Promesas no cumplidas
Desde hace varios días, este periódico nos viene mostrando fotos, artículos y entrevistas sobre la pobreza en Darién y algunos factores alrededor de este tema. Cuando el señor de UNICEF declaró que tres niños habían muerto de hambre en aquella región, el Gobierno salió diciendo que sólo era uno. Aparentemente, los otros dos fueron trasladados a Nutre Hogar con desnutrición severa. ¿No es eso tener hambre? Lo importante es que ninguno en Panamá debe padecer de falta de alimentos, ya que aquí corre mucha plata, pero no es bien distribuida entre los habitantes y no llega a suplir las necesidades de esa población, y menos morir de hambre.
Las noticias no son alentadoras y este gobierno ha incumplido, una vez más, las promesas de campaña por las que fueron electos. Vuelvo a repetir que aquel que no ha padecido hambre una vez en la vida, no puede hablar de pobreza y cómo combatirla, porque es un sacrilegio mostrar bonanza a quienes no pueden alcanzar ni una pizca de la misma, aunque sea para vivir dignamente. Cuando la ONU propone fórmulas para luchar contra la pobreza, los gobiernos no la atienden porque esos informes no tienen poder vinculante. Sólo logran crear conciencia de que ésta existe y que ha obligado a la ONU a darle trato prioritario en el mundo. Sin embargo, la pobreza continúa porque la ONU y el PNUD no controlan las políticas económicas en un mundo donde aumentan las carencias.
Mientras grandes extensiones de países sufren verdadera hambre, los países industrializados ahorcan más a ese mundo pobre con el consiguiente aumento de la misma.
En la lucha contra la pobreza no basta el crecimiento económico si no existe una distribución equitativa de las riquezas. En nuestros países van a parar a bolsillos de pocos mientras los más pasan calamidades. Nuestros gobiernos se llenan la boca hablando del aumento del PIB; mientras, los niños y adultos mueren de hambre.
Sin una alimentación equilibrada no se produce el desarrollo mental y la inteligencia de esos niños no les da ni para los aprendizajes más elementales. Pero, si tenemos gobiernos que no tienen programas económicos para lograr erradicar el desempleo y lograr que la mayoría de los panameños tengan entradas por un trabajo permanente; si los gobiernos se ocupan más de las nuevas casas que se construyen en Costa del Este; mientras la injusticia social pareciera ser la base de la doctrina neoliberal y ésta dirige el destino de nuestros países, más gente entrará a las filas de los pobres y los que lo eran, entrarán a la extrema pobreza.
Son los gobiernos, la empresa privada, los profesionales, los gremios de toda clase, quienes tienen la responsabilidad de exterminarla Pero no es fácil enfrentar la pobreza de los pueblos; es una solución compleja porque se necesita voluntad política, inteligencia y disposición para trabajar en ese sentido. Esa voluntad política no debe venir sólo de los gobernantes; debemos dársela también a los políticos de gobierno y oposición.
¿Acaso no saben los políticos que se debe hacer leyes y gobernar cuando están arriba como si estuvieran abajo? Es hora de que los que tienen mucho compartan un poco con los que no tienen nada, pero sin paternalismo como hacen nuestros gobiernos, sino con equidad.
La voluntad política trae consigo la igualdad de todos los ciudadanos. Sin embargo, todavía quedan resabios de la dictadura que inculcó el odio de clases sociales y esto no permite del todo la solución de la pobreza. No existe concepto democrático participativo, solidario y eficiente si existe la pobreza relativa o absoluta ya que la democracia es una consecuencia de los haberes sociales y no su causa.
Dejemos la demagogia, el paternalismo, el egoísmo, el creer que gobernar es aumentar nuestras riquezas a expensas del gobierno y las coimas. Seamos serios, mostremos voluntad de arreglar el país y antepongamos el ideal de la decencia con los valores cívicos y morales para alcanzar el triunfo final contra la pobreza.
marisin@movistar.com.pa
La queja generalizada en los lugares donde estuvo Panamá América es que debe haber más vigilancia.
Los parques están siendo tomados como guarida de ladrones.
"Es desde allí donde se planean las fechorías", contó un morador de Villa Guadalupe.
La responsabilidad de los parques no solo debe ser de los municipios, sino también de los ciudadanos, coincidieron varios autoridades y ciudadanos.
Lo que piden es que se denuncie a quienes pongan en peligro estas estructuras que son de todos.
Las noticias no son alentadoras y este gobierno ha incumplido, una vez más, las promesas de campaña por las que fueron electos. Vuelvo a repetir que aquel que no ha padecido hambre una vez en la vida, no puede hablar de pobreza y cómo combatirla, porque es un sacrilegio mostrar bonanza a quienes no pueden alcanzar ni una pizca de la misma, aunque sea para vivir dignamente. Cuando la ONU propone fórmulas para luchar contra la pobreza, los gobiernos no la atienden porque esos informes no tienen poder vinculante. Sólo logran crear conciencia de que ésta existe y que ha obligado a la ONU a darle trato prioritario en el mundo. Sin embargo, la pobreza continúa porque la ONU y el PNUD no controlan las políticas económicas en un mundo donde aumentan las carencias.
Mientras grandes extensiones de países sufren verdadera hambre, los países industrializados ahorcan más a ese mundo pobre con el consiguiente aumento de la misma.
En la lucha contra la pobreza no basta el crecimiento económico si no existe una distribución equitativa de las riquezas. En nuestros países van a parar a bolsillos de pocos mientras los más pasan calamidades. Nuestros gobiernos se llenan la boca hablando del aumento del PIB; mientras, los niños y adultos mueren de hambre.
Sin una alimentación equilibrada no se produce el desarrollo mental y la inteligencia de esos niños no les da ni para los aprendizajes más elementales. Pero, si tenemos gobiernos que no tienen programas económicos para lograr erradicar el desempleo y lograr que la mayoría de los panameños tengan entradas por un trabajo permanente; si los gobiernos se ocupan más de las nuevas casas que se construyen en Costa del Este; mientras la injusticia social pareciera ser la base de la doctrina neoliberal y ésta dirige el destino de nuestros países, más gente entrará a las filas de los pobres y los que lo eran, entrarán a la extrema pobreza.
Son los gobiernos, la empresa privada, los profesionales, los gremios de toda clase, quienes tienen la responsabilidad de exterminarla Pero no es fácil enfrentar la pobreza de los pueblos; es una solución compleja porque se necesita voluntad política, inteligencia y disposición para trabajar en ese sentido. Esa voluntad política no debe venir sólo de los gobernantes; debemos dársela también a los políticos de gobierno y oposición.
¿Acaso no saben los políticos que se debe hacer leyes y gobernar cuando están arriba como si estuvieran abajo? Es hora de que los que tienen mucho compartan un poco con los que no tienen nada, pero sin paternalismo como hacen nuestros gobiernos, sino con equidad.
La voluntad política trae consigo la igualdad de todos los ciudadanos. Sin embargo, todavía quedan resabios de la dictadura que inculcó el odio de clases sociales y esto no permite del todo la solución de la pobreza. No existe concepto democrático participativo, solidario y eficiente si existe la pobreza relativa o absoluta ya que la democracia es una consecuencia de los haberes sociales y no su causa.
Dejemos la demagogia, el paternalismo, el egoísmo, el creer que gobernar es aumentar nuestras riquezas a expensas del gobierno y las coimas. Seamos serios, mostremos voluntad de arreglar el país y antepongamos el ideal de la decencia con los valores cívicos y morales para alcanzar el triunfo final contra la pobreza.
marisin@movistar.com.pa
La queja generalizada en los lugares donde estuvo Panamá América es que debe haber más vigilancia.
Los parques están siendo tomados como guarida de ladrones.
"Es desde allí donde se planean las fechorías", contó un morador de Villa Guadalupe.
La responsabilidad de los parques no solo debe ser de los municipios, sino también de los ciudadanos, coincidieron varios autoridades y ciudadanos.
Lo que piden es que se denuncie a quienes pongan en peligro estas estructuras que son de todos.
En octubre del año pasado la Universidad de Panamá y el Despacho de la Primera Dama de la República, firmaron un acuerdo con el apoyo del PNUD y la Ciudad de Saber. Éste sería ejecutado por la Facultad de Arquitectura de la universidad mediante la realización de un diplomado.
La construcción de un parque con toda sus luminarias, bancas, juegos y áreas verdes tiene un costo de B/.10 mil los presupuestos para crear más parques.