Prudencia en el gasto
César Constantino, comisionado de la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC), ha aconsejado a los panameños guardar prudencia en el gasto personal y familiar frente a la amenaza del alza de precios. A manera de ejemplo, dijo el funcionario, se gasta demasiado en celulares, licor y juego, por lo que se hace imperioso que cada quien maneje inteligentemente su dinero. El panameño - agrega - debe comprender que su estilo de vida debe cambiar. Sabias palabras.
En verdad, nuestros hábitos de consumo son demasiado alegres, rayano en lo irresponsable. Hay muchos, sobre todo en los estratos populares, que cada día de cobro se van de tragos con los amigos, afectando los ingresos familiares. Cada caja de cerveza al hombro o en taxi, cada botella de licor con mezclador, cada tarjeta de celular, cada llamada, cada visita a un casino, representa dinero menos para otras necesidades prioritarias, tales como la alimentación, luz, agua, escuela, renta y reserva para emergencias.
Por eso es que, en varias ocasiones, hemos sugerido que se retorne a la enseñanza, en las escuelas, de Educación para el Hogar, esta vez más enfocada al manejo del presupuesto familiar y personal.
El panameño no sabe administrar sus ingresos y gastos, abusa del crédito, no sabe priorizar. Y eso es fatal en tiempos de estrechez económica porque aunque el país siga creciendo, la riqueza generada tarda dos o tres años en permear hacia las capas inferiores de la sociedad.
En verdad, nuestros hábitos de consumo son demasiado alegres, rayano en lo irresponsable. Hay muchos, sobre todo en los estratos populares, que cada día de cobro se van de tragos con los amigos, afectando los ingresos familiares. Cada caja de cerveza al hombro o en taxi, cada botella de licor con mezclador, cada tarjeta de celular, cada llamada, cada visita a un casino, representa dinero menos para otras necesidades prioritarias, tales como la alimentación, luz, agua, escuela, renta y reserva para emergencias.
Por eso es que, en varias ocasiones, hemos sugerido que se retorne a la enseñanza, en las escuelas, de Educación para el Hogar, esta vez más enfocada al manejo del presupuesto familiar y personal.
El panameño no sabe administrar sus ingresos y gastos, abusa del crédito, no sabe priorizar. Y eso es fatal en tiempos de estrechez económica porque aunque el país siga creciendo, la riqueza generada tarda dos o tres años en permear hacia las capas inferiores de la sociedad.