Propuesta económica ante crisis
Los países del llamado Tercer Mundo, sobre todo los indoamericanos (latinoamericanos) deben abocarse a buscar nuevos destinos para sus productos. La crisis económica mundial derivada de la dependencia del mercado tripolar unificado EE.UU.- UE- Japón, obliga a un replanteo de políticas económicas. Hay que cambiar o combinar el destino de las exportaciones.
La recesión económica de EE.UU., la devaluación del dólar, la saturación del mercado tripolar tradicional, el dumping practicado por Estados Unidos (EE.UU) y la Unión Europea UE) en sus exportaciones, la falta de equidad, seriedad y justicia en los organismos que rigen el comercio internacional (OMC) y los llamados TLC o TPC, así lo imponen. Además, estos dos últimos mecanismos de dominación no son el camino hacia la integración económica, por el contrario, antagonizan con ésta. No se trata sólo de diversificar sino que no se puede competir contra una competencia deshonesta y sin eficiencia; no se pueden seguir sacrificando materias primas y recursos no renovables pagados con desventaja y con dólares devaluados.
Debe darse paso a una verdadera integración indoamericana posible como necesaria. Debe afianzarse la Comunidad Andina de Naciones (Grupo Andino), el Mercosur, y el Mercado Común Centroamericano; fortalecer y dar vida rápidamente al Banco del Sur. No se soportan más los desaciertos y la explotación a través del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Urge un organismo indoamericano conformado sólo por países de economías emergentes que replantee el pago de la desestabilizadora deuda externa. Es necesario ampliar y abrir nuevos mercados.
Los países árabes, africanos y de Europa del Este ofrecen posibilidades y características que están siendo desaprovechadas por nosotros y aprovechadas por la UE como el caso del azúcar de remolacha subsidiada vs azúcar de caña.
Los pagos a nuestros productos y servicios deben ser bien calculados por la devaluación sostenida del dólar; preferiblemente optar por el pago en euros. Se debe analizar un cambio urgente de patrón para las reservas de los países indoamericanos. El dólar de EE.UU dejó de ser garantía y solvencia. La alianza tripolar ha conducido al mundo a esta nueva y más grave crisis económica y cada vez propicia y ejecuta modelos económicos que enriquecen más a los grupos de élite, ampliando la pobreza extrema con sus consecuencias de desestabilización, violencia, vicios, pésima calidad de vida para las grandes mayorías, insalubridad y muerte.
Está demostrado, y así lo han admitido los países ricos o desarrollados, que la pobreza sería controlable dentro de 50 años. ¿Quién sabe? Cuando la pobreza extrema cada día aumenta. Entonces, ¿qué deben hacer nuestros países? Esperar estos supuestos plazos sería condenar a penurias a millones de seres humanos.
El capitalismo salvaje es inhumano. La salubridad, las tecnologías y los recursos son priv4ilegio de cierto6s países y grupos. Urge abocarse a un replanteamiento económico para Indoamérica o continuaremos siendo más pobres y sometiendo a nuestros pueblos a la muerte.
Jairo Henri Pertuz-S (jhpertuz@hotmail.com)
Periodista-Analista Internacional