A puro pulmón
Los ciudadanos hemos observado cómo en las últimas semanas la inclemencia del tiempo está afectando nuestro país, causando graves perjuicios a la comunidad e incluso poniendo en riesgo vidas humanas. Recordemos las inundaciones que se dieron en Calle 50, Juan Díaz, Panamá Viejo, Colón y en otras áreas del interior del país, así como los deslizamientos en San Miguelito y en la carretera Interamericana, en el sector de Loma Cová, lo que produjo gran congestionamiento vehicular.
La cobertura de los medio sobre los acontecimientos fue eficaz, nos dejó ver los desastres, pero también puso en evidencia que los señores de protección civil son verdaderos héroes, pues sin tener los aditamentos y herramientas necesarias para realizar su labor, trataban de restablecer el orden en la medida de sus posibilidades.
Las escenas eran elocuentes: en Calle 50 un conductor quedó atrapado en su vehículo en medio de la inundación y pudimos observar cómo los muchachos de protección civil, con el agua por arriba de la cintura, se lanzaron a rescatar al conductor, lamentablemente no contaban con chalecos salvavidas, ni con herramientas que les permitiesen en corto tiempo romper las ventanas del auto, lo que puso igualmente en riesgo sus vidas.
Por otro lado, las cosas en Loma Cová, no fueron diferentes. Los héroes llegaron al lugar de inmediato; no obstante, fue triste observar cómo trataban de remover los escombros con sus propia manos, prácticamente, ya que al momento de cortar los árboles que obstruían el paso, no contaban ni con motosierras, ni con herramientas que facilitaran la labor. Se les vio cortando los grandes troncos de los árboles con machetes, y en espera de que el Cuerpo de Bomberos les proporcionara una motosierra. ¡Parecía una película de ciencia ficción!
Definitivamente que estos señores merecen todo nuestro agradecimiento, pues no importa cuál sea el lugar o cuáles sean las circunstancias, siempre dan lo mejor de sí para realizar sus tareas. Sin embargo, ya es tiempo de que las autoridades tomen cartas en el asunto. Protección Civil no puede seguir trabajando en estas condiciones " a puro pulmón", debemos recordar que esta entidad, junto al Cuerpo de Bomberos, responde ante desastres naturales y debe estar dotada de los equipos y del entrenamiento necesario para dar respuesta a la comunidad.
La protección civil no es un juego de niños, es un elemento prioritario que debe estar inmerso en la política estatal, ya que su función primordial es salvar vidas.
La cobertura de los medio sobre los acontecimientos fue eficaz, nos dejó ver los desastres, pero también puso en evidencia que los señores de protección civil son verdaderos héroes, pues sin tener los aditamentos y herramientas necesarias para realizar su labor, trataban de restablecer el orden en la medida de sus posibilidades.
Las escenas eran elocuentes: en Calle 50 un conductor quedó atrapado en su vehículo en medio de la inundación y pudimos observar cómo los muchachos de protección civil, con el agua por arriba de la cintura, se lanzaron a rescatar al conductor, lamentablemente no contaban con chalecos salvavidas, ni con herramientas que les permitiesen en corto tiempo romper las ventanas del auto, lo que puso igualmente en riesgo sus vidas.
Por otro lado, las cosas en Loma Cová, no fueron diferentes. Los héroes llegaron al lugar de inmediato; no obstante, fue triste observar cómo trataban de remover los escombros con sus propia manos, prácticamente, ya que al momento de cortar los árboles que obstruían el paso, no contaban ni con motosierras, ni con herramientas que facilitaran la labor. Se les vio cortando los grandes troncos de los árboles con machetes, y en espera de que el Cuerpo de Bomberos les proporcionara una motosierra. ¡Parecía una película de ciencia ficción!
Definitivamente que estos señores merecen todo nuestro agradecimiento, pues no importa cuál sea el lugar o cuáles sean las circunstancias, siempre dan lo mejor de sí para realizar sus tareas. Sin embargo, ya es tiempo de que las autoridades tomen cartas en el asunto. Protección Civil no puede seguir trabajando en estas condiciones " a puro pulmón", debemos recordar que esta entidad, junto al Cuerpo de Bomberos, responde ante desastres naturales y debe estar dotada de los equipos y del entrenamiento necesario para dar respuesta a la comunidad.
La protección civil no es un juego de niños, es un elemento prioritario que debe estar inmerso en la política estatal, ya que su función primordial es salvar vidas.