¿Qué es fe? (II)
Quien no quería conocer la verdad en cuanto a Dios era Nietzsche. El que no desea pensar y ver más allá de sus narices ni examinar las pruebas contra el mito evolución es Dawkins, pues tiene fe ciega en la creencia evolución, que tiene muy poca ciencia, pero sí grandes dosis de filosofía. Desgraciadamente, la segunda definición de Dawkins es lo que muchos -incrédulos y cristianos- entienden por “fe”. La definición “fe” de Shermer encaja en los campos evolutivos, pues sus creyentes creen en la falacia con las evidencias en contra; asimismo, la teoría de la evolución sí es la antítesis de las ciencias naturales. Es “ni más ni menos el mayor mito cognitivo” de los tiempos modernos, asegura Michael Denton. Quien nutre de esperanzas y supuestas verdades sus creencias es aquel que cree entenderlo y explicarlo todo y aspira aplicar racionalismo y cientificismo a cualquier conjunto de verdad. Al no lograrlo se frustra y siente disminuido.
La definición literal de fe en Hebreos 11: 1 es: “Y es (la) fe, de lo que se espera base segura, de realidades prueba convincente que no se ven”. Esto es, la fe es base inamovible de lo que espero por ser real; la fe también es la prueba convincente de cosas que no veo con los ojos físicos, mas existen. La fe descansa y se alimenta de hechos comprobables, y las evidencias están disponibles a quien tenga dudas honestas, no supuestos, prejuicios y resentimientos. Es prácticamente imposible ser objetivo e imparcial donde estén involucrados intereses y emociones.
Fe no es un suicidio intelectual ni un paso al vacío. No hay argumento racionalista, cientificista ni filosófico para rebatir los hechos reales narrados por la Biblia. No digo que no se investiguen. Señalo su irrebatibilidad. Quien crea refutar los hechos del Evangelio -como aparecen en el Nuevo Testamento- y las conversiones a Jesús, simple y llanamente está soñando. Ni la religión ni el racionalismo ni el cientificismo son ciencias. Pero el cristianismo es histórico-empírico por descansar sobre hechos reales y en una relación transformadora con Jesús. Quien se atreva a venir a Él podrá comprobar si Jesús es lo que asevera ser o era un charlatán.