¿Qué está haciendo Estados Unidos?
Washington (AIPE).- A fines del siglo XVIII estallaron dos revoluciones, una en 1776 y la otra en 1789. Ambas enarbolaron la bandera de la libertad, pero fueron fundamentalmente diferentes. Luego de expulsar a los ingleses, con relativamente poco derramamiento de sangre, Estados Unidos se dedicó a cultivar su propio vergel. Los franceses, luego de masacrar a la aristocracia, se dedicaron a rehacer a Europa en su propia imagen, por lo que la sangre corrió a caudales hasta 1815.
En nuestros tiempos, Estados Unidos siguió una política de distensión a lo largo de los 45 años de la Guerra Fría, pero desde el colapso de la Unión Soviética se ha vuelto más agresivo, especialmente con las naciones pequeñas y débiles, para lograr un "cambio de régimen". Serbia es el ejemplo más reciente.
En pocos años, la noción de rehacer el mundo cambiando los regímenes ha capturado la política exterior norteamericana. Hoy, los neoconservadores audazmente articulan una política para desarraigar por la fuerza la religión islámica y reconstruir social y políticamente a todo el Medio Oriente. La Revolución Americana ha muerto, pero la Revolución Francesa renació.
Estados Unidos ha adoptado la postura de la Revolución Francesa sin mucho pensarlo y sin debate alguno. Frente a los preparativos para invadir y conquistar a Irak, sólo un senador, Robert Byrd, demócrata de 84 años, insiste en cumplir con la Constitución y que se declare la guerra. Sólo el senador Byrd exige que el nuevo zar de seguridad interna, quien tiene la capacidad de ignorar protecciones constitucionales, esté sujeto a su confirmación por parte del Senado, lo mismo que los demás cargos importantes, tanto judiciales como del ejecutivo. Por insistir en obedecer la Constitución, al senador Byrd se le acusa de "obstruccionista".
Debemos estar claros: la Constitución de Estados Unidos es una traba a que Estados Unidos proceda a rehacer el mundo por la fuerza en vez de por medio del ejemplo.
La queja sobre Islam es que las creencias religiosas de los musulmanes inspiran la agresión contra el resto del mundo. ¿En qué se diferencia eso de la nueva agresión americana? Islam es al menos una religión establecida con un culto. ¿En cuál culto nos basamos para invadir a otros países y lograr un cambio de régimen a imagen nuestra? Tal doctrina no era la de los fundadores de nuestra patria y significa el rompimiento de la tradición americana.
Es posible que los iraquíes, reconociendo que no podrán enfrentar a Estados Unidos, depongan a Saddam Hussein y se rindan, quitándole la excusa a los neoconservadores para cambiar los regímenes del Medio Oriente. Pero eso no acabaría con el virus de engreimiento y violencia de la Revolución Francesa y pronto encontrarán otros blancos.
Es posible que la política americana logre lo imposible, uniendo a todos los musulmanes en un solo bloque en contra nuestra. ¿Podríamos seguir por este camino si con ello radicalizamos a un país islámico con armas nucleares como Pakistán? ¿Estamos, acaso, buscándoles otro holocausto a los judíos de Israel?
¿Cuál será la reacción de Rusia, China, India y de Europa a un Estados Unidos agresivo e intervencionista? ¿Cuál será la actitud de la población multicultural de Estados Unidos? ¿Verán con ecuanimidad los millones de musulmanes americanos un asalto contra sus países de origen? ¿Van los 35 millones de hispanos en Estados Unidos a estar de acuerdo con la guerra en el Medio Oriente?
Es irresponsable comenzar una guerra sin pensar detenidamente en lo que nos estamos metiendo. Hasta hoy, lo único que hemos oído en Washington son razones para sacar a Saddam Hussein.
*Columnista del Washington Times, fue subsecretario del Tesoro y es coautor de "Chile: dos visiones. La era Allende-Pinochet" (Universidad Andrés Bello, 2000).
(c)www.aipenet.com
Wilmut, quien se opone a la clonación humana, apoya el uso de células primordiales provenientes de adultos humanos y material genético aún de otras especies.
En tanto el padre Orlando Rivera, asesor de Pastoral Familiar en la Arquidiócesis de Panamá, manifiesta que la Iglesia parte de un principio ético y moral en el cual siempre y cuando se respete la naturaleza, no habría objeción ética para los trabajos sobre investigación genética.
"Si la investigación va en búsqueda de respetar la vida humana, debe respetar la unicidad del individuo como un sujeto, no como un objeto", reafirmó.
"En este sentido, lo que se quiere defender es la dignidad de la vida humana desde el inicio en la concepción hasta su final natural", advirtió el sacerdote.
Referente al uso de las células que se obtienen de los embriones, dijo que ponen en riesgo la vida de éste. "La Iglesia considera al embrión como el punto de partida de una vida humana. Para nosotros embrión es igual a vida humana".
"Si se respeta la dignidad de la vida y de la persona humana, ya desde un principio está todo allí, no se le va agregar a ese embrión otro elemento para que sea persona, ya es persona".
En este punto el mundo se divide en dos: los que piensan que hay vida desde el momento de la fecundación y quienes defienden la tesis después de los 14 días, cuando se dan las primeras manifestaciones del sistema nervioso.
El sacerdote manifiesta que si los científicos dicen que en esos 14 días previos "lo que hay es un montón de células, bueno, agrupemos un montón de células y esperemos 14 días para ver qué pasa, a ver si se va a formar un ser humano".
Explicó que en la naturaleza misma hay un caso de clonación a nivel de humanos que son los gemelos, pero cada uno es distinto; aun cuando tienen el mismo código genético, hay elementos que los diferencian en su personalidad.
La palabra clonación despierta en algunos fascinación, en otros, temor e inclusive horror. La Organización de Naciones Unidas (ONU) iniciará el próximo año la discusión de un tratado internacional para prohibir la clonación de seres humanos.
Delegaciones de Francia y Alemania ante la ONU lideran la iniciativa, que ya tiene respaldo de más de 50 países, entre ellos Argelia, Bangladesh, Brasil, Canadá, China, Irlanda, Italia, Gran Bretaña, Jordania, Rusia y Suecia.
Los países donde existe una mayor oposición a la clonación como España y Alemania, lo evidencian con su legislación.
En Alemania es una prueba fehaciente visualizan que la grave amenaza a la dignidad humana que constituye la clonación reproductiva es razón suficiente para procurar un instrumento jurídico obligatorio.
Por ahora los científicos panameños no tienen intenciones de incursionar en esta práctica. Las autoridades de salud no aceptan la clonación de seres humanos ni de ningún tipo y según el ministro Fernando Gracia, es un tema que habrá que analizar en su momento, cuando llegue.
El Dr. Carlos Díaz Urriola, director del Centro Fertility Group Panama, explica que los dueños de laboratorios de fertilidad tienen que recurrir a consultorías extranjeras, para su aprobación, específicamente a la Red Latinoamericana, "pero en Panamá nadie se ha dignado en crear ningún mecanismo para hacer válido los laboratorios".
"Lo que pasa es que los laboratorios se rigen por la calidad ética de los dueños de los laboratorios y de los propios directores de los centros, por los resultados que uno da, los embarazos que uno obtiene y la certificación de los estudios que uno ha realizado y los congresos en que ha participado", enfatizó.
Entonces, ¿todo está en las manos de un médico? "Eticamente nosotros (los especialistas) sabemos quién es quién; quién hace las cosas bien y quién no. Por ejemplo, si llega el Dr. Carlos Moreno - jefe del Centro de Investigación en Reproducción del Hospital Santo Tomás- y quiere abrir su laboratorio, yo sé dónde se estrenó, conozco de dónde viene y eso nadie va a ponerle ninguna objeción".
Díaz Urriola comenta que cuando él empezó a trabajar en esta rama no hubo ningún problema porque obtuvo embarazos y pruebas fehacientes, inclusive el ministro de Salud de ese momento, el Dr. Guillermo Rolla Pimentel, atendió a una conferencia donde él planteaba los primeros casos y lo avaló. "Tengo las cartas, pero no hay un mecanismo, una organización que avale; sólo la credibilidad y el paciente la tiene por los resultados que uno brinda".
Díaz Urriola fue abordado porque además de tener más de 15 años de experiencia en esta especialidad, fue estudiante del Dr. Elkin Lucena. Estudió en el Centro Colombiano de Fertilidad y Esterilidad (CECOLFES).
Sobre CECOLFES, Díaz Urriola comentó que ha tenido ciertas informaciones de que ha variado en relación a cuando él estudió, con una beca de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), ya que era un centro didáctico universitario, pero "en estos momentos no sé en qué está".
En Fertility Group Panama se trabaja en fertilidad in vitro, con manejo y elección de embriones, así como con inyección citoplasmática de espermatozoides en óvulos humanos con fines única y exclusivamente terapéuticos, no de investigación ni clonación, para resolverle el problema a la pareja, y no con investigaciones por embarazo de cerdos ni para hacer experimentos con clonaciones.
Dijo que para incursionar en este campo se necesita una regulación porque las decisiones científicas tienen que ser sometidas a criterio ético de grupo.
Criticó la intención del Dr.Lucena y las catalogó como "puro marketing". Indicó: "...el mercado se le acabó en su país, creo, y encontró aquí a la persona que es semilla fértil para hacer ese tipo de cosas".
El especialista fue presidente de la Sociedad de Ginecología y Obstetricia de la Sección de Infertilidad. Los primeros bebés probetas que trajo al mundo ya van para secundaria.
En nuestros tiempos, Estados Unidos siguió una política de distensión a lo largo de los 45 años de la Guerra Fría, pero desde el colapso de la Unión Soviética se ha vuelto más agresivo, especialmente con las naciones pequeñas y débiles, para lograr un "cambio de régimen". Serbia es el ejemplo más reciente.
En pocos años, la noción de rehacer el mundo cambiando los regímenes ha capturado la política exterior norteamericana. Hoy, los neoconservadores audazmente articulan una política para desarraigar por la fuerza la religión islámica y reconstruir social y políticamente a todo el Medio Oriente. La Revolución Americana ha muerto, pero la Revolución Francesa renació.
Estados Unidos ha adoptado la postura de la Revolución Francesa sin mucho pensarlo y sin debate alguno. Frente a los preparativos para invadir y conquistar a Irak, sólo un senador, Robert Byrd, demócrata de 84 años, insiste en cumplir con la Constitución y que se declare la guerra. Sólo el senador Byrd exige que el nuevo zar de seguridad interna, quien tiene la capacidad de ignorar protecciones constitucionales, esté sujeto a su confirmación por parte del Senado, lo mismo que los demás cargos importantes, tanto judiciales como del ejecutivo. Por insistir en obedecer la Constitución, al senador Byrd se le acusa de "obstruccionista".
Debemos estar claros: la Constitución de Estados Unidos es una traba a que Estados Unidos proceda a rehacer el mundo por la fuerza en vez de por medio del ejemplo.
La queja sobre Islam es que las creencias religiosas de los musulmanes inspiran la agresión contra el resto del mundo. ¿En qué se diferencia eso de la nueva agresión americana? Islam es al menos una religión establecida con un culto. ¿En cuál culto nos basamos para invadir a otros países y lograr un cambio de régimen a imagen nuestra? Tal doctrina no era la de los fundadores de nuestra patria y significa el rompimiento de la tradición americana.
Es posible que los iraquíes, reconociendo que no podrán enfrentar a Estados Unidos, depongan a Saddam Hussein y se rindan, quitándole la excusa a los neoconservadores para cambiar los regímenes del Medio Oriente. Pero eso no acabaría con el virus de engreimiento y violencia de la Revolución Francesa y pronto encontrarán otros blancos.
Es posible que la política americana logre lo imposible, uniendo a todos los musulmanes en un solo bloque en contra nuestra. ¿Podríamos seguir por este camino si con ello radicalizamos a un país islámico con armas nucleares como Pakistán? ¿Estamos, acaso, buscándoles otro holocausto a los judíos de Israel?
¿Cuál será la reacción de Rusia, China, India y de Europa a un Estados Unidos agresivo e intervencionista? ¿Cuál será la actitud de la población multicultural de Estados Unidos? ¿Verán con ecuanimidad los millones de musulmanes americanos un asalto contra sus países de origen? ¿Van los 35 millones de hispanos en Estados Unidos a estar de acuerdo con la guerra en el Medio Oriente?
Es irresponsable comenzar una guerra sin pensar detenidamente en lo que nos estamos metiendo. Hasta hoy, lo único que hemos oído en Washington son razones para sacar a Saddam Hussein.
*Columnista del Washington Times, fue subsecretario del Tesoro y es coautor de "Chile: dos visiones. La era Allende-Pinochet" (Universidad Andrés Bello, 2000).
(c)www.aipenet.com
Wilmut, quien se opone a la clonación humana, apoya el uso de células primordiales provenientes de adultos humanos y material genético aún de otras especies.
En tanto el padre Orlando Rivera, asesor de Pastoral Familiar en la Arquidiócesis de Panamá, manifiesta que la Iglesia parte de un principio ético y moral en el cual siempre y cuando se respete la naturaleza, no habría objeción ética para los trabajos sobre investigación genética.
"Si la investigación va en búsqueda de respetar la vida humana, debe respetar la unicidad del individuo como un sujeto, no como un objeto", reafirmó.
"En este sentido, lo que se quiere defender es la dignidad de la vida humana desde el inicio en la concepción hasta su final natural", advirtió el sacerdote.
Referente al uso de las células que se obtienen de los embriones, dijo que ponen en riesgo la vida de éste. "La Iglesia considera al embrión como el punto de partida de una vida humana. Para nosotros embrión es igual a vida humana".
"Si se respeta la dignidad de la vida y de la persona humana, ya desde un principio está todo allí, no se le va agregar a ese embrión otro elemento para que sea persona, ya es persona".
En este punto el mundo se divide en dos: los que piensan que hay vida desde el momento de la fecundación y quienes defienden la tesis después de los 14 días, cuando se dan las primeras manifestaciones del sistema nervioso.
El sacerdote manifiesta que si los científicos dicen que en esos 14 días previos "lo que hay es un montón de células, bueno, agrupemos un montón de células y esperemos 14 días para ver qué pasa, a ver si se va a formar un ser humano".
Explicó que en la naturaleza misma hay un caso de clonación a nivel de humanos que son los gemelos, pero cada uno es distinto; aun cuando tienen el mismo código genético, hay elementos que los diferencian en su personalidad.
La palabra clonación despierta en algunos fascinación, en otros, temor e inclusive horror. La Organización de Naciones Unidas (ONU) iniciará el próximo año la discusión de un tratado internacional para prohibir la clonación de seres humanos.
Delegaciones de Francia y Alemania ante la ONU lideran la iniciativa, que ya tiene respaldo de más de 50 países, entre ellos Argelia, Bangladesh, Brasil, Canadá, China, Irlanda, Italia, Gran Bretaña, Jordania, Rusia y Suecia.
Los países donde existe una mayor oposición a la clonación como España y Alemania, lo evidencian con su legislación.
En Alemania es una prueba fehaciente visualizan que la grave amenaza a la dignidad humana que constituye la clonación reproductiva es razón suficiente para procurar un instrumento jurídico obligatorio.
Por ahora los científicos panameños no tienen intenciones de incursionar en esta práctica. Las autoridades de salud no aceptan la clonación de seres humanos ni de ningún tipo y según el ministro Fernando Gracia, es un tema que habrá que analizar en su momento, cuando llegue.
El Dr. Carlos Díaz Urriola, director del Centro Fertility Group Panama, explica que los dueños de laboratorios de fertilidad tienen que recurrir a consultorías extranjeras, para su aprobación, específicamente a la Red Latinoamericana, "pero en Panamá nadie se ha dignado en crear ningún mecanismo para hacer válido los laboratorios".
"Lo que pasa es que los laboratorios se rigen por la calidad ética de los dueños de los laboratorios y de los propios directores de los centros, por los resultados que uno da, los embarazos que uno obtiene y la certificación de los estudios que uno ha realizado y los congresos en que ha participado", enfatizó.
Entonces, ¿todo está en las manos de un médico? "Eticamente nosotros (los especialistas) sabemos quién es quién; quién hace las cosas bien y quién no. Por ejemplo, si llega el Dr. Carlos Moreno - jefe del Centro de Investigación en Reproducción del Hospital Santo Tomás- y quiere abrir su laboratorio, yo sé dónde se estrenó, conozco de dónde viene y eso nadie va a ponerle ninguna objeción".
Díaz Urriola comenta que cuando él empezó a trabajar en esta rama no hubo ningún problema porque obtuvo embarazos y pruebas fehacientes, inclusive el ministro de Salud de ese momento, el Dr. Guillermo Rolla Pimentel, atendió a una conferencia donde él planteaba los primeros casos y lo avaló. "Tengo las cartas, pero no hay un mecanismo, una organización que avale; sólo la credibilidad y el paciente la tiene por los resultados que uno brinda".
Díaz Urriola fue abordado porque además de tener más de 15 años de experiencia en esta especialidad, fue estudiante del Dr. Elkin Lucena. Estudió en el Centro Colombiano de Fertilidad y Esterilidad (CECOLFES).
Sobre CECOLFES, Díaz Urriola comentó que ha tenido ciertas informaciones de que ha variado en relación a cuando él estudió, con una beca de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), ya que era un centro didáctico universitario, pero "en estos momentos no sé en qué está".
En Fertility Group Panama se trabaja en fertilidad in vitro, con manejo y elección de embriones, así como con inyección citoplasmática de espermatozoides en óvulos humanos con fines única y exclusivamente terapéuticos, no de investigación ni clonación, para resolverle el problema a la pareja, y no con investigaciones por embarazo de cerdos ni para hacer experimentos con clonaciones.
Dijo que para incursionar en este campo se necesita una regulación porque las decisiones científicas tienen que ser sometidas a criterio ético de grupo.
Criticó la intención del Dr.Lucena y las catalogó como "puro marketing". Indicó: "...el mercado se le acabó en su país, creo, y encontró aquí a la persona que es semilla fértil para hacer ese tipo de cosas".
El especialista fue presidente de la Sociedad de Ginecología y Obstetricia de la Sección de Infertilidad. Los primeros bebés probetas que trajo al mundo ya van para secundaria.