfrutar de la experiencia de laborar con grupos siempre disciplinados y organizados.