Profesión explotada
Después de tres años de silencio, al ver que el plazo de la extensión de las jubilaciones especiales finalizaba, las enfermeras y auxiliares de enfermería, se reunieron en asamblea general, para analizar la situación laboral de ambos gremios después de la promulgación de la ley 8 de 6 de febrero de 1997, que creaba el Sistema de Ahorro y Capitalización (SIACAP); derogaba la Ley del Fondo Complementario (FC) y eliminaba las jubilaciones especiales, exceptuando a los policías y bomberos.
En el análisis encontraron que: El éxodo de las enfermeras de los hospitales estatales. La salida de 401 enfermeras a otros países. El rendimiento laboral muy difícil, por la escasez de unidades e insumos. El aumento de la violencia en la comunidad y en los accidentes de carretera, que congestionan las instituciones de salud. La pobreza extrema en un 37% con la consecuente proliferación de indigentes y desposeídos en las calles. La construcción de nuevos hospitales. El deterioro de las instalaciones de salud, con las consecuentes condiciones de trabajo precarias. El aumento de la canasta básica familiar y los Objetivos, Metas y Políticas para el año 2000 del Ministerio de Salud, entre las que se encuentran: "Asegurar la producción y productividad de los servicios públicos de salud con eficiencia, eficacia y equidad". "Aumentar la calidad y cobertura de los servicios de salud". "Brindar las prestaciones de los servicios de salud, enfatizados en la estrategia de atención primaria".
En resumen, grandes problemas de salud y ambiciosos proyectos, que aumentan en forma superlativa la responsabilidad y la incertidumbre del equipo de salud, que en la actualidad tiene que enfrentarlo, porque es de su competencia. Al enfermo nunca se le puede decir no. Hay que atenderlo. Los hospitales deben permanecer abiertos las 24 horas, 365 días al año. Soy consecuente y es del conocimiento público, que los problemas antes mencionados se agudizaron en el período del gobierno de Ernesto Pérez Balladares, en donde hubo muchas discrepancias entre las enfermeras y la Ministra de Salud, Aída de Rivera.
El castigo llegó, con la eliminación de las jubilaciones especiales, en donde la enfermera Diny de Gómez, presidente de la única Asociación Nacional de Enfermeras (ANEP), firmó a espalda de los gremios, la ley que creó el SIACAP. El paro que habían decretado las enfermeras y auxiliares de enfermería en el ámbito nacional, el 4 de febrero de 1997, se levantaría una vez se suspendiera la discusión del segundo debate del Proyecto de Ley 63, que creaba el SIACAP, para regresarlo a primer debate y se diera cabida al diálogo entre las partes involucradas, Gremios y Gobierno. El "madrugando- plumazo" en vísperas de carnaval, terminó con todos los esfuerzos y acciones que lo precedieron. Un grupo de enfermeras intentó reactivar el movimiento, pero fue infructuoso. Enfermería se encerró como una ostra, a esperar que bajara la marea de críticas y reclamos.
Es preciso recordar también, que en 1975, cuando se creó la Ley del FC, había cuatro gremios que tenían jubilación especial y ellos eran: los telegrafistas (1940); el Magisterio (1947); las enfermeras (ley 1 de 6 de enero de 1954) y los bomberos (1963). Después se agregaron 11 gremios más entre los que figuraba La Fuerza de Defensa con su Ley 20 de 1983, la cual fue remplazada por la Ley N° 18 de 3 de junio de 1997. Por la eliminación de la ley especial de jubilación y la ausencia de nombramientos, las enfermeras siguen emigrando a otros países.
Actualmente para brindar atención a más de 2 millones 700 mil habitantes, en las Instituciones de Salud en el territorio nacional, hay 3 mil 408 enfermeras y 2 mil 561 auxiliares de enfermería. ¿Con qué recurso humano piensa el Ministerio de Salud dar eficiencia, eficacia, equidad y cobertura en atención primaria? ¿Sólo con tecnología de punta? El estimado de enfermeras, para dar optimización a las políticas de salud, se aproxima a las 900 y un número plural de auxiliares de enfermería. Sólo hay 130 enfermeras disponibles, producto de la última graduación de la Universidad de Panamá.
La Constitución Política de la República de Panamá en el Capítulo 6° Salud, Seguridad Social y Asistencia Social, en el Artículo 105 dice "Es función del Estado velar por la salud de la población de la República. El individuo como parte de la comunidad, tiene derecho a la promoción, conservación, restitución y rehabilitación de la salud y la obligación de conservarla, entendida ésta como el completo bienestar físico, mental y social".
El mandato constitucional y las políticas de salud para el año 2000, comprometen a las autoridades gubernamentales, a cumplir con el pueblo panameño. Las promesas electorales en materia de salud, están fuera de contexto. Las enfermeras y auxiliares de enfermería, son pueblo también y con la misma obligación ciudadana de mantenerse en un estado físico, mental y social óptimo, para su rendimiento profesional. La profesión de Enfermería palpa, que está ofreciendo una atención extendida y poco abarcadora, por la escasez de unidades, en donde se siente que los Derechos Humanos laborales están violentados, por la explotación en el campo laboral. El gobierno actual, tiene en sus manos un problema con los gremios de Enfermería, que le dejó el gobierno anterior, y con ecuanimidad hay que darle solución. Sin embargo, mientras se reclama ¡JUSTICIA! los esfuerzos serán redoblados, para atender a ese ser humano, que es el objetivo de su trabajo y parte de ellas mismas. Pueblo somos todos.
En el análisis encontraron que: El éxodo de las enfermeras de los hospitales estatales. La salida de 401 enfermeras a otros países. El rendimiento laboral muy difícil, por la escasez de unidades e insumos. El aumento de la violencia en la comunidad y en los accidentes de carretera, que congestionan las instituciones de salud. La pobreza extrema en un 37% con la consecuente proliferación de indigentes y desposeídos en las calles. La construcción de nuevos hospitales. El deterioro de las instalaciones de salud, con las consecuentes condiciones de trabajo precarias. El aumento de la canasta básica familiar y los Objetivos, Metas y Políticas para el año 2000 del Ministerio de Salud, entre las que se encuentran: "Asegurar la producción y productividad de los servicios públicos de salud con eficiencia, eficacia y equidad". "Aumentar la calidad y cobertura de los servicios de salud". "Brindar las prestaciones de los servicios de salud, enfatizados en la estrategia de atención primaria".
En resumen, grandes problemas de salud y ambiciosos proyectos, que aumentan en forma superlativa la responsabilidad y la incertidumbre del equipo de salud, que en la actualidad tiene que enfrentarlo, porque es de su competencia. Al enfermo nunca se le puede decir no. Hay que atenderlo. Los hospitales deben permanecer abiertos las 24 horas, 365 días al año. Soy consecuente y es del conocimiento público, que los problemas antes mencionados se agudizaron en el período del gobierno de Ernesto Pérez Balladares, en donde hubo muchas discrepancias entre las enfermeras y la Ministra de Salud, Aída de Rivera.
El castigo llegó, con la eliminación de las jubilaciones especiales, en donde la enfermera Diny de Gómez, presidente de la única Asociación Nacional de Enfermeras (ANEP), firmó a espalda de los gremios, la ley que creó el SIACAP. El paro que habían decretado las enfermeras y auxiliares de enfermería en el ámbito nacional, el 4 de febrero de 1997, se levantaría una vez se suspendiera la discusión del segundo debate del Proyecto de Ley 63, que creaba el SIACAP, para regresarlo a primer debate y se diera cabida al diálogo entre las partes involucradas, Gremios y Gobierno. El "madrugando- plumazo" en vísperas de carnaval, terminó con todos los esfuerzos y acciones que lo precedieron. Un grupo de enfermeras intentó reactivar el movimiento, pero fue infructuoso. Enfermería se encerró como una ostra, a esperar que bajara la marea de críticas y reclamos.
Es preciso recordar también, que en 1975, cuando se creó la Ley del FC, había cuatro gremios que tenían jubilación especial y ellos eran: los telegrafistas (1940); el Magisterio (1947); las enfermeras (ley 1 de 6 de enero de 1954) y los bomberos (1963). Después se agregaron 11 gremios más entre los que figuraba La Fuerza de Defensa con su Ley 20 de 1983, la cual fue remplazada por la Ley N° 18 de 3 de junio de 1997. Por la eliminación de la ley especial de jubilación y la ausencia de nombramientos, las enfermeras siguen emigrando a otros países.
Actualmente para brindar atención a más de 2 millones 700 mil habitantes, en las Instituciones de Salud en el territorio nacional, hay 3 mil 408 enfermeras y 2 mil 561 auxiliares de enfermería. ¿Con qué recurso humano piensa el Ministerio de Salud dar eficiencia, eficacia, equidad y cobertura en atención primaria? ¿Sólo con tecnología de punta? El estimado de enfermeras, para dar optimización a las políticas de salud, se aproxima a las 900 y un número plural de auxiliares de enfermería. Sólo hay 130 enfermeras disponibles, producto de la última graduación de la Universidad de Panamá.
La Constitución Política de la República de Panamá en el Capítulo 6° Salud, Seguridad Social y Asistencia Social, en el Artículo 105 dice "Es función del Estado velar por la salud de la población de la República. El individuo como parte de la comunidad, tiene derecho a la promoción, conservación, restitución y rehabilitación de la salud y la obligación de conservarla, entendida ésta como el completo bienestar físico, mental y social".
El mandato constitucional y las políticas de salud para el año 2000, comprometen a las autoridades gubernamentales, a cumplir con el pueblo panameño. Las promesas electorales en materia de salud, están fuera de contexto. Las enfermeras y auxiliares de enfermería, son pueblo también y con la misma obligación ciudadana de mantenerse en un estado físico, mental y social óptimo, para su rendimiento profesional. La profesión de Enfermería palpa, que está ofreciendo una atención extendida y poco abarcadora, por la escasez de unidades, en donde se siente que los Derechos Humanos laborales están violentados, por la explotación en el campo laboral. El gobierno actual, tiene en sus manos un problema con los gremios de Enfermería, que le dejó el gobierno anterior, y con ecuanimidad hay que darle solución. Sin embargo, mientras se reclama ¡JUSTICIA! los esfuerzos serán redoblados, para atender a ese ser humano, que es el objetivo de su trabajo y parte de ellas mismas. Pueblo somos todos.