A propósito de la inversión extranjera directa
No se puede seguir tapando el sol con las manos. Algunos medios de comunicación nos presentan la idea de que la caída de la Inversión Extranjera Directa (IED) que se ha dado en nuestro país, obedece a factores locales. La IED en Panamá se redujo de 512 millones de dólares en el 2001, a $57 millones en el 2002. Uno de estos medios hace referencia a que Estado Unidos, México y España coinciden en que "el limitado tamaño del mercado (2.8 millones de habitantes), la inexistencia de tratados de libre comercio vigentes, los altos costos laborales, de energía eléctrica y la lentitud del sistema judicial panameño son algunos elementos que afectan el clima de negocios en Panamá e inhiben la inversión de sus naciones en el país".
La embajada de los Estados Unidos señala que: "Las leyes laborales inflexibles son un punto de preocupación para inversionistas potenciales". En la misma dirección opinó el embajador mexicano, para quien "el mayor obstáculo para la atracción de inversiones mexicanas está en no tener un tratado de libre comercio". Por su parte, para el director de Promoción de Inversiones del Ministerio de Comercio e Industrias, la drástica caída se debió a los bancos de licencia general. La IED de estos bancos disminuyó 368 millones de dólares.
222 ...castigar con impuestos el consumo y a la pequeña y mediana empresa es orientar los esfuerzos en amentar la cifra de pobreza, que ya en nuestro país... ronda por el 42% de la población.
Todos pueden tener razón y, de hecho, la tendrían si la disminución de la IED fuera sólo en Panamá, pero eso no es el caso. De acuerdo al Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2002 de la CEPAL, la IED en la región fue de 39 mil millones de dólares, cifra muy inferior a los $ 67 mil millones que fue el promedio registrado en el quinquenio 1997-2001. El informe de la CEPAL atribuye la disminución a varios factores que incluyen, de acuerdo al país, recesión, mayor inestabilidad política, la incertidumbre provocada por cambios en la reglas del juego (Argentina), el agotamiento del proceso de privatización, la estrategia de expansión de algunos grupos transnacionales, fenómeno que se enmarca en el término de una fase excepcionalmente activa de fusiones y adquisiciones internacionales.
Para ser más enfáticos, el último documento de la CEPAL "Inversión Extranjera en América Latina y el Caribe, Informe 2002", dado ha conocer el 8 de abril de este año, sostiene que la IED ha disminuido en un 33% en América Latina. No se trata, entonces, de fenómenos locales. Más preocupante es el comunicado de prensa No. 2003/151/S del Banco Mundial del 11 de diciembre de 2002, que señala: "La inversión extranjera privada en infraestructura ha bajado en un 25% en los países en desarrollo desde 1997. Los inversionistas tienden a evitar proyectos de largo plazo...". ¿En qué invierten? Nos dice la CEPAL en el Balance Preliminar que: "La negativa transferencia neta de recursos externos es atribuible a los flujos financieros, que, entre intereses y salidas netas de capitales, ascendieron a cerca de 65 mil millones de dólares, equivalente a casi cuatro puntos del PIB regional". El único comentario que tengo que hacer es que "negativa transferencia neta de recursos externos" significa vaciar, succionar, exprimir, ahogar, exterminar, acabar con los pueblos de América Latina. Para entenderlo bien, la CEPAL nos informa que "en 2002 hubo 7 millones de latinoamericanos y caribeños que engrosaron las cifras de la pobreza" y que: "La tasa de desocupación aumentó de un 8.4% de la fuerza de trabajo en el 2001 a 9.1% en el 2002".
No hay duda que en Panamá tenemos que avanzar mucho en materia de transparencia en el manejo de los fondos públicos, reducir los precios de la energía eléctrica y depurar el Órgano Judicial; pero el problema medular estriba en que se siguen llevando "la miel de nuestros panales".
Insistir en flexibilizar más la mano de obra de los obreros, profesionales, ejecutivos medios; castigar con impuestos el consumo y a la pequeña y mediana empresa es orientar los esfuerzos en amentar la cifra de pobreza, que ya en nuestro país, según el PNUD, ronda por el 42% de la población. Nuestro dedo índice debe dirigirse hacia el capital financiero especulativo: si no lo frenamos acabará con las vidas y haciendas de la población.
(mjzúniga@sinfo.net)
La embajada de los Estados Unidos señala que: "Las leyes laborales inflexibles son un punto de preocupación para inversionistas potenciales". En la misma dirección opinó el embajador mexicano, para quien "el mayor obstáculo para la atracción de inversiones mexicanas está en no tener un tratado de libre comercio". Por su parte, para el director de Promoción de Inversiones del Ministerio de Comercio e Industrias, la drástica caída se debió a los bancos de licencia general. La IED de estos bancos disminuyó 368 millones de dólares.
222 ...castigar con impuestos el consumo y a la pequeña y mediana empresa es orientar los esfuerzos en amentar la cifra de pobreza, que ya en nuestro país... ronda por el 42% de la población.
Todos pueden tener razón y, de hecho, la tendrían si la disminución de la IED fuera sólo en Panamá, pero eso no es el caso. De acuerdo al Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2002 de la CEPAL, la IED en la región fue de 39 mil millones de dólares, cifra muy inferior a los $ 67 mil millones que fue el promedio registrado en el quinquenio 1997-2001. El informe de la CEPAL atribuye la disminución a varios factores que incluyen, de acuerdo al país, recesión, mayor inestabilidad política, la incertidumbre provocada por cambios en la reglas del juego (Argentina), el agotamiento del proceso de privatización, la estrategia de expansión de algunos grupos transnacionales, fenómeno que se enmarca en el término de una fase excepcionalmente activa de fusiones y adquisiciones internacionales.
Para ser más enfáticos, el último documento de la CEPAL "Inversión Extranjera en América Latina y el Caribe, Informe 2002", dado ha conocer el 8 de abril de este año, sostiene que la IED ha disminuido en un 33% en América Latina. No se trata, entonces, de fenómenos locales. Más preocupante es el comunicado de prensa No. 2003/151/S del Banco Mundial del 11 de diciembre de 2002, que señala: "La inversión extranjera privada en infraestructura ha bajado en un 25% en los países en desarrollo desde 1997. Los inversionistas tienden a evitar proyectos de largo plazo...". ¿En qué invierten? Nos dice la CEPAL en el Balance Preliminar que: "La negativa transferencia neta de recursos externos es atribuible a los flujos financieros, que, entre intereses y salidas netas de capitales, ascendieron a cerca de 65 mil millones de dólares, equivalente a casi cuatro puntos del PIB regional". El único comentario que tengo que hacer es que "negativa transferencia neta de recursos externos" significa vaciar, succionar, exprimir, ahogar, exterminar, acabar con los pueblos de América Latina. Para entenderlo bien, la CEPAL nos informa que "en 2002 hubo 7 millones de latinoamericanos y caribeños que engrosaron las cifras de la pobreza" y que: "La tasa de desocupación aumentó de un 8.4% de la fuerza de trabajo en el 2001 a 9.1% en el 2002".
No hay duda que en Panamá tenemos que avanzar mucho en materia de transparencia en el manejo de los fondos públicos, reducir los precios de la energía eléctrica y depurar el Órgano Judicial; pero el problema medular estriba en que se siguen llevando "la miel de nuestros panales".
Insistir en flexibilizar más la mano de obra de los obreros, profesionales, ejecutivos medios; castigar con impuestos el consumo y a la pequeña y mediana empresa es orientar los esfuerzos en amentar la cifra de pobreza, que ya en nuestro país, según el PNUD, ronda por el 42% de la población. Nuestro dedo índice debe dirigirse hacia el capital financiero especulativo: si no lo frenamos acabará con las vidas y haciendas de la población.
(mjzúniga@sinfo.net)