Punto de Vista Todas las cárceles en un solo sitio
Debo exponer que le tengo respeto y aprecio a nuestro Ministro de Gobierno. El escrito representa un sentir preocupado, referente a un organismo policial que, en sus diferentes ramos, cuenta con vicios importantes de funcionamiento. Una cultura deficiente en materia de disciplina, manejo de tecnología, compromiso y dedicación, absoluta, al desarrollo de sus delicadas funciones.
Como bien lo ha puesto en evidencia, nuestro Ministro del ramo, la situación carcelaria no ha mejorado y la criminalidad ha crecido en función exponencial, producto de un narcotráfico explosivo en su crecimiento, el cual emplea a una gran cantidad de personas, la mayoría de ellas jóvenes. Las ganancias para los involucrados son atractivas, aún con los niveles elevados de peligrosidad que esta involucra. De no controlarse esta actividad, la situación se agravará mucho más. Sumado está la deficiente educación pública, donde el sector juvenil, con esperanzas de empleo productivo, se enfrenta a un enorme desierto de oportunidades. También debemos observar el
crecimiento de la prostitución producto de lo ya expuesto.
Visto así, el problema es doble: lograr un sistema carcelario que genere resocialización y tratar de corregir los complejos problemas que inducen a una creciente criminalidad.
Volviendo al título del escrito y con una opinión de simple ciudadano no sé, realmente, si todas las cárceles deban reubicarse en un solo sitio. Como mínimo, consideraría ubicar en un solo sitio una cárcel de máxima seguridad con otra, de criminalidad común. En otro terreno bien alejado, una cárcel de menores y la cárcel de mujeres. Evitando situaciones de contaminación administrativa delictiva y potenciales negociados en perjuicio de los involucrados, participantes activos o no.
El personal asignado a labores en nuestras cárceles debe ser debidamente adiestrado. Se requiere un control estricto de las actividades de ingreso, visitas, egresos, comedores, áreas de ejercicio, educación y otras, por medio de cámaras y su respectivo centro de control, construido en un área fuera de la estructura carcelaria misma, por razones de seguridad.
Creo que la parte educativa y de salud le corresponde a los ministerios respectivos; sin embargo, el mantenimiento de las estructuras, incluyendo su gama de equipos, debe dejarse en manos privadas con licitaciones cada 5 años, igual la cocina, lavandería, etc. y la vigilancia tecnológica. Esto resultaría en una eficiente elevación de dichas actividades, con ahorros importantes en cuanto al erario público. Analicemos más.