¿Qué hacer?
En días pasados el empresario I. Roberto Eisenmann, Jr., presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana declaró que el grupo de "empresarios maleantes", enquistados en el Gobierno, parece continuar "revoloteando" el Palacio de las Garzas. "No importa qué partido o persona gane las elecciones, los mismos maleantes con título de empresarios parecen revolotear alrededor del palacio, ya que financian al unísono a todos los partidos que se disputan el poder público". Además sostuvo que los empresarios que giran alrededor del Palacio de las Garzas están sacando sus beneficios a través de contrataciones públicas con la Nación: "Los amigos del Gobierno son los que ganan las licitaciones y son los que se adjudican los nombramientos en el escalafón exterior", apoderándose de los consulados y embajadas.
Esta es la segunda vez que Eisenmann hace esta denuncia, aunque en esta oportunidad la extiende al rango diplomático. Ojalá que nuestro flamante Canciller, quien ha dado muestras evidentes de querer ser candidato a Presidente de la República, por el arnulfismo, nos revalide su locuacidad y nos explique esta política mercantilista de la Cancillería, denunciada por el ex asesor presidencial.
La primera vez que Eisenmann formuló declaraciones en este mismo sentido, fue cuando decidió renunciar al cargo de asesor presidencial, allá por mayo del 2001, tras denunciar que la presidenta Mireya Moscoso estaba rodeada de "maleantes disfrazados de empresarios" a los que acusaba de corrupción: "No importa qué partido o persona gane las elecciones, los mismos maleantes con título de empresarios parecen revolotear alrededor del palacio, ya que financian al unísono a todos los partidos que se disputan el poder público". Esta denuncia parece ser un mal enraizado en nuestra cultura política. Hasta donde recordamos, en la política nacional, siempre ha imperado el criterio mercantilista de "meto tanto para sacar tanto".
222El Ministerio Público y la Controlaría General de la República, por su parte, parece han pasado agachados pues, hasta donde entendemos, no han adelantado investigación alguna sobre estos denuncios ...
Por su parte, el ex presidente Endara, copartidario de la Primera Mandataria, de acuerdo con crónica de la periodista Gionela Gordán V., aparecida en el diario La Prensa el 4 de julio de 2001, reiteró la denuncia de que la presidenta está rodeada de "maleantes" que sólo buscan beneficiarse del Gobierno a través de "grandes negocios". Adicionó que por eso es que la gente honesta que está alrededor de Moscoso no puede resistir ese tipo de situaciones, y no le queda otra alternativa que irse. Recordó que esos corruptos son los que le están causando un "grave daño a Moscoso y a su gobierno". "Ellos son gente a la que no le interesa en lo más mínimo el bien del país, sino que le interesa el Gobierno para ver qué negocios hace".
El Ministerio Público y la Controlaría General de la República, por su parte, parece han pasado agachados pues, hasta donde entendemos, no han adelantado investigación alguna sobre estos denuncios en los que se han dado a conocer públicamente los nombres de los presuntos implicados. Se ha llegado al insólito grado de desfachatez de gratificar algunos con nombramientos y ascensos dentro del escalafón público. Retomo la pregunta plasmada en el titular de este escrito: ¿Qué hacer?, porque tampoco los ciudadanos podemos mantener una política meramente contemplativa y de sollozo, y yacer en el esfuerzo ajeno. Tampoco se trata de que todo quede plasmado en un escrito y ya está.
No podemos reducirnos a las promesas vulneradas de Otto Reich, nuevo Secretario Adjunto del Hemisferio Occidental de los Estados Unidos de Norteamérica, en el sentido de que la nueva política estadounidense como colaboración en la lucha contra la corrupción, ha girado instrucciones a todas sus embajadas para que hagan una lista de los funcionarios públicos que tengan nexos sospechosos con actos de corrupción para prohibirles la entrada al país mediante la revocación de sus visas. Se le atribuye haber expresado que los EE.UU. no permitirá que esos corruptos se jubilen en Key Biscayne, que se paseen por Disney World, que vayan de compras por la Quinta Avenida y recurran a Houston cuando se enfermen del corazón.
Según Reich, es Estados Unidos el que, en última instancia, termina pagando los dineros robados por los gobernantes, ya que después concluirá dando ayuda económica o aceptando a los ciudadanos como refugiados políticos o inmigrantes.
Toda esta belleza ha quedado en otro bla, bla,bla.
Debemos continuar con nuestro más vehemente rechazo a esta situación y de no darse, a muy corto plazo, un cambio radical en la actitud de la clase política nacional, instar a la población electoral a votar NO por la reelección de todo funcionario público y, además, exhortar a la ciudadanía a realizar el ejercicio del sufragio en forma responsable de tal forma que escojamos sólo a aquellos que no muestren una trayectoria, en su vida pública, quebrantada con los valores morales y éticos.
Comentaba a un muy estimado amigo que "todo pueblo tiene el gobierno que se merece" y éste me corrigió y dijo, ello no es así: "Cada pueblo tiene el gobierno que se le parece". Dependerá de todos los ciudadanos electores ejercer con plena soberanía, responsabilidad y civismo su voto en las elecciones que se aproximan y votar NO por todos aquellos que han tenido alguna vinculación con el pasado de corruptela de éste y otros gobiernos.
(egrimal@cableonda.net)
Esta es la segunda vez que Eisenmann hace esta denuncia, aunque en esta oportunidad la extiende al rango diplomático. Ojalá que nuestro flamante Canciller, quien ha dado muestras evidentes de querer ser candidato a Presidente de la República, por el arnulfismo, nos revalide su locuacidad y nos explique esta política mercantilista de la Cancillería, denunciada por el ex asesor presidencial.
La primera vez que Eisenmann formuló declaraciones en este mismo sentido, fue cuando decidió renunciar al cargo de asesor presidencial, allá por mayo del 2001, tras denunciar que la presidenta Mireya Moscoso estaba rodeada de "maleantes disfrazados de empresarios" a los que acusaba de corrupción: "No importa qué partido o persona gane las elecciones, los mismos maleantes con título de empresarios parecen revolotear alrededor del palacio, ya que financian al unísono a todos los partidos que se disputan el poder público". Esta denuncia parece ser un mal enraizado en nuestra cultura política. Hasta donde recordamos, en la política nacional, siempre ha imperado el criterio mercantilista de "meto tanto para sacar tanto".
222El Ministerio Público y la Controlaría General de la República, por su parte, parece han pasado agachados pues, hasta donde entendemos, no han adelantado investigación alguna sobre estos denuncios ...
Por su parte, el ex presidente Endara, copartidario de la Primera Mandataria, de acuerdo con crónica de la periodista Gionela Gordán V., aparecida en el diario La Prensa el 4 de julio de 2001, reiteró la denuncia de que la presidenta está rodeada de "maleantes" que sólo buscan beneficiarse del Gobierno a través de "grandes negocios". Adicionó que por eso es que la gente honesta que está alrededor de Moscoso no puede resistir ese tipo de situaciones, y no le queda otra alternativa que irse. Recordó que esos corruptos son los que le están causando un "grave daño a Moscoso y a su gobierno". "Ellos son gente a la que no le interesa en lo más mínimo el bien del país, sino que le interesa el Gobierno para ver qué negocios hace".
El Ministerio Público y la Controlaría General de la República, por su parte, parece han pasado agachados pues, hasta donde entendemos, no han adelantado investigación alguna sobre estos denuncios en los que se han dado a conocer públicamente los nombres de los presuntos implicados. Se ha llegado al insólito grado de desfachatez de gratificar algunos con nombramientos y ascensos dentro del escalafón público. Retomo la pregunta plasmada en el titular de este escrito: ¿Qué hacer?, porque tampoco los ciudadanos podemos mantener una política meramente contemplativa y de sollozo, y yacer en el esfuerzo ajeno. Tampoco se trata de que todo quede plasmado en un escrito y ya está.
No podemos reducirnos a las promesas vulneradas de Otto Reich, nuevo Secretario Adjunto del Hemisferio Occidental de los Estados Unidos de Norteamérica, en el sentido de que la nueva política estadounidense como colaboración en la lucha contra la corrupción, ha girado instrucciones a todas sus embajadas para que hagan una lista de los funcionarios públicos que tengan nexos sospechosos con actos de corrupción para prohibirles la entrada al país mediante la revocación de sus visas. Se le atribuye haber expresado que los EE.UU. no permitirá que esos corruptos se jubilen en Key Biscayne, que se paseen por Disney World, que vayan de compras por la Quinta Avenida y recurran a Houston cuando se enfermen del corazón.
Según Reich, es Estados Unidos el que, en última instancia, termina pagando los dineros robados por los gobernantes, ya que después concluirá dando ayuda económica o aceptando a los ciudadanos como refugiados políticos o inmigrantes.
Toda esta belleza ha quedado en otro bla, bla,bla.
Debemos continuar con nuestro más vehemente rechazo a esta situación y de no darse, a muy corto plazo, un cambio radical en la actitud de la clase política nacional, instar a la población electoral a votar NO por la reelección de todo funcionario público y, además, exhortar a la ciudadanía a realizar el ejercicio del sufragio en forma responsable de tal forma que escojamos sólo a aquellos que no muestren una trayectoria, en su vida pública, quebrantada con los valores morales y éticos.
Comentaba a un muy estimado amigo que "todo pueblo tiene el gobierno que se merece" y éste me corrigió y dijo, ello no es así: "Cada pueblo tiene el gobierno que se le parece". Dependerá de todos los ciudadanos electores ejercer con plena soberanía, responsabilidad y civismo su voto en las elecciones que se aproximan y votar NO por todos aquellos que han tenido alguna vinculación con el pasado de corruptela de éste y otros gobiernos.
(egrimal@cableonda.net)