Pseudoconstitucionalismo
El pueblo panameño, soberano sobre cualquier poder establecido, observa cómo día a día aumenta la descomposición social, económica y política del país. Resulta cada vez más difícil a los factores reales del poder ocultar la crisis que nos va inundando de problemas para los cuales ellos no tienen solución alguna. El creciente acaparamiento de las riquezas en las manos de unos cuantos, la marginación y el empobrecimiento castigan hoy a decenas de miles de panameños, mientras la corrupción y el actual andamiaje jurídico, absolutamente favorable a los privilegiados, mantienen su paso arrollador y avasallador sobre los más fundamentales derechos de los ciudadanos.
La crisis es del sistema agotado que encuentra en la actual Constitución, su principal punto de apoyo y de refugio. Las actuaciones gubernamentales y de las principales autoridades, no se realizan pensando en el país, ni en los niños, jóvenes, adultos y ancianos que lo conformamos. Por eso el rechazo a las aspiraciones y deseos de cambio constitucional manifestado cada vez más por amplios sectores de la población. El único cambio que les interesa, es el cambio para que nada cambie, para seguir con su mentalidad egoísta y maquinadora del poder por el poder.
La campaña electoral se desarrolla completamente al margen de los problemas que agobian a la población. Las maquinarias de los partidos reciben 20 millones de balboas de parte del Tribunal Electoral, dinero proveniente de nuestros impuestos para sufragar el engaño, el “juega vivo”, la repartidera de espacios, las botellas; pero no la posibilidad de contar con instrumentos necesarios de participación ciudadana para disminuir el desempleo, mejorar de verdad la calidad de la educación, proveer viviendas, brindar mejor atención a la salud de los panameños.
Hace más de 150 años, Ferdinand Lasalle enseñaba que: “El pseudoconstitucionalismo no es una conquista del pueblo, sino, por el contrario, un triunfo del absolutismo, con el cual éste consigue mantener su régimen el mayor tiempo posible. El pseudoconstitucionalismo consiste en que el gobierno proclame lo que no es, consiste en hacer pasar por constitucional a un Estado que es, en realidad, un Estado absoluto, consistente en el engaño y la mentira”
Y eso es exactamente lo que nos toca vivir en la actualidad en Panamá: Un pseudoconstitucionalismo a ultranza, donde el engaño y la mentira son la moneda corriente, tanto de los que gobiernan como de muchos de los que aspiran a gobernar. A tal grado han hecho de la mentira y el engaño su “modus vivendi gubernamental” que, concientes que nadie les cree nada, tienen que recurrir a cobijarse al amparo de las iglesias para poder alumbrarse. Y ni así se les cree...y cuidado que ahora menos que antes por la farsa montada.
El pretendido respeto a las leyes no pasa de ser un simple eufemismo formalista para pisotearlas y restarles valor, corroborando así que “ no existe mayor ilegalidad que la que se reviste con el ropaje de la legalidad”, como lo acaba de evidenciar el Procurador al anunciar su intención de violar la autonomía universitaria, porque -en su opinion- la Ley se lo permite. No le pregunte usted qué ley, porque ello puede despertar el enojo del señor feudal que, cual Atila moderno, campea en el Ministerio Público, no para perseguir el delito, sino para institucionalizar la ilegalidad de la mano de la arbitrariedad.
Pero las acrobacias verbales y el rosario de ilegalidades y el pseudoconstitucionalismo engañan cada vez menos a la gente. Por eso es que cada vez más, los panameños exteriorizan su insatisfacción y descontento con la situación actual del Estado. Por ello, también, cada vez más ciudadanos reclaman el derecho a la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente, elegida libremente, para lo cual poder contar en las elecciones del próximo 2 de mayo con una “quinta papeleta” y expresar con ella nuestra aprobación a la Constituyente, es un clamor del pueblo soberano que va en aumento y que tendrá que ser oído. De lo contrario, el pseudoconstitucionalismo gobernará...pero no convencerá.
En cuanto al proceso para detectar la malaria, Ortega detalló un aspecto muy particular.
Considera que esta enfermedad tiene un tipo especial de vigilancia. "Se contaba con el Sistema Nacional de Erradicación de la Malaria (SNEM) que se descentralizó y en parte se desmovilizó".
Es así, comenta, que las tablas al respecto mostraban una aparente desaparición del mal. "Ello probablemente le dijo a las autoridades de Salud que no necesitaban el mismo sistema de vigilancia. Lógicamente cuando se actúa de esta forma con una enfermedad transmitida por vectores lo que sucede es un incremento de la frecuencia del mosquito y los casos".
Ortega señaló que ellos iban a las comunidades distantes y preguntaban por las personas con fiebres y escalofríos. "Se les proveía del tratamiento, se les tomaban muestras para determinar si se trataba de malaria, pero esas muestras va a un lugar para ser evaluadas microscópicamente y emitir el diagnóstico.
Subrayó que un sistema de este tipo en el que "se da indiscriminadamente tratamiento puede pasar que el parásito se hace resistente y la droga ya no sirve".
Este modelo se utiliza en la mayoría de las provincias y "no es malo", aclaró, si lo puedes sostener por mucho tiempo y apoyarlo en diagnóstico rápido. Debe combinarse la atención médica con la eliminación del vector".
En Kuna Yala y Darién ya está ocurriendo este fenómeno, aseguró, el parásito se hizo resistente y se requiere un plan más específico. Justamente es en ello que trabaja el MINSA.
Actualmente se estudia la utilización de un método que ya dio resultados en Bocas del Toro. "Es rápido. El trabajador de Control de Vectores lo lleva en el bolsillo. Toma una cinta con la muestra de sangre que es luego introducida en un cubo. La sangre sube y en cinco minutos se tiene respuesta. El individuo con malaria tiene el parásito en la sangre".
Es un sistema que se desarrolló en Estados Unidos por un grupo de investigadores. Este se llama Opti- Mal. "Con él se sabe si es vivax o falciparum y se suministra el cuidado correspondiente de inmediato". Sus costos son razonables, aduce Ortega, siempre y cuando se usen en forma dirigida.
Aún se están llevando a cabo los análisis por parte del MINSA para saber si podría ser aplicable por Control de Vectores.
José Ellington, Gobernador de la Comarca Ngöbe Buglé: "la presencia de la malaria nos tiene muy preocupados".
Esta región no escapa al brote de malaria de Kuna Yala. El representante de los indígenas estuvo hace pocos días en un congreso en el sector de Caloveborita. "La alarma era notoria. Los residentes de las comunidades del corregimiento de Llano Bonito dejaron de asistir a la reunión precisamente porque allá es que hay problema. Los indígenas van a seguir viajando a Costa Rica y regresarán más enfermos".
Ellington solicitó a las autoridades tradicionales que sugieran a los padres no llevarse a sus niños, que es la población de mayor riesgo. "Les pedí que viajen solos".
Caridad Herrera, directora de Salud de la región Comarcal Ngöbe Buglé: "En lo que va del año tenemos 1,647 casos, sólo en la Comarca".
Pero las medidas de prevención no han parado desde que se detectó el aumento vertiginoso, hace unas semanas. "Se ha reforzado el rociado intradomiciliario, se está medicando a la población y eliminando los criaderos del mosquito. Igualmente se han nombrado 20 promotores de Salud y los números han empezado a bajar".
La crisis es del sistema agotado que encuentra en la actual Constitución, su principal punto de apoyo y de refugio. Las actuaciones gubernamentales y de las principales autoridades, no se realizan pensando en el país, ni en los niños, jóvenes, adultos y ancianos que lo conformamos. Por eso el rechazo a las aspiraciones y deseos de cambio constitucional manifestado cada vez más por amplios sectores de la población. El único cambio que les interesa, es el cambio para que nada cambie, para seguir con su mentalidad egoísta y maquinadora del poder por el poder.
La campaña electoral se desarrolla completamente al margen de los problemas que agobian a la población. Las maquinarias de los partidos reciben 20 millones de balboas de parte del Tribunal Electoral, dinero proveniente de nuestros impuestos para sufragar el engaño, el “juega vivo”, la repartidera de espacios, las botellas; pero no la posibilidad de contar con instrumentos necesarios de participación ciudadana para disminuir el desempleo, mejorar de verdad la calidad de la educación, proveer viviendas, brindar mejor atención a la salud de los panameños.
Hace más de 150 años, Ferdinand Lasalle enseñaba que: “El pseudoconstitucionalismo no es una conquista del pueblo, sino, por el contrario, un triunfo del absolutismo, con el cual éste consigue mantener su régimen el mayor tiempo posible. El pseudoconstitucionalismo consiste en que el gobierno proclame lo que no es, consiste en hacer pasar por constitucional a un Estado que es, en realidad, un Estado absoluto, consistente en el engaño y la mentira”
Y eso es exactamente lo que nos toca vivir en la actualidad en Panamá: Un pseudoconstitucionalismo a ultranza, donde el engaño y la mentira son la moneda corriente, tanto de los que gobiernan como de muchos de los que aspiran a gobernar. A tal grado han hecho de la mentira y el engaño su “modus vivendi gubernamental” que, concientes que nadie les cree nada, tienen que recurrir a cobijarse al amparo de las iglesias para poder alumbrarse. Y ni así se les cree...y cuidado que ahora menos que antes por la farsa montada.
El pretendido respeto a las leyes no pasa de ser un simple eufemismo formalista para pisotearlas y restarles valor, corroborando así que “ no existe mayor ilegalidad que la que se reviste con el ropaje de la legalidad”, como lo acaba de evidenciar el Procurador al anunciar su intención de violar la autonomía universitaria, porque -en su opinion- la Ley se lo permite. No le pregunte usted qué ley, porque ello puede despertar el enojo del señor feudal que, cual Atila moderno, campea en el Ministerio Público, no para perseguir el delito, sino para institucionalizar la ilegalidad de la mano de la arbitrariedad.
Pero las acrobacias verbales y el rosario de ilegalidades y el pseudoconstitucionalismo engañan cada vez menos a la gente. Por eso es que cada vez más, los panameños exteriorizan su insatisfacción y descontento con la situación actual del Estado. Por ello, también, cada vez más ciudadanos reclaman el derecho a la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente, elegida libremente, para lo cual poder contar en las elecciones del próximo 2 de mayo con una “quinta papeleta” y expresar con ella nuestra aprobación a la Constituyente, es un clamor del pueblo soberano que va en aumento y que tendrá que ser oído. De lo contrario, el pseudoconstitucionalismo gobernará...pero no convencerá.
En cuanto al proceso para detectar la malaria, Ortega detalló un aspecto muy particular.
Considera que esta enfermedad tiene un tipo especial de vigilancia. "Se contaba con el Sistema Nacional de Erradicación de la Malaria (SNEM) que se descentralizó y en parte se desmovilizó".
Es así, comenta, que las tablas al respecto mostraban una aparente desaparición del mal. "Ello probablemente le dijo a las autoridades de Salud que no necesitaban el mismo sistema de vigilancia. Lógicamente cuando se actúa de esta forma con una enfermedad transmitida por vectores lo que sucede es un incremento de la frecuencia del mosquito y los casos".
Ortega señaló que ellos iban a las comunidades distantes y preguntaban por las personas con fiebres y escalofríos. "Se les proveía del tratamiento, se les tomaban muestras para determinar si se trataba de malaria, pero esas muestras va a un lugar para ser evaluadas microscópicamente y emitir el diagnóstico.
Subrayó que un sistema de este tipo en el que "se da indiscriminadamente tratamiento puede pasar que el parásito se hace resistente y la droga ya no sirve".
Este modelo se utiliza en la mayoría de las provincias y "no es malo", aclaró, si lo puedes sostener por mucho tiempo y apoyarlo en diagnóstico rápido. Debe combinarse la atención médica con la eliminación del vector".
En Kuna Yala y Darién ya está ocurriendo este fenómeno, aseguró, el parásito se hizo resistente y se requiere un plan más específico. Justamente es en ello que trabaja el MINSA.
Actualmente se estudia la utilización de un método que ya dio resultados en Bocas del Toro. "Es rápido. El trabajador de Control de Vectores lo lleva en el bolsillo. Toma una cinta con la muestra de sangre que es luego introducida en un cubo. La sangre sube y en cinco minutos se tiene respuesta. El individuo con malaria tiene el parásito en la sangre".
Es un sistema que se desarrolló en Estados Unidos por un grupo de investigadores. Este se llama Opti- Mal. "Con él se sabe si es vivax o falciparum y se suministra el cuidado correspondiente de inmediato". Sus costos son razonables, aduce Ortega, siempre y cuando se usen en forma dirigida.
Aún se están llevando a cabo los análisis por parte del MINSA para saber si podría ser aplicable por Control de Vectores.
José Ellington, Gobernador de la Comarca Ngöbe Buglé: "la presencia de la malaria nos tiene muy preocupados".
Esta región no escapa al brote de malaria de Kuna Yala. El representante de los indígenas estuvo hace pocos días en un congreso en el sector de Caloveborita. "La alarma era notoria. Los residentes de las comunidades del corregimiento de Llano Bonito dejaron de asistir a la reunión precisamente porque allá es que hay problema. Los indígenas van a seguir viajando a Costa Rica y regresarán más enfermos".
Ellington solicitó a las autoridades tradicionales que sugieran a los padres no llevarse a sus niños, que es la población de mayor riesgo. "Les pedí que viajen solos".
Caridad Herrera, directora de Salud de la región Comarcal Ngöbe Buglé: "En lo que va del año tenemos 1,647 casos, sólo en la Comarca".
Pero las medidas de prevención no han parado desde que se detectó el aumento vertiginoso, hace unas semanas. "Se ha reforzado el rociado intradomiciliario, se está medicando a la población y eliminando los criaderos del mosquito. Igualmente se han nombrado 20 promotores de Salud y los números han empezado a bajar".