Promesas... sólo promesas
Un amigo puso en sus manos el “Compromiso para el cambio”, propuesta formulada a la ciudadanía panameña por doña Mireya Moscoso en su campaña para llegar a la Presidencia de la República. Fue un documento elaborado por distinguidos compatriotas que veían, equivocadamente, que con el acceso a la Presidencia de su candidata se pudieran corregir algunas cosas que eran dignas, según ellos, de cambios profundos. La entonces candidata Moscoso se apegó a su “Plan de Gobierno”, manifestando que su propuesta “era un compromiso y que ella no se iba a esconder en engaños ni frases electorales como se estilan en todas nuestras campañas políticas, sino que presentaría el conjunto de soluciones que demanda y espera toda la nación de un gobierno que responda a las necesidades insatisfechas del pueblo”.
Transparencia: Sobre la transparencia administrativa se comprometió a que “La política económica y el desempeño financiero del gobierno no pueden y no deben continuar siendo un secreto del Estado”. Agregando que “la información financiera debe ponerse a disposición de la ciudadanía con toda y absoluta transparencia, de manera que la opinión pública cuente con suficientes elementos de juicio para juzgar, medir y evaluar el desempeño de sus gobernantes insistiendo que nuestro gobierno establezca los mecanismos necesarios para que toda la información relativa a las actividades y actuaciones del Estado, incluidas las de índole financiero, sean accesibles al público”. Que el pueblo juzgue si se cumplió con esto.
La Corrupción: Sobre el particular manifestó que “ la democracia no puede consolidarse si prevalece un ambiente de corrupción y desmoralización prometiendo desarrollar junto con el apoyo de la iglesia, clubes cívicos, medios de comunicación social, un amplio programa de recuperación de la ética ciudadana. También proclamó que su gobierno “adoptaría las reglamentaciones legales necesarias para evitar los conflictos de intereses entre los servicios públicos y los asuntos asignados a su competencia y se establecerá, agregó, controles para evitar el nepotismo. Dijo, por último, que promovería pactos para darle efectividad a las propuestas de transparencia internacional sobre el tema de la corrupción. Que el pueblo juzque si cumplió con esto.
Declaración de bienes: En la página 74 de su propuesta, señaló que si la obligatoriedad de la divulgación del patrimonio y la declaración de bienes que hasta la fecha, esa obligatoriedad constitucional (Artículo 299), “no ha sido esto ahora un instrumento valioso y efectivo para combatir la corrupción, ya que nunca ha sido reglamentado el procedimiento para su puesta en práctica. Hasta el momento las declaraciones de bienes -dijo- permanecen en la Contraloría sin posibilidad alguna de acceso a las mismas y sin ser objeto de evaluación por personas calificadas”. No obstante, indicó que el tema de la completa publicidad de la declaración de bienes, constituye un aspecto polémico para lo que se hace necesario llevar a cabo un debate profundo sobre la materia. “Lo cierto -dijo- el actual sistema es absolutamente inoperante”. Que el pueblo juzgue si se cumplió con esto.
Licitaciones públicas: Dijo que con el propósito de lograr transparencia en las licitaciones, acoge la propuesta de transparencia internacional para ser aplicada en los procesos de compras del Estado. Que el pueblo juzgue si esto se está haciendo.
Código de conducta: La candidata Moscoso manifestó la necesidad de crear normas de conducta “para el correcto ejercicio de la función pública”, en la cual deberían incluirse los siguientes aspectos: a. Prevención de los conflictos de intereses. b. Uso adecuado de los recursos asignados para el desempeño de las funciones públicas. c. Obligación de informar a los superiores sobre actos de corrupción. Mecanismos para hacer efectivo el cumplimiento de estas normas.
Ecología: Sobre la Ecología, manifestó que “no se ha hecho nada para protegerla”. Su gobierno, entre otras cosas: Respaldaba a las asociaciones ambientalistas existentes y fomentaría la formación de nuevas agrupaciones ecológicas, en cada poblado del país, que protejan al ambiente y cuiden que los recursos naturales se manejen en forma racional y perdurable. Que el pueblo juzgue si se cumplió con esto.
Estos son sólo algunos aspectos de unas promesas electorales que constituyeron para muchos un compromiso “Por el cambio”. El documento, muy extenso, cubría todos los aspectos de una administración que por lo que ofrecía debía haber sido extraordinariamente buena. El alarmante nivel de repudio a su administración -el más bajo según las encuestas- (cualquiera que se tome como buena) sin precedentes en nuestra historia política contemporánea se debe a la frustración producida por promesas incumplidas.
Transparencia: Sobre la transparencia administrativa se comprometió a que “La política económica y el desempeño financiero del gobierno no pueden y no deben continuar siendo un secreto del Estado”. Agregando que “la información financiera debe ponerse a disposición de la ciudadanía con toda y absoluta transparencia, de manera que la opinión pública cuente con suficientes elementos de juicio para juzgar, medir y evaluar el desempeño de sus gobernantes insistiendo que nuestro gobierno establezca los mecanismos necesarios para que toda la información relativa a las actividades y actuaciones del Estado, incluidas las de índole financiero, sean accesibles al público”. Que el pueblo juzgue si se cumplió con esto.
La Corrupción: Sobre el particular manifestó que “ la democracia no puede consolidarse si prevalece un ambiente de corrupción y desmoralización prometiendo desarrollar junto con el apoyo de la iglesia, clubes cívicos, medios de comunicación social, un amplio programa de recuperación de la ética ciudadana. También proclamó que su gobierno “adoptaría las reglamentaciones legales necesarias para evitar los conflictos de intereses entre los servicios públicos y los asuntos asignados a su competencia y se establecerá, agregó, controles para evitar el nepotismo. Dijo, por último, que promovería pactos para darle efectividad a las propuestas de transparencia internacional sobre el tema de la corrupción. Que el pueblo juzque si cumplió con esto.
Declaración de bienes: En la página 74 de su propuesta, señaló que si la obligatoriedad de la divulgación del patrimonio y la declaración de bienes que hasta la fecha, esa obligatoriedad constitucional (Artículo 299), “no ha sido esto ahora un instrumento valioso y efectivo para combatir la corrupción, ya que nunca ha sido reglamentado el procedimiento para su puesta en práctica. Hasta el momento las declaraciones de bienes -dijo- permanecen en la Contraloría sin posibilidad alguna de acceso a las mismas y sin ser objeto de evaluación por personas calificadas”. No obstante, indicó que el tema de la completa publicidad de la declaración de bienes, constituye un aspecto polémico para lo que se hace necesario llevar a cabo un debate profundo sobre la materia. “Lo cierto -dijo- el actual sistema es absolutamente inoperante”. Que el pueblo juzgue si se cumplió con esto.
Licitaciones públicas: Dijo que con el propósito de lograr transparencia en las licitaciones, acoge la propuesta de transparencia internacional para ser aplicada en los procesos de compras del Estado. Que el pueblo juzgue si esto se está haciendo.
Código de conducta: La candidata Moscoso manifestó la necesidad de crear normas de conducta “para el correcto ejercicio de la función pública”, en la cual deberían incluirse los siguientes aspectos: a. Prevención de los conflictos de intereses. b. Uso adecuado de los recursos asignados para el desempeño de las funciones públicas. c. Obligación de informar a los superiores sobre actos de corrupción. Mecanismos para hacer efectivo el cumplimiento de estas normas.
Ecología: Sobre la Ecología, manifestó que “no se ha hecho nada para protegerla”. Su gobierno, entre otras cosas: Respaldaba a las asociaciones ambientalistas existentes y fomentaría la formación de nuevas agrupaciones ecológicas, en cada poblado del país, que protejan al ambiente y cuiden que los recursos naturales se manejen en forma racional y perdurable. Que el pueblo juzgue si se cumplió con esto.
Estos son sólo algunos aspectos de unas promesas electorales que constituyeron para muchos un compromiso “Por el cambio”. El documento, muy extenso, cubría todos los aspectos de una administración que por lo que ofrecía debía haber sido extraordinariamente buena. El alarmante nivel de repudio a su administración -el más bajo según las encuestas- (cualquiera que se tome como buena) sin precedentes en nuestra historia política contemporánea se debe a la frustración producida por promesas incumplidas.