default

¿Qué cambios requiere la OEA?


Últimamente escuchamos discusiones sobre lo que falta a la OEA, ya para la defensa de los derechos humanos y la promoción de la democracia. En este sentido, la primera pregunta que surge es, ¿realmente necesitamos nuevos mecanismos para la defensa de los derechos humanos y la democracia en la región?

Hablaba hace poco el presidente Oscar Arias, de que “Honrar la deuda con la democracia quiere decir mucho más que promulgar constituciones políticas, firmar cartas democráticas o celebrar elecciones periódicas. Quiere decir construir una institucionalidad confiable, más allá de las anémicas estructuras que actualmente sostienen nuestros aparatos estatales”.

Ese planteamiento es perfectamente aplicable a la OEA. No necesitamos nuevas instancias, ni comisiones, ni mecanismos para defender la democracia. Ya contamos con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y con la Carta Democrática.

Lo que falta es voluntad política de las naciones que componen la OEA para darle vida a los postulados que hoy rigen a la Organización. Allí esta la CIDH que desde su independencia lleva a cabo una labor extraordinaria, la cual llegará hasta donde su estructura le permita ir. Son los Estados los que, a fin de cuentas, imponen sus límites. Allí esta la Observación Electoral tan eficiente que realiza la OEA, cuya prestigio ha trascendido las fronteras de América Latina.

Pasar por alto este punto ha hecho que profundicemos en un debate desenfocado: creer que la Secretaria General de la OEA puede reemplazar la toma de decisiones y la adopción de posturas que necesariamente deben asumir los países miembros. Esto ha hecho que el debate sobre la OEA se tornara en asunto de nombres: Si quitamos a Insulza, problema resuelto. El problema de fondo, la defensa de la democracia y la protección de los derechos humanos, seguirá intacto, a la espera de una nueva crisis y la identificación de un nuevo culpable.

¿Por qué la CIDH no puede visitar Venezuela? ¿Por qué Nicaragua no quiere que sus elecciones sean supervisadas por la OEA?. Simplemente, porque ése no es el deseo de todos los países miembros de la OEA, quienes además no pueden imponer sanción alguna a ningún otro país, mientras no se violente en extremo la Carta Democrática. ¿Por qué la OEA no puede llegar a un país antes que se desate una crisis?, muy simple, porque ese no es el deseo de todos los países miembros.

En la medida que no logremos institucionalizar verdaderamente los mecanismos para la defensa de la democracia y los derechos humanos vamos a estar permanentemente discutiendo caso por caso y aplicando las medidas que convengan en ese momento en particular. Sirviendo de bomberos cada vez que hay un incendio.

“La OEA no será ni más ni menos de lo que sus Estados Miembros quieran que sea”, como dijera Alberto Lleras Camargo, primer Secretario General de la OEA.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América