default

Proteccionismo vs. Sector agropecuario


La ley (tres en uno) para la reactivación económica, propuesta en consenso por el Diálogo Nacional para la Reactivación Económica, intenta modernizar nuestro sector agrícola, destinando un monto de B/.40 millones del Fondo Fiduciario, para la construcción de sistemas de riego, los cuales se construirán en los distritos de Barú y Alanje en Chiriquí; Santamaría en Herrera y Tonosí en Los Santos, y se espera que estén listos dentro de un año y medio, que beneficie a 3,500 productores y emplee directamente a 13,000 personas en su construcción.
Esto duplicará la producción agrícola del país al poder controlar el agua disponible para diversos cultivos, hasta en la época de verano, lo que permitirá cultivar adicionalmente rubros que antes no se cultivaban, accediendo a una mayor diversidad en la producción. Los sistemas de riego se construirán con una inversión total de B/.120 millones, mientras que algunas entidades crediticias han mostrado ya su interés para complementar el financiamiento restante de las obras. Debemos considerar la baja capacidad del gobierno en aplicar el presupuesto de inversión, que hasta el primer trimestre del presente año sólo ha podido ejecutar el 30%.
Mientras esto ocurre en el ámbito nacional, en Estados Unidos (EU) entró en vigor la ley de subsidios a los productores agrícolas, aprobada por el gobierno, la cual aumenta en 31,000 millones de dólares el monto ya ofrecido; la ley fijó orientaciones para los próximos 10 años en el sector agrícola, previendo en particular, desbloquear más de 180,000 millones de dólares hasta el 2012, en subvenciones públicas directas para los agricultores, lo que representa un aumento de 80% de los gastos agrícolas en diez años. El presidente Bush destacó que dichos subsidios: "reforzarán nuestra capacidad de abrir los mercados extranjeros a los productos agrícolas estadounidenses", "me alegra que este proyecto de ley aporte una malla de seguridad generosa fiable a los agricultores estadounidenses y sea compatible con los principios que he definido", y "las disposiciones definitivas contenidas en el proyecto de ley sobre la agricultura son conformes con las obligaciones comerciales internacionales (de EU)".
Esta ley se encuentra en flagrante contradicción con las reglas de la OMC, que en su IV Reunión Ministerial realizada en noviembre del pasado año en Doha (Qatar), acordó, "avanzar hacia una mayor apertura comercial mundial". Este hecho generó toda clase de protestas y preocupaciones, por los efectos negativos que podría tener sobre la agricultura de los países en desarrollo, sobre todo de los latinoamericanos donde esta actividad es estratégica y genera miles de empleos y es fuente primordial de ingresos para las economías locales.
Debemos también tener presente que, al igual que EU, la Unión Europa otorga anualmente 70,000 millones de dólares para subsidiar la producción agrícola de sus países. Además de las políticas económicas proteccionistas mantenidas por EU y la UE, en especial para la producción agrícola de los países en desarrollo, obligándoles a pagar altas tasas aduaneras; de allí, que los países emergentes analicen la posibilidad de cuestionar ante la OMC, dichas políticas que obstaculizan y colocarán fuera de competitividad las exportaciones agrícolas de los países en desarrollo.
En tanto, el ministro de Medio Ambiente de Brasil, José Carlos de Carvalho dijo que el aumento de los subsidios agrícolas causará graves daños ambientales en el mundo, pues ello deprimirá los precios y obligará a los países en desarrollo a dedicarse a modalidades de producción menos sustentables. Es así como a nuestro país se le exige apertura de mercado, disminución de aranceles, reducción de costos de producción, alegando que la competencia traerá mayores beneficios para el productor y el consumidor. EU mantiene y eleva las subvenciones a los principales productos agrícolas, haciendo peligrar la capacidad del resto de las naciones de competir en precios.
Es absurdo que mientras EU pide a Latinoamérica y otras naciones en Asia, África, su competidor Europa y sus propios socios como Australia y Japón, medidas fiscales severas, democracias fuertes fundamentadas en valores políticos y cívicos firmes, la respuesta de los propios norteamericanos son las políticas comerciales que en nada benefician a los países que ven que el liderazgo norteamericano, en vez de ayudarlos para salir del atraso y la pobreza con esas subvenciones y proteccionismo se convierten en una coacción que amenaza sus sectores productivos.
Lo grave es que las subvenciones que dan los países ricos como EU y la propia UE, terminan afectando a los Estados que deben competir ahora en un mercado abierto y globalizado, donde la calidad es muchas veces superada por el precio y donde el financiamiento es cada vez más difícil y complicado, así como las ayudas públicas o estatales, excluidas también por las IFI"s.
(oecspty@hotmail.com)

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América