Qué ocurre en la CSS
Estamos convencidos que llegó el momento para que el Director de la CSS nos informe de manera detallada y clara a los asegurados los problemas que confronta la institución y las propuestas para enfrentar los mismos. El recorte presupuestario es algo tan coyuntural que, de resolverse éste, el problema del Seguro Social continuaría. Resulta indispensable que el señor Jované exprese las iniciativas que deben implementarse a corto, mediano y largo plazo a fin de garantizar que nuestra primera institución de seguridad social continué eficiente prestando sus servicios a los asegurados.
Si bien es cierto que las marchas y los paros son un medio de presión con el fin de llamar la atención de los gobernantes, estas acciones deben ser acompañadas del diseño de un proyecto coherente, que debe ser formulado por el Director de la institución, ya que este hecho constituye su responsabilidad. Esto generaría que los asegurados conociéramos las propuestas para tener la oportunidad de analizarlas y poder respaldarlas para se concreten y así empezar a enfrentar de una manera objetiva y real los conflictos que confrontan la CSS, de la cual somos socios todos los trabajadores de este país.
Los especialistas consultados coincidieron en señalar que las enfermedades alérgicas, por ser incurables, pueden manifestarse en todas las etapas de la vida del ser humano, sin embargo, son más frecuentes en los niños, porque su sistema inmunológico es bastante inmaduro y son más susceptibles a enfermedades respiratorias.
En Panamá, un estudio realizado en diferentes escuelas, determinó que entre un 28 y un 30% de niños panameños sufren de problemas respiratorios. El número de adultos atendidos por estas patologías es menor, prevaleciendo las mujeres frente a los hombres, en una relación de tres a uno, indicaron. Aunque en el país no existe un estudio científico del tema, se estima que se registra entre un 20 y un 30% de prevalencia de asma entre la población.
Barrera de Pino destacó que en su consulta también ha detectado que las crisis más graves de asma o de otro tipo de alergias se dan en personas de bajos niveles económicos, como consecuencia directa de la poca capacidad para adquirir los medicamentos.
"Es así como una persona que tiene rinitis y que no se la trata, termina en un asma o en una otitis o sinusitis, es decir, el curso de la enfermedad se va agravando", acotó.
Estimaciones globales han determinado que entre un 1% y un 2% de la población mundial puede morir por asma, en tanto, en Panamá, las cifras revelan que en los últimos 10 años las muertes por asma han aumentado en un 40%.
Cabe destacar que, de acuerdo con cifras proporcionadas por la Dirección de Estadística y Censo de la Contraloría General de la República, sólo en el año 2000 murieron en Panamá 111 personas por causa del asma.
Para Barrera de Pino, esta cantidad de defunciones es algo dramático, pues se trata de una enfermedad totalmente controlable. "Nadie debe morir por asma bronquial", aseguró.
El Panamá América contactó al director médico de la Policlínica Joaquín José Vallarino, Sergio Bernales, quien negó que se haya registrado una demora en la atención de la paciente María de las Nieves, no obstante, aclaró que ella fue remitida posteriormente al Hospital Santo Tomás porque no portaba documentos que la acreditaran como asegurada.
Bernales explicó que cuando la paciente entró a Urgencias ya tenía un paro cardiopulmonar. En la policlínica fue entubada, estabilizada con maniobras de resucitación y posteriormente trasladada al Santo Tomás. Incluso considera que allí "se le salvó la vida".
Ante los señalamientos en torno a la exigencia de la presentación del carné y ficha del Seguro Social, el funcionario aclaró que éstos eran requeridos para su traslado y no para su atención, pues todo paciente que llega a la JJ Vallarino es atendido, sea asegurado o no.
Sin embargo, al momento de un traslado, los pacientes o sus familiares deben tener sus documentos en regla, porque aunque ellos supieran que se trata de asegurados, sin é00stos, en el Complejo Hospitalario Metropolitano no la iban a admitir. "La ley del Seguro Social dice que todo asegurado debe portar sus documentos para ser atendido", reiteró.
La señora Lidia, quien aún no alcanza la plena resignación, considera que lo que desencadenó el trágico desenlace en el caso de su hija "fue el tiempo que demoraron en atenderla".
Además se pregunta por qué si Nieves había acudido en dos ocasiones a hacerse la terapia, y a pesar de ello, persistía su agitación, no fue hospitalizada o, al menos, dejada en observación.
Sus dudas siempre persistirán. Sobre todo por el control que Nieves mantenía sobre su enfermedad. "Siempre que me faltaba el aire, ella me decía no te desesperes, respira hondo y te vas a componer", pues esa era su fórmula para controlarse.
Ahora, sus esfuerzos están concentrados en ayudar a sus nietas, en especial a la que ha presentado la enfermedad. "Tenemos muchos más cuidados con ella, se le dan sus medicamentos a tiempo y usa mucho la medicina alternativa. "Gracias a Dios, desde que murió la mamá sólo le ha dado una crisis".
Solicitó a los médicos que busquen otras alternativas, porque si a Nieves le estaban haciendo la terapia y no le funcionó, debieron recetarle otra "cosa".
Además, deben dar prioridad cuando un asmático llega en busca de atención médica, pues nadie sabe las condiciones de esa persona, para que no le pase "lo que a mi hija".
Si bien es cierto que las marchas y los paros son un medio de presión con el fin de llamar la atención de los gobernantes, estas acciones deben ser acompañadas del diseño de un proyecto coherente, que debe ser formulado por el Director de la institución, ya que este hecho constituye su responsabilidad. Esto generaría que los asegurados conociéramos las propuestas para tener la oportunidad de analizarlas y poder respaldarlas para se concreten y así empezar a enfrentar de una manera objetiva y real los conflictos que confrontan la CSS, de la cual somos socios todos los trabajadores de este país.
Los especialistas consultados coincidieron en señalar que las enfermedades alérgicas, por ser incurables, pueden manifestarse en todas las etapas de la vida del ser humano, sin embargo, son más frecuentes en los niños, porque su sistema inmunológico es bastante inmaduro y son más susceptibles a enfermedades respiratorias.
En Panamá, un estudio realizado en diferentes escuelas, determinó que entre un 28 y un 30% de niños panameños sufren de problemas respiratorios. El número de adultos atendidos por estas patologías es menor, prevaleciendo las mujeres frente a los hombres, en una relación de tres a uno, indicaron. Aunque en el país no existe un estudio científico del tema, se estima que se registra entre un 20 y un 30% de prevalencia de asma entre la población.
Barrera de Pino destacó que en su consulta también ha detectado que las crisis más graves de asma o de otro tipo de alergias se dan en personas de bajos niveles económicos, como consecuencia directa de la poca capacidad para adquirir los medicamentos.
"Es así como una persona que tiene rinitis y que no se la trata, termina en un asma o en una otitis o sinusitis, es decir, el curso de la enfermedad se va agravando", acotó.
Estimaciones globales han determinado que entre un 1% y un 2% de la población mundial puede morir por asma, en tanto, en Panamá, las cifras revelan que en los últimos 10 años las muertes por asma han aumentado en un 40%.
Cabe destacar que, de acuerdo con cifras proporcionadas por la Dirección de Estadística y Censo de la Contraloría General de la República, sólo en el año 2000 murieron en Panamá 111 personas por causa del asma.
Para Barrera de Pino, esta cantidad de defunciones es algo dramático, pues se trata de una enfermedad totalmente controlable. "Nadie debe morir por asma bronquial", aseguró.
El Panamá América contactó al director médico de la Policlínica Joaquín José Vallarino, Sergio Bernales, quien negó que se haya registrado una demora en la atención de la paciente María de las Nieves, no obstante, aclaró que ella fue remitida posteriormente al Hospital Santo Tomás porque no portaba documentos que la acreditaran como asegurada.
Bernales explicó que cuando la paciente entró a Urgencias ya tenía un paro cardiopulmonar. En la policlínica fue entubada, estabilizada con maniobras de resucitación y posteriormente trasladada al Santo Tomás. Incluso considera que allí "se le salvó la vida".
Ante los señalamientos en torno a la exigencia de la presentación del carné y ficha del Seguro Social, el funcionario aclaró que éstos eran requeridos para su traslado y no para su atención, pues todo paciente que llega a la JJ Vallarino es atendido, sea asegurado o no.
Sin embargo, al momento de un traslado, los pacientes o sus familiares deben tener sus documentos en regla, porque aunque ellos supieran que se trata de asegurados, sin é00stos, en el Complejo Hospitalario Metropolitano no la iban a admitir. "La ley del Seguro Social dice que todo asegurado debe portar sus documentos para ser atendido", reiteró.
La señora Lidia, quien aún no alcanza la plena resignación, considera que lo que desencadenó el trágico desenlace en el caso de su hija "fue el tiempo que demoraron en atenderla".
Además se pregunta por qué si Nieves había acudido en dos ocasiones a hacerse la terapia, y a pesar de ello, persistía su agitación, no fue hospitalizada o, al menos, dejada en observación.
Sus dudas siempre persistirán. Sobre todo por el control que Nieves mantenía sobre su enfermedad. "Siempre que me faltaba el aire, ella me decía no te desesperes, respira hondo y te vas a componer", pues esa era su fórmula para controlarse.
Ahora, sus esfuerzos están concentrados en ayudar a sus nietas, en especial a la que ha presentado la enfermedad. "Tenemos muchos más cuidados con ella, se le dan sus medicamentos a tiempo y usa mucho la medicina alternativa. "Gracias a Dios, desde que murió la mamá sólo le ha dado una crisis".
Solicitó a los médicos que busquen otras alternativas, porque si a Nieves le estaban haciendo la terapia y no le funcionó, debieron recetarle otra "cosa".
Además, deben dar prioridad cuando un asmático llega en busca de atención médica, pues nadie sabe las condiciones de esa persona, para que no le pase "lo que a mi hija".