Prohibido equivocarse
En días pasados afirmamos en un programa de televisión que frente al escenario político en el que nos encontramos inmersos los conciudadanos, las diversas fuerzas políticas de la nación empiezan, como lo hacen los planetas y demás astros, a alinearse. En ese movimiento físico corren intereses que traducen posiciones egoístas y que nada procuran para el bien de la Patria y el progreso de nuestro pueblo. Ya usted los ha visto.
Cada vez que hablan los voceros del oficialismo y del candidato de la cuestionada solidaridad, evidencian un nefasto "yoísmo" que plasma una sola cosa: que no se está pensando en función de Patria sino de satisfacer exigencias muy claras de sectores recalcitrantes de la sociedad que nunca han pensado en el pueblo, ni han ayudado ni ayudarán a los pobres y que sólo vienen considerando la seguridad de sus arcas privadas, en el incremento de ellas y la ayuda exclusiva a sus acólitos seguidores.
Ningún panameño que se repute de ser serio y de amar a la Patria, puede estar pensando en emitir el voto el 2 de mayo del año en curso a favor del candidato Guillermo Endara Galimany o del señor José Miguel Alemán. Cuando escuchamos al señor Endara hablar que su gobierno fue una administración de reconstrucción nacional, por qué no contesta a la pregunta: ¿Y quién ordenó esa invasión nefasta que ningún oligarca o aristócrata del país pagó sino nuestra gente humilde y sencilla? Fue Endara el autor de los momentos más cruciales que vivió la Patria. Nadie más. En una ocasión escribí que aún la Patria, sus hijos y sus mujeres, sus hombres, lloran con lamento profundo esos momentos tétricos para nuestra nacionalidad. ¿Quién les devuelve a ellos a sus amantísimos hijos, esposos o parientes? ¡La Patria no puede olvidar¡.
¿Qué partido político postula al señor Endara Galimany? Nada más y nada menos que Solidaridad. Un nombre demasiado grande para la realidad de las cosas: Un partido que ha sabido manejarse conforme a las enseñanzas maquiavélicas en los resortes del poder y que hoy despotrican del PRD. Han estado en contubernio con los partidos gobernantes. Un partido así no tiene ni entereza moral ni dignidad nacional. No puede exhibir ninguna cara de transparencia, que es lo que el país más necesita, ante la nación entera. Han mantenido nefastos contubernios con los arnulfistas y vienen a ser una especie de sacerdotes que rinden culto al profano altar de la conveniencia.
Recuerde el pueblo panameño: ¿queremos un gobierno similar al de doña Mireya Moscoso? El de Endara lo fue desde 1990 hasta 1994. Todos los panameños, casi sin excepción alguna, clamábamos, a gritos, que renunciara el señor Endara cuando gobernó a este país. Había desasosiego y desorden en la nación. Comenzaron a germinar los brotes de la inseguridad ciudadana, proliferó la delincuencia incrementando sus índices o niveles, fueron despedidos miles y miles de funcionarios, y lo peor: se acrecentó y ensanchó la gran brecha que separa a los ricos de los pobres. No fue un gobierno a como tampoco lo ha sido el de la Sra. Moscoso, que dirigiera los destinos de la Patria para el bien de las grandes mayorías nacionales.
En días pasados un connotado periodista radial le recordó a los oyentes que tuvieran presente que el tema de las privatizaciones se inició en el Gobierno del Presidente Endara y algunos de sus seguidores replicaron que "sí" pero el PRD lo continuó. Los compromisos, los acuerdos, los denominados diálogos con las IFI"s y el célebre Plan Ford -plan de la privatización- fue consustancial a la actividad de Gobierno del señor Endara. El PRD tuvo, finalmente, que honrar eso que llaman el compromiso de Estado. Los arnufistas endaristas ya la habían embarrado. Por eso es que el señor Endara rehuye tratar estos temas tan delicados e importantes a la cuestión de una agenda nacional. Su Corte de Lujo fue una corte de persecución y que no respetó garantías algunas para los conciudadanos y principalmente para los perseguidos del PRD que tuvieron, muchos de sus dirigentes, que pagar largos años de cárceles en las prisiones panameñas.
Recordemos que fue todo este traumático comportamiento el que le cuesta al arnulfismo la derrota terrible que sufrieron ante el egregio candidato del PRD en 1994, el Dr. Ernesto Pérez Balladares.
El Sr. José Miguel Alemán nada hizo por este país cuando fue canciller de la República. Nada dijo en la mesa de reuniones del Consejo de Gabinete de la Sra. Moscoso. Nunca dijo "esta boca es mía". Por el contrario, participó activamente en esa agenda de trabajo que hoy tiene a los panameños viviendo la gran decepción ante la frustrante y cruda realidad. Nadie le cree señor Alemán. Usted refleja amargura ante la derrota inminente. Lo mismo que el señor Endara, habla y pronuncia las palabras de la amarga derrota.
Por estas y muchas razones más Poder Social Siglo XXI cree en la propuesta más potable: la de Martín Torrijos Espino. El emerge de nuestro seno popular; creció en medio de nuestros muchachos, huele a pueblo, conoce las inquietudes y los problemas de nuestra gente; ha patrullado el país entero acompañado de hombres y mujeres que hace décadas ya lo hicieron con su difunto padre. Sabe cómo llegarle a los humildes hijos de esta Patria: conoce de sus angustias y tristezas; de sus apetencias, de sus deseos de trabajo y seguridad social y ciudadana. Poder Social Siglo XXI recomienda a toda la población de la cual emerge el verdadero poder público de la República que reflexionemos y apoyemos una propuesta óptima y potable.
Una Patria Nueva sí es posible que la construyamos con sangre joven, mente sana y cuerpo óptimo para el trabajo. Antes de Martín Torrijos, durante su gobierno y después de su mandato siempre el pueblo podrá contar con Poder Social Siglo XXI. Digamos el 2 de mayo: ¡Sí se puede compatriotas!
Cada vez que hablan los voceros del oficialismo y del candidato de la cuestionada solidaridad, evidencian un nefasto "yoísmo" que plasma una sola cosa: que no se está pensando en función de Patria sino de satisfacer exigencias muy claras de sectores recalcitrantes de la sociedad que nunca han pensado en el pueblo, ni han ayudado ni ayudarán a los pobres y que sólo vienen considerando la seguridad de sus arcas privadas, en el incremento de ellas y la ayuda exclusiva a sus acólitos seguidores.
Ningún panameño que se repute de ser serio y de amar a la Patria, puede estar pensando en emitir el voto el 2 de mayo del año en curso a favor del candidato Guillermo Endara Galimany o del señor José Miguel Alemán. Cuando escuchamos al señor Endara hablar que su gobierno fue una administración de reconstrucción nacional, por qué no contesta a la pregunta: ¿Y quién ordenó esa invasión nefasta que ningún oligarca o aristócrata del país pagó sino nuestra gente humilde y sencilla? Fue Endara el autor de los momentos más cruciales que vivió la Patria. Nadie más. En una ocasión escribí que aún la Patria, sus hijos y sus mujeres, sus hombres, lloran con lamento profundo esos momentos tétricos para nuestra nacionalidad. ¿Quién les devuelve a ellos a sus amantísimos hijos, esposos o parientes? ¡La Patria no puede olvidar¡.
¿Qué partido político postula al señor Endara Galimany? Nada más y nada menos que Solidaridad. Un nombre demasiado grande para la realidad de las cosas: Un partido que ha sabido manejarse conforme a las enseñanzas maquiavélicas en los resortes del poder y que hoy despotrican del PRD. Han estado en contubernio con los partidos gobernantes. Un partido así no tiene ni entereza moral ni dignidad nacional. No puede exhibir ninguna cara de transparencia, que es lo que el país más necesita, ante la nación entera. Han mantenido nefastos contubernios con los arnulfistas y vienen a ser una especie de sacerdotes que rinden culto al profano altar de la conveniencia.
Recuerde el pueblo panameño: ¿queremos un gobierno similar al de doña Mireya Moscoso? El de Endara lo fue desde 1990 hasta 1994. Todos los panameños, casi sin excepción alguna, clamábamos, a gritos, que renunciara el señor Endara cuando gobernó a este país. Había desasosiego y desorden en la nación. Comenzaron a germinar los brotes de la inseguridad ciudadana, proliferó la delincuencia incrementando sus índices o niveles, fueron despedidos miles y miles de funcionarios, y lo peor: se acrecentó y ensanchó la gran brecha que separa a los ricos de los pobres. No fue un gobierno a como tampoco lo ha sido el de la Sra. Moscoso, que dirigiera los destinos de la Patria para el bien de las grandes mayorías nacionales.
En días pasados un connotado periodista radial le recordó a los oyentes que tuvieran presente que el tema de las privatizaciones se inició en el Gobierno del Presidente Endara y algunos de sus seguidores replicaron que "sí" pero el PRD lo continuó. Los compromisos, los acuerdos, los denominados diálogos con las IFI"s y el célebre Plan Ford -plan de la privatización- fue consustancial a la actividad de Gobierno del señor Endara. El PRD tuvo, finalmente, que honrar eso que llaman el compromiso de Estado. Los arnufistas endaristas ya la habían embarrado. Por eso es que el señor Endara rehuye tratar estos temas tan delicados e importantes a la cuestión de una agenda nacional. Su Corte de Lujo fue una corte de persecución y que no respetó garantías algunas para los conciudadanos y principalmente para los perseguidos del PRD que tuvieron, muchos de sus dirigentes, que pagar largos años de cárceles en las prisiones panameñas.
Recordemos que fue todo este traumático comportamiento el que le cuesta al arnulfismo la derrota terrible que sufrieron ante el egregio candidato del PRD en 1994, el Dr. Ernesto Pérez Balladares.
El Sr. José Miguel Alemán nada hizo por este país cuando fue canciller de la República. Nada dijo en la mesa de reuniones del Consejo de Gabinete de la Sra. Moscoso. Nunca dijo "esta boca es mía". Por el contrario, participó activamente en esa agenda de trabajo que hoy tiene a los panameños viviendo la gran decepción ante la frustrante y cruda realidad. Nadie le cree señor Alemán. Usted refleja amargura ante la derrota inminente. Lo mismo que el señor Endara, habla y pronuncia las palabras de la amarga derrota.
Por estas y muchas razones más Poder Social Siglo XXI cree en la propuesta más potable: la de Martín Torrijos Espino. El emerge de nuestro seno popular; creció en medio de nuestros muchachos, huele a pueblo, conoce las inquietudes y los problemas de nuestra gente; ha patrullado el país entero acompañado de hombres y mujeres que hace décadas ya lo hicieron con su difunto padre. Sabe cómo llegarle a los humildes hijos de esta Patria: conoce de sus angustias y tristezas; de sus apetencias, de sus deseos de trabajo y seguridad social y ciudadana. Poder Social Siglo XXI recomienda a toda la población de la cual emerge el verdadero poder público de la República que reflexionemos y apoyemos una propuesta óptima y potable.
Una Patria Nueva sí es posible que la construyamos con sangre joven, mente sana y cuerpo óptimo para el trabajo. Antes de Martín Torrijos, durante su gobierno y después de su mandato siempre el pueblo podrá contar con Poder Social Siglo XXI. Digamos el 2 de mayo: ¡Sí se puede compatriotas!