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PYCSA, Van Dam, pernos sueltos y epidérmicos


UN TRANCAZO en la mera torre le acaba de propinar la Comisión Vial de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos, presidida por uno de los expresidentes de ese gremio y, además, prestigiada por la participación en ella de otros tres expresidentes de la SPIA y varios ingenieros especializados en la construcción de carreteras. En un informe hecho público en este mismo diario (ver Panamá América, edición del 20 de mayo de 2007), literal y materialmente hacen pedazos toda la patraña de la famosa "cesión de derechos" que la empresa PYCSA le hizo a la constructora brasileña Oderbrecht, que, primero, fue aprobada con velocidad meteórica por el Consejo de Gabinete, y que "a posteriori", y para salvar apariencias, recibió la bendición del flamante procurador de la Administración en una seudo opinión jurídica, de dudosa validez.
Los procuradores, insisto en recalcarlo, no son tribunales; no dictan fallos. Sus "opiniones" son solamente eso: opiniones; a nada obligan; no son jurisprudencia ni nada que se le parezca. Sería oportuno, y desde aquí lo demando, que el Colegio Nacional de Abogados, ya sea su Junta Directiva o una Comisión Especial compuesta por verdaderos especialistas en Derecho Administrativo y la Facultad de Derecho de la Universidad de Panamá, que cuenta con un Departamento de Derecho Administrativo, emitieran dictámenes, sobre "la cesión" inventada por el gobierno del señor Torrijos. Concretamente, debieran, tomando en cuenta el pronunciamiento de la Comisión Vial de la SPIA, pronunciarse sobre la validez legal de toda la operación. También sería oportuno, e igualmente lo solicito, que la Universidad Tecnológica se pronunciara sobre las objeciones técnicas que, con puntual rigor, señala ese mismo informe.
Como PYCSA no había cumplido su obligación de construir la autopista a Colón y el Corredor Norte; estaba secuestrada y sus directores se habían esfumado de la faz de la tierra, pues los juzgados no podían notificarles las demandas interpuestas contra esa empresa, todos esperábamos que se rescindiera su contrato; pero nos equivocamos. Gracias a los artilugios de "la patria nueva", al igual que Lázaro, resucitó de entre los muertos, con más derechos que un recién nacido, los cuales "cedió" a Oderbrecht. Es curioso, que la milagrosa operación ocurriera después de un viaje presidencial al Brasil. Esto viene a cuenta, porque acaba de realizarse otro periplo por tierras cariocas; pero, además, se publicó que en su viaje de regreso hará escala en Caracas, donde fue engendrada otra criatura que suponemos muerta: el difunto Van Dam. Después de la resucitación de PYCSA, a nadie le extrañe si, de la noche a la mañana, otro Frankestein cobra vida. Van Dam ha sonado un par de veces. ¿Estarán preparando las jeringas para una nueva transfusión resucitadora? ¿Recobrará vida ese cadáver? ¡En tiempos de la "patria nueva", todo es posible!
Cuando el pasado lunes, el diario Panamá América publicó el reportaje sobre el ruinoso estado del puente de Pedregal, una vez más, quedó patente que el MOP lo dirige un incompetente. Me impresionó, al igual que a ustedes, la foto del ingeniero Lay, expresidente de la SPIA y de larga experiencia profesional, y por coincidencia asesor de la Comisión Vial de la SPIA, mostrando los pernos que se han soltado, sin que lo notaran "los diligentes inspectores" del MOP, y su afirmación de que, "en 30 años de vida profesional inspeccionando estructuras parecidas, nunca antes había visto una en tal mal estado".
Poco convincente son las posteriores aclaraciones del ministro de esa cartera. Después de haber oficiado en la resucitación de PYCSA; después de que nunca ha explicado que ocurrió finalmente con las usurpaciones de tierras en el antiguo Club de Golf, que denunció en un circo mediático cuando era director del Catastro; después de seguir empujando, contra viento y marea, la licitación de "la cinta costera"; después de ver su incompetencia para resolver los problemas de los accesos al puente Centenario, su credibilidad es nula y a nadie impresiona con sus rabietas o sus despotricaciones contra los medios que solo denuncian lo que todos vemos y sabemos: que este gobierno, del que es parte, gasta fortunas en propaganda, pero es incapaz de resolver, como es su responsabilidad, problemas tan elementales como la inspección y reparación de un puente vehicular.
Es cínico, que ante evidencias tan contundentes como las denunciadas en el reportaje sobre el puente de Pedregal; que cuando ante nuestros ojos se deterioran las pocas vías decentes que todavía quedan en la ciudad; que las pocas seudo calles existentes en las barriadas marginales se han convertido en pedregueros y ciénagas, el caballero de marras todavía se atreva a calificar de mentirosos a quienes lo publican.
Después de visto lo visto y oído lo oído, hay que concluir que los señores que nos desgobiernan son una especie "sui generis" de la fauna política; aquella que termina por creerse sus propias mentiras. Su deformación es tan grave que la más leve crítica los coloca al borde de un ataque de apoplejía. Prueba patente fue la pataleta montada por el infrascrito ministro, que no es muy diferente a los berrinches de su jefe, cuando alguien, con toda la razón del mundo, denuncia que no ha cumplido ninguna de sus promesas electorales o cuando las encuestas, hasta las maquilladas, revelan que su popularidad se deteriora vertiginosamente.
Esta zona está compuesta por varios senderos como lo El Charco, Camino de Plantación, Camino de Oleoducto y Camino de Cruces.
En estos senderos hay desde hormigeros, ñeques, armadillos, iguanas y hasta saínos y venados.
La diversidad de su flora deja a los visitantes tanto nacionales como extranjeros, asombrados por las diferentes tonalidades de verde.
Igualmente el enorme tamaño de los árboles, sus más de 1,300 plantas y su fauna compuesta por alrededor de más de 600 especies, entre mamíferos, aves, reptiles y anfibios, es otro de sus atractivos.
El parque está cerca de Lago Gatún y el Chagres, donde se práctica la pesca deportiva y se puede pasear en lancha para apreciar su belleza natural.
También tiene a poca distancia las esclusas de Miraflores y Pedro Miguel, donde se observa el paso de barcos por el Canal.


Sin duda la experiencia de pasar unas horas en el Parque Nacional Soberanía cautiva a todos los que lo visitan, especialmente japoneses, norteamericanos, italianos, franceses, alemanes.
Al respecto, el ingeniero Oriano Bosques, encargado del programa de Uso Público, dijo que las visitas suman unas 6 mil al año.
El Parque Soberanía es un área protegida que cuenta con 105 especies de mamíferos, 402 especies de aves, 55 de anfibios, 79 especies de reptiles y 36 especies de peces, lo que lo hace de incalculable valor natural.
Panamá contiene la mayor proporción de parques y reservas de América Central, con un 16% de sus 78 mil kilómetros cuadrados de superficie.

101 años de Panamá América

 
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