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Profundización democrática, ¿cuándo?


El estado mexicano de Michoacán acaba de crear PARTICIPA, que es un acuerdo entre sociedad civil y gobierno para la participación ciudadana, y con esto está expresando la voluntad política de gobernantes y gobernados de impulsar cambios fundamentales que fortalecen la democracia y el desarrollo. Me tocó estar presente y apoyar como expositor la constitución de este histórico espacio participativo, invitado por el gobernador Lázaro Cárdenas, nieto del General del mismo nombre, ex Presidente de México y prócer nacional.
El esfuerzo de PARTICIPA nace en la campaña electoral cuando el joven político Cárdenas ofreció colocar a la participación ciudadana como eje de un gobierno con y para toda la población michoacana. Esta forma de gobernar intenta superar las prácticas tradicionales de ejercer el poder, a través del centralismo, el patrimonialismo, el clientelismo y la corrupción.
Por ello, para empezar, se realizó una auténtica y amplia consulta ciudadana, con el fin de recoger la opinión de la sociedad sobre diversos temas, los cuales se convirtieron en un insumo esencial para la construcción de propuestas.
La consulta ciudadana se diseñó pensando en un proceso verdaderamente participativo, donde la sociedad tuviera la oportunidad de opinar sobre la solución de sus problemas y del tipo de gobierno que desea para impulsar una mejor calidad de vida. Como expresa el informe de esta experiencia, que fue orientada por Carlos Núñez Hurtado, la consulta utilizó talleres de autodiagnóstico y elaboración de propuestas en el ámbito territorial, temáticos. Los fundamentos teórico-metodológicos partieron de un enfoque que se sustenta en autodiagnósticos para ubicar propuestas de solución a las situaciones detectadas mediante una pedagogía profundamente participativa.
Así, 46 mil personas participaron en 44 talleres territoriales en grupos de municipios denominados micro-regiones, que albergaron a 113 municipios del Estado. Cada municipio fue representado por la administración municipal, las organizaciones sociales y civiles, así como las instituciones comunitarias. Se realizaron 14 talleres sectoriales con representantes de diferentes grupos de la vida productiva, social, cultural y política del Estado. Unos 24 talleres temáticos, con participantes representando a sindicatos, cámaras de industriales y comerciantes, asociaciones agropecuarias y forestales, académicos, organizaciones no gubernamentales, cuestiones de género, de cultura, seguridad pública, indígenas, entre otros. Además se realizaron seis talleres para migrantes michoacanos en diferentes ciudades de los Estados Unidos. Se instalaron 162 buzones de consulta y acceso a Internet y fax.
Todo ello permitió situar una visión del Estado de Michoacán, un análisis del contexto, una interpretación de fuerzas y debilidades, y una serie de propuestas de sorprendente coincidencia, independientemente de las diferentes modalidades que cada dispositivo tuvo que utilizar en cuanto a métodos y herramientas de trabajo.
Entre los resultados se destaca que la ciudadanía, sin ambigüedades, tiene perfectamente claros los principales problemas del Estado. Permite ver que la ciudadanía otorga la oportunidad de actuar al Gobierno, pero manda un mensaje explícito de querer ser partícipe en las tareas de co-gobernar desde lo que son y lo que tienen: su cultura, la fuerza de su identidad y sus recursos. Dicho de otra manera, se entienden como actores sociales activos, solidarios, protagónicos, comprometidos, y no sólo como "beneficiarios pasivos" de las políticas del Estado.
Michoacán tiene cifras parecidas a la población, territorio y problemas sociales de Panamá, y es buen momento la actual coyuntura electoral para invitar a los partidos y candidatos políticos a asumir un compromiso con la ciudadanía panameña generando los cambios que el país necesita, abriendo canales de participación ciudadana, promoviendo el desarrollo, la democracia local y la descentralización, pues lo que está en juego es la construcción democrática y social de nuestro país.
Ojalá nos inspire y pongamos en práctica las palabras de Lázaro Cárdenas Batel " Si no hay plena participación en las propuestas y en el diseño de políticas públicas, no podremos afirmar que se ha dado un cambio democrático", y lo que subraya Núñez Hurtado: "El principal problema en los procesos de participación ciudadana, se centra en la búsqueda de coherencia entre el decir y el actuar... Y esto tiene como sustento el creer verdaderamente en los procesos de profundización democrática, en la auténtica expresión de la voz de la ciudadanía, en el diálogo entre sociedad y gobierno. En síntesis, creer y trabajar por la construcción y profundización de una democracia sustantiva que supere, sin despreciarla, la mera democracia formal y representativa."
(raulleisr@hotmail.com)

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