default

Propaganda parcial y costosa


NO PODEMOS ignorar que la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) nació y ha vivido en la estrategia de una propaganda engañosa y falaz. Decimos que nació porque poco antes de iniciarse el nuevo siglo y en los años de comienzo de éste, los gastos propagandísticos han debido ser enormes. Al comienzo, la ACP se penetró de la propaganda norteamericana concretada en que el traspaso del Canal de Panamá debía ser algo "imperceptible", invisible, de modo que los navieros y gente vinculada al comercio marítimo mundial no se percatara, por medio de traumas, de que la vía interoceánica había cambiado de dueño. Esta prédica de la "invisibilidad" y el no me dí cuenta" fue la política de que echó manos Estados Unidos, en su vano intento de que "nada cambiaría en el Canal". Porque en algunos puntos habría cambios, cuando menos, en tanto que el Canal pasó de manos del Gobierno de los Estados Unidos, al Gobierno de la pequeña República de Panamá. La prueba de esa actitud norteamericana consta en el artículo 328 de la Constitución ístmica (Texto último, con las reformas del 2004), del nuevo Título XVI sobre el Canal, en el que Norteamérica obtuvo el status de que la administración canalera seguiría igual, lo que sólo ocurrió en parte.
Toda la estruendosa propaganda que en cuanto a la transferencia el Canal se dio en los años anteriores al 31 de diciembre de 1999, fue pagada con fondos del Canal, por acuerdo entre las partes (Washington y Panamá). Mas así comenzó la Autoridad del Canal (ACP) a pagar una costosa propaganda en relación con sus "proezas" en el "Canal panameño", lo que se ha hecho notorio en los últimos años, sin que tal entidad panameña haya querido hacer público el enorme costo de su propaganda, para que, sobre todo la población istmeña crea que la ACP es lo más grandioso que hay en el mundo y que viene administrando el Canal "panameño" del modo más transparente y pulcro que pueda darse.
Esa propaganda guarda las apariencias, disimuladas en programas que no parecen ser "propaganda". Ejemplos: sostenimiento del semanario "El Faro", para convencer al ilustre e iluso pueblo panameño de que la ACP "maneja del Canal mejor que Norteamérica", según convino en visita a Panamá el ex-Ministro de Estado Powell; de que "el Canal le entrega anualmente a Panamá más dinero que el pagado por Norteamérica, lo que en verdad se debe, entre otras causas, a los aumentos felices de peajes que se ha venido cobrando a los usuarios canaleros; las excursiones de numerosos grupos del interior de la República, para que el panameño interiorano vea el funcionamiento del Canal, con pago de transporte, de comida y de "explicaciones" sobre la verdadera "maravilla" que es ahora el Canal, desde cuando pasó a manos de Panamá; al transporte de profesores y alumnos secundarios de las escuelas panameñas, para convencerlos de las grandes excelencias de la ACP, como administradora del Canal; la celebración en las escalinatas del "Administration Building", en Balboa, ya en obras de teatro o espectáculos que "educan" al pueblo panameño, en materia del Canal.
Ojalá la ACP haga público los considerables gastos de tan altruista enseñanza e ilustración de nuestro pueblo, lo que realmente viene a constituir una propaganda, a veces disimulada y otras no, cuyos resultados a lo mejor se vean en el "referéndum" próximo, textualmente relativo a la propuesta de construcción que haga la celebérrima ACP al Ejecutivo (el cual nada puede hacer en la materia) y al Legislativo ( el cual no puede hacer, según algunos piensan, nada más que aprobar, dado lo patriótico de tan exultante y extasiada causa).
Ojalá el nuevo Contralor de la República le haga saber a nuestro pueblo cuántas revisiones de la contabilidad de la ACP ha llevado a cabo la Contraloría, como "contabilidad posterior a los gastos", según lo establece un artículo de la Constitución, para que esos "áuditos" no interfieran con las grandes hazañas de la ACP.
No es aventurado pensar que la situación de conjunto descrita en las anteriores líneas puede dar sus frutos el día del "referéndum" sobre las nuevas esclusas, porque hasta al pueblo sólo se le ha mostrado, con fines poco ocultos, una cara de la moneda y no su célebre "reverso", de una manera tan inteligente e imperceptible, que aquí no ha habido ninguna "propaganda" de parte de la ACP, sino muestras de su amor para convencernos de su gloriosa administración del Canal en los últimos cinco años.
De ahora en adelante, ya comenzando a estar próximo el referéndum, nos hablarán de las maravillas de la ACP en el Canal, y Panamá se convencerá, con tan disuasivas pruebas, de las maravillas de la ACP, de lo maravillosa que es esa administración, como si se nos presentara el caso de "Alicia en el País de las Maravillas", pero sin Alicia, sin país y sin maravillas, porque lo que está ocurriendo es mucho más que maravillas, en un pueblo que no se deja engañar, puesto que conoce muy bien todo lo que hay que conocer, en torno al Canal, principalmente sus maravillas del tránsito de buques, como lo del que acaba de pasar muy "imperceptiblemente" con una gran carga de basura atómica, más todo lo que se ha logrado en bienestar del pueblo, más todo lo que se ha olvidado de datos estadísticos de un 40% de la población en pobreza extrema, desaparecido como si la ACP hubiera llevado a cabo, en tan breve y bien conocido quinquenio, la genial y enorme labor de convertir en oro todo lo que toca, tal si se tratara del gran Rey Midas.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América