Prohibido ser pobre
Distinguido sociólogo y escritor, máster Raúl Leis. En otro de tus atinados, sesudos y lúcidos artículos aparecido éste, esta vez, en la página de opinión de El Panamá América del miércoles 3 de mayo del año vigente, expones algunas apreciaciones en torno a lo que calificaste como el "Gran Foro Nacional de Diagnóstico y Propuestas de combate a la Pobreza", concitado y desarrollado, hasta donde me informaron, por Cade - Cade 2000.
Señalas como el gran aporte de esta iniciativa cadeana, la concentración de cinco visiones representativas de sendos sectores diversos de la sociedad panameña; y específicas a indígenas, trabajadores, sociedad civil, empresarios y gobierno, quienes con propuestas previamente preparadas, expusieron sus perspectivas para erradicar la pobreza.
El hecho que das a conocer en cuanto a que no asistieron partidos políticos, en vez de pensar que hicieron falta, creo lo contrario; que fue muy bueno; ya que así se le ve algo de credibilidad a la posibilidad de ejecución real al ya de por sí, -no quisiera decir, utópico (favor no leerlo) acuerdo nacional contra la pobreza.
Nos parece valioso también, la traducción de tal declaración a una estrategia con objetivos medibles y cuantificables, a corto, mediano y largo plazo, aunque, sí me parece redundante, abrir nuevos debates ante algo tan obviamente obvio, como las lluvias después de construida el arca.
En tal encuentro, dices que uno de los expositores afirmó que con sólo una inversión efectiva del 3% del producto interno bruto, era posible terminar con la pobreza extrema.
Entonces, con la mitad de ese por ciento, se podría borrar del país la pobreza menos extrema; y si sumado a la anterior afirmación, creemos en lo dicho por el representante del sector gobierno, quien convirtiendo sumariamente el porcentaje antes dicho, a unos 300 millones de balboas, no imposibles de obtener, -(brusca)- según declarara, no vemos dónde está el problema.
Master Raúl Leis, coincido contigo en que con los mencionados cinco sectores, (aún cuando en ellos, como en los dedos de la mano haya unos pequeños, otros no tan pequeños, otros grandes y gordos y otros no tan grandes, pero sí gordos), un cierre de inteligentes ideas y acciones, con la mayor buena voluntad, fuerza de espíritu, suficiente dosis de optimismo y un interés más generoso y humano, se puede hacer viable esa nación de no pobres.
Creo, que al mencionado gran foro, amigo Raúl, lo único que parece haberle hecho falta, ha sido una disposición que con carácter de obligatoriedad dijera: Dentro de cinco años, se le prohibirá a todo panameño, ser pobre... de toda clase de pobreza. Notifíquese y cúmplase.
Señalas como el gran aporte de esta iniciativa cadeana, la concentración de cinco visiones representativas de sendos sectores diversos de la sociedad panameña; y específicas a indígenas, trabajadores, sociedad civil, empresarios y gobierno, quienes con propuestas previamente preparadas, expusieron sus perspectivas para erradicar la pobreza.
El hecho que das a conocer en cuanto a que no asistieron partidos políticos, en vez de pensar que hicieron falta, creo lo contrario; que fue muy bueno; ya que así se le ve algo de credibilidad a la posibilidad de ejecución real al ya de por sí, -no quisiera decir, utópico (favor no leerlo) acuerdo nacional contra la pobreza.
Nos parece valioso también, la traducción de tal declaración a una estrategia con objetivos medibles y cuantificables, a corto, mediano y largo plazo, aunque, sí me parece redundante, abrir nuevos debates ante algo tan obviamente obvio, como las lluvias después de construida el arca.
En tal encuentro, dices que uno de los expositores afirmó que con sólo una inversión efectiva del 3% del producto interno bruto, era posible terminar con la pobreza extrema.
Entonces, con la mitad de ese por ciento, se podría borrar del país la pobreza menos extrema; y si sumado a la anterior afirmación, creemos en lo dicho por el representante del sector gobierno, quien convirtiendo sumariamente el porcentaje antes dicho, a unos 300 millones de balboas, no imposibles de obtener, -(brusca)- según declarara, no vemos dónde está el problema.
Master Raúl Leis, coincido contigo en que con los mencionados cinco sectores, (aún cuando en ellos, como en los dedos de la mano haya unos pequeños, otros no tan pequeños, otros grandes y gordos y otros no tan grandes, pero sí gordos), un cierre de inteligentes ideas y acciones, con la mayor buena voluntad, fuerza de espíritu, suficiente dosis de optimismo y un interés más generoso y humano, se puede hacer viable esa nación de no pobres.
Creo, que al mencionado gran foro, amigo Raúl, lo único que parece haberle hecho falta, ha sido una disposición que con carácter de obligatoriedad dijera: Dentro de cinco años, se le prohibirá a todo panameño, ser pobre... de toda clase de pobreza. Notifíquese y cúmplase.