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Punta Galeta


En Panamá existe una ley sobre estudios de impacto ambiental. Por medio de ésta, se obliga a elaborar este estudio a cualquier persona, compañía o asociación que pretenda hacer alguna obra en la que se pueda amenazar, de alguna forma, a la salud humana, recursos naturales o ambiente en general. Sin embargo, a veces no logro entender bajo qué bases se rechazan o aprueban ciertos proyectos.
Hace algunos días estuve en Punta Galeta, donde el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales tiene un laboratorio marino. Este lugar de naturaleza marina, terrestre y aérea está localizado a sólo unos 35 minutos de la ciudad de Colón, 25 minutos de la Zona Libre y es el único laboratorio de su clase entre Bélice y Cartagena de Indias. Se puede decir que Punta Galeta y el bosque de casi 1000 hectáreas que lo rodea, es el pulmón de la ciudad de Colón y hogar de muchos animales. Sin embargo, este oasis dentro de una ciudad saturada de cemento y hormigón está por desaparecer.
Punta Galeta es de suma importancia en el campo científico mundial. El laboratorio del lugar ha sido el "alma mater" de muchos estudiantes desconocidos y que ahora son científicos afamados mundialmente. Entre ellos podemos mencionar a Gordon Hendler, quien es el actual curador en el museo del condado de Los Angeles (EU) y especialista en equinodermos. Actualmente sigue siendo utilizada por muchos científicos que la visitan por meses para hacer distintos estudios, que luego sirven para beneficio de la humanidad.
Punta Galeta tiene tres ecosistemas que son parte de la cadena ecológica que beneficia a los seres humanos: el mangle, hierba marina y corales. El Mangle, que muchos ven sólo como un poco de ramas en el mar, es hogar de cientos de organismos; entre ellos, muchos peces en su etapa larvaria. Este también es el responsable de filtrar parte de la salinidad de estas regiones y hace que los suelos alrededor de ellos sean bastante fértiles. Como dato importante, los manglares de Punta Galeta son, entre otros en el caribe panameño, uno de los pocos en todo el trópico centroamericano que no ha sido dañado por huracanes.
La hierba marina sirve de comida para tortugas y atrae a peces más grandes y provee refugio a las pequeñas especies de sus depredadores. Los corales, igualmente, son hogar de peces más grandes, cangrejos, langostas y otros organismos. Donde hay corales, se sabe que el agua es limpia. Sirven además de escudo para la costa marina, ya que las olas rompen en ellos, cuidando así las costas de arena y evitando la erosión. Esta cadena perfecta de la naturaleza es necesaria para la vida diaria y mantener al medio ambiente saludable y, por ende, nos da salud a todos. Si se acaba con el mangle, se acaban con los peces, y así sucesivamente la regla de dominó llega hasta nosotros.
Actualmente está en la palestra política el tema del CEMIS. Lo que no saben muchos, tampoco yo no lo sabía, es que la construcción del mismo acabaría con este perfecto balance que nos ha regalado nuestra madre naturaleza. Para la creación del CEMIS se pretende tumbar más de 500 hectáreas de mangle y bosque. Estaríamos acabando con una riqueza pura, que todos los panameños tenemos derecho a preservar para nosotros y nuestros hijos. No me opongo al desarrollo de Colón como centro multimodal que crear empleos para los colonenses, quienes merecen trabajos dignos. Sin embargo, sí veo otras opciones para la construcción de este centro.
En mi visita a Punta Galeta, pude apreciar hectáreas de herbazales que ahora son simplemente basureros ¿Por qué no se pueden usar estas áreas donde ya no existe bosque? ¿Por qué acabar con más áreas verdes? Al acabar con nuestros bosques, estamos terminando con nuestra salud y dañando un equilibrio ecológico que ha sido creado por Dios y por la Naturaleza. Debemos tomar ventaja de nuestra localización geográfica estratégica y valorar nuestros recursos naturales. Debemos explotar estos recursos de una forma positiva y ecológica, tratando siempre de prolongar la vida de los animales y la vegetación que nos rodea; pero, de igual manera, sacar provecho para enriquecer nuestras vidas con educación, salud y trabajo.
Me parece que el estudio de impacto ambiental que se realizó, y que la ANAM ha aprobado, debería ser revisado. No es necesario que se acabe con nuestros bosques, no es necesario polucionar nuestros ríos, no es necesario matar a tantos animales para hablar de desarrollo.
Podemos vivir en armonía, estoy segura de ello; podemos tener trabajos dignos y llevar a pasear a nuestros hijos a los bosques para que aprendan a querer a los demás seres vivos que comparten nuestro planeta.
Felicito a las personas que quieren ayudar a los colonenses a tener empleos para que salgan adelante; sin embargo, les insto a que se trate de hacer un balance y a que se esfuercen por no dañar el bosque ni el manglar que rodea a Punta Galeta. Hagan el CEMIS, pero ubíquenlo en terrenos donde no se dañe tanto al medio ambiente.

101 años de Panamá América

 
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