default

¿Qué hacer con las partidas circuitales?


El problema de las partidas circuitales nos obliga buscarle una solución impostergable. La solución, a mi modo de ver, es la creación del Ministerio de la Política de Desarrollo Municipal. Entre los objetivos generales se englobaría las aspiraciones de los honorables legisladores con relación a sus comunidades, devolviéndoles, a éstos, su suprema responsabilidad, que es la de hacer "Leyes".
Nuestro país va a cumplir 97 años de vida independiente, republicana y municipal. Los compromisos políticos de los legisladores para con sus electores crearon la fórmula de las partidas circuitales para solucionar los constantes asedios de los electores y demanda de la comunidad o deuda social. Fue una medida fácil y expedita. Se olvidaron que el problema que demandaba urgente solución era enfrentarnos al desarrollo o modernización municipal, en sustitución al ya medieval y desgastado modelo de planificación que existe en todo el país.
Las partidas circuitales, erogación de muchos millones de balboas, profundizan injusticias sociales y desigualdades en la distribución equitativa de la riqueza nacional.
Opinamos que, la creación del nuevo Ministerio, es una reforma estructural para completar el cuadro que permita las posibilidades de un desarrollo integral.
Esta nueva estructura impulsaría la política municipal, sin descuidar a ningún municipio. No faltará quien afirme: ¿para qué tanta burocracia? ¿Hasta cuándo el aumento de la ya pesada y costosa estructura estatal?
A estas personas les respondemos, que en esta ocasión se trata de la célula básica del Estado panameño.
Advertimos que al crearse la nueva entidad ministerial se tendrá sumo cuidado en no tocar el sentido de la autonomía municipal que se refiere al manejo de patrimonios separados e independencia.
Señalamos la ventaja de contar con este medio, por cuanto que el presupuesto nacional asignaría partidas fijas que pueden ser las circuitales fiscalizadas por la Contraloría General de la República.
Estas partidas contribuirán a la suficiencia económica de los municipios, lo que evitaría desequilibrios en la política de distribución y administración de los recursos. Todo esto contribuiría a acabar con los efectos negativos del centralismo y de la corrupción.
Ni la tosudez oficialista ni el empecinamiento oposicionista deben impedir el advenimiento de esta nueva institución, que le garantizará a los contribuyentes, probidad y un mejor manejo de sus impuestos.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América