Punto de Vista Encuestados dicen “No a la Reelección” en la Universidad
Recientemente, 11 de marzo de 2010, El Panamá América da a conocer un sondeo por Internet que, sin ser científico como advierte el mismo medio, pone de manifiesto un sentir que podría ser, a juicio nuestro, generalizado en la sociedad panameña y en la misma Universidad de Panamá. Las respuestas están referidas a la “pretensión de reformar la Ley Orgánica de la Universidad para que el Rector sea reelegido por quinta vez”.
La Encuesta podría resultar, para sectores interesados, intrascendente. No obstante, ante los retos actuales y futuros que tenemos los universitarios; ante el decrecimiento sostenido de la población estudiantil, que se redujo en 25.8% entre 2003 - 2009; ante el incremento, además, de las finanzas para mantener el funcionamiento institucional que supera significativamente los cien millones anuales, y que vienen de los impuestos que paga la población; todo ello nos lleva a sostener que lo que piense la población sobre la Universidad debe interesarnos a todos, de manera que la efectiva y positiva labor que, en efecto, se lleva a cabo, desde las distintas Facultades, Centros Regionales y Extensiones Docentes, sea valorada en su justa dimensión y no se nos juzgue por los intereses coyunturales de una reelección.
Del sondeo realizado, el 54% respondió como “absurdo” la pretensión reformista. El 36% la consideró incorrecta; solamente el 2% lo concibe conveniente, y el 7% lo ve correcto. Si bien no se ha realizado este ejercicio con la población universitaria, es innegable que crece el divisionismo entre quienes impulsan el statu quo y los que nos oponemos a un tema que considerábamos superado desde el 2005 cuando, por consenso, se logró aprobar la nueva ley, se permitió la reelección de autoridades ya reelectas y se les aumentó el periodo de tres a cinco años. Pero, igualmente, se estableció el impedimento a la reelección por los dos periodos siguientes.
Si la Universidad, además de forjadora de los profesionales de la nación, es también forjadora de la ética, de la moral, de la credibilidad; el espejo en el que debe alumbrarse el resto de la sociedad panameña, entonces debemos dar ejemplo de respeto a los procesos que internamente se discuten y aprueban.
Si desconocemos lo que a tan solo cuatro años atrás defendimos como “bueno”, cómo creer entonces que lo que ahora se pide aprobar, nuevamente con reformas a la Ley, se va respetar cinco años después.
La reforma a la Ley Orgánica para la reelección se justifica resaltando la ”exitosa labor administrativa de la Rectoría”. No negamos el trabajo realizado. Pierden de vista, empero, que esa misma labor se engrandece si utilizamos los recursos (tiempo, creatividad, trabajo, concertaciones, concentraciones) para unificarnos en la tarea de superar las limitaciones que aún persisten y enfrentar con éxito los retos, en vez de emplear esos recursos para impulsar reelecciones que los universitarios creímos superadas.
¿Y la conciencia universitaria? No es el temor de expresar nuestras ideas, en una u otra dirección, el que debe rondar los predios universitarios. Debe ser la conciencia crítica que nos heredaron las generaciones pasadas, la que debe irradiar con luz potente para orientarnos por el camino correcto, por el que caminemos con pasos firmes y certeros para seguir engrandeciendo las tareas de la Universidad de Panamá.